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6 de julio de 2017

San Isidro: Posse y Cencosud, un negocio inmobiliario contra la vida

En abril de este año, la firma Cencosud presentó los estudios de impacto ambiental junto con los proyectos de edificación de un megaemprendimiento inmobiliario y comercial en el predio de la ex Obras Sanitarias, que comprendería la instalación de tres torres de catorce pisos, seis condominios de cuatro, hipermercados Jumbo e Easy, salas de cine y centros comerciales.
 
A través de asambleas y reuniones, más de 100 vecinos de San Isidro, por iniciativa de la Asamblea de Beccar, están organizando la resistencia al emprendimiento, que constituye una nueva escalada en el proceso de privatizaciones y negocios inmobiliarios que domina el suelo del distrito desde hace décadas, bajo el amparo del gobierno municipal de los Posse (ahora Cambiemos) y sus laderos en el Concejo Deliberante.
 
La situación medioambiental a la que han llevado estas avanzadas es crítica: San Isidro cuenta con apenas un poco más de un metro cuadrado por habitante de espacios verdes –diez veces por debajo del mínimo que establece la Organización Mundial de la Salud.
 
Expulsión
 
Las 20 hectáreas del predio son colindantes del hacinado barrio La Cava, donde los vecinos llevan años luchando por el derecho a la vivienda y un plan de urbanización de la villa.
 
El avance de las obras no sólo sepultaría la posibilidad de utilizar esos terrenos para una planificación urbana que dé salida a la aguda crisis habitacional, sino que impermeabilizaría el enorme reservorio de aguas pluviales que hoy funciona naturalmente allí. El resultado sería catastrófico para todos los vecinos de Beccar y, en particular, para las miles de familias que ya sufren las consecuencias de las inundaciones de la villa con pérdidas materiales y humanas sistemáticas.
 
El proyecto “Beccar-Cencosud” es entonces un paso más en la política del gobierno de Posse de “erradicar” la mayor villa de San Isidro, expulsando a sus vecinos.
 
30 años de especulación inmobiliaria y contaminación
 
El predio consiste en 200.000 metros cuadrados donde se desarrolló abundante flora y fauna tras décadas de abandono. Hace más de 30 años operaba la ex OSN hasta que, en el marco de la ley de privatizaciones de empresas del Estado menemista, en 1991 dejó de funcionar la potabilización de aguas y el terreno fue cedido a la Dirección de Bienes del Estado del Ministerio de Economía. En 1996, el predio zonificado como Reserva Urbana y Educativa fue re-zonificado con la posibilidad de construir centros comerciales por iniciativa del intendente Melchor Posse (padre del actual, Gustavo Posse) y rápidamente aprobado por el Concejo Deliberante. Luego de ello, fue licitado y vendido a Cencosud por el nimio valor de 8 millones de pesos, a condición de que la firma chilena llevara adelante las tareas de descontaminación de los suelos.
 
Densas capas de metales pesados subyacen allí por décadas y, como lo comprobaron numerosos estudios medioambientales, hace tiempo alcanzaron las napas. Ya en 1991, un informe de impacto ambiental realizado por Proanálisis Ambiental había señalado que mientras la planta potabilizadora producía allí sulfato de aluminio, camiones atmosféricos descargaban sus residuos. El informe especificaba también que los contaminantes críticos individualizados eran: plomo, aluminio y hierro, en el suelo; y plomo, aluminio, hierro, mercurio, amonio y sulfato, en el agua de la napa subterránea. Indicaba además que el pH es ácido en casi todo el predio (Clarín, 15/7/1996). Incluso la intendencia se había visto forzada a realizar denuncias judiciales por el envenenamiento de vecinos de la zona entre 1989 y 1995. “Cencosud jamás descontaminó, nunca se vieron entrar camiones que removieran la tierra”, denuncian los vecinos agrupados en la Asamblea de Beccar, muchos de los cuales viven frente al predio.
 
Hoy, esos terrenos, a valor de mercado del metro cuadrado, representan miles de millones de pesos. Operaciones especulativas de estas características son las responsables del incesante aumento de alquileres (ya ni hablar de la posibilidad de comprar viviendas o terrenos) que expulsan del distrito a las familias de clases medias y populares. San Isidro es un paraíso inmobiliario contra la vida.
 
Los vecinos se ponen de pie
 
En la tarde del sábado 1° de julio, más de 100 vecinos del barrio de Beccar se dieron cita en el predio, sobre la céntrica Avenida Centenario. La asamblea resolvió un plan de lucha para impedir que la firma Cencosud y el gobierno de Posse avancen en el mega emprendimiento inmobiliario y comercial. Este sábado (8/7) los vecinos estarán recorriendo el centro de San Isidro convocando a los vecinos y comerciantes a rechazarlo, exigiendo al Municipio que se abra un período de audiencias públicas donde se puedan exponer el catastrófico impacto medioambiental.
 
El Partido Obrero de San Isidro se ha colocado a entera disposición de esta lucha, planteando que el predio debe ser expropiado y declarado de “utilidad pública”. Las obras que allí se realicen deben ser resueltas y dirigidas por las asambleas según las necesidades de los vecinos. Advertimos que está en juego un jugoso negociado inmobiliario que tendrá entre sus defensores a todos los estamentos del Estado, por lo que sólo la organización y la movilización creciente de los vecinos podrá impedir que avancen las obras.
 
El Polo Obrero de La Cava convocará asambleas en los barrios con un programa de defensa de las tierras ociosas como áreas protegidas, para la construcción de viviendas y espacios verdes públicos. El possismo ya está haciendo circular, mediante las redes, la idea de que la construcción del shopping traerá trabajo. Le oponemos un plan de obras públicas de vivienda y urbanización, según las necesidades de los vecinos de los barrios, con trabajadores bajo convenio, para garantizar trabajo genuino a una enorme cantidad de desocupados y jóvenes que vienen movilizándose por ello desde hace meses.
 
La campaña electoral del Partido Obrero en el Frente de Izquierda estará al servicio de la defensa de esta enorme lucha que requerirá de un gran alcance mediático. Todas las fuerzas políticas deberán sentar posición frente a este atropello municipal. La primera tarea será conseguir el apoyo mediante pronunciamientos de todas las organizaciones obreras y populares del distrito.
 
No al mega emprendimiento inmobiliario de Cencosud y Posse.
Expropiación del predio de la ex Obras Sanitarias.
Que el predio sea utilizado para resolver la crisis habitacional y medioambiental del distrito.

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