24/11/2020
BUENOS AIRES

Bahía Blanca: le decimos no al dragado del arroyo Napostá

Por Julia Lagleyze Tribuna Ambiental Bahía Blanca

Días atrás, el subsecretario de Gestión Ambiental del municipio, Matías Insausti, anunció el proyecto de dragado y limpieza del arroyo Napostá en el tramo que recorre el Parque de Mayo, desde el puente al entubado. Insausti fundamenta su proyecto en la necesidad de profundizar el caudal del arroyo para que «fluya el agua y no crezca vegetación» (La Brújula, 7/11).

Ese tramo del Napostá, que es el único que han dejado al aire libre luego de las obras del entubado, constituye una porción pequeña que se ha convertido en un relicto de vegetación y fauna nativa (más de 70 especies de aves nativas, nutrias, carpinchos, anfibios, entre otras especies). No sólo podemos apreciar y disfrutar de un ambiente con vegetación de pastizal propia de arroyos pampeanos, sino también que ese espacio proporciona diversos servicios ecosistémicos, tales como controladores de plagas, amortizador de temperatura, retención de contaminantes y suelos, intercambio de oxígeno, entre otras funciones vitales. Por esto, los rechazos al proyecto no se hicieron esperar: reconocidos científicos, biólogos, institutos pertenecientes al Conicet y universidades, grupos ambientalistas y organizaciones sociales, han manifestado su oposición. Recordemos que es uno de los lugares predilectos de les bahienses para sus momentos de ocio y contacto con la naturaleza. Insausti desconoce por completo la diversidad biológica y el valor que ese espacio tiene para les vecines de la ciudad y esta semana lo ha reconocido a través de un medio local.

Por otra parte, el proyecto es apresurado, pues no se ha hecho ningún estudio de impacto ambiental y los expertos ya advierten que incluso estaríamos en la peor época del año para una intervención de cualquier tipo en el área en cuestión. La basura que allí se acumula no es nueva, es decir que no se han realizado las limpiezas que deberían haberse hecho manualmente durante los últimos años. De nuevo, llama poderosamente la atención la disposición a encarar esta costosa e innecesaria obra, habiendo también tanta necesidad de obra pública que no es encarada por el gobierno. Por ejemplo, el acuciante déficit de vivienda y de urbanización (servicios de agua, luz y gas, calles, alumbrado, plazas). La sospecha de que el motivo detrás de esto sea el beneficio de intereses particulares con el dinero de les contribuyentes no es para nada descabellada.

Tomemos impulso y salgamos de inmediato con una gran campaña de rechazo al dragado en el Napostá y en defensa de ese ambiente.

– No al dragado en el Napostá

– Protección de la fauna y flora del lugar

– Puesta en valor del ambiente mediante la creación de un sitio de avistaje de aves junto con una campaña de concientización y cuidado del ambiente

– Limpieza manual del sitio cuando sea propicia la intervención según recomendación de los organismos pertinentes