11/06/2021

Millones de bonaerenses sin acceso a agua potable

La provincia de Buenos Aires presenta un enorme déficit en la provisión de agua potable y segura en cantidad y calidad a la población. Existen distinto tipo de prestadores del servicio: la empresa provincial ABSA abastece 53 municipios, AySA opera en 26 partidos del conurbano, empresas municipales proveen agua en 6 partidos, y alrededor de doscientos pequeños operadores y cooperativas lo hacen en distintas localidades. Regiones enteras reciben agua con arsénico, otras contaminada con metales pesados y agroquímicos, todas sustancias que exponen a los bonaerenses a enfermedades crónicas.

Arsénico, nitratos y agroquímicos

El consumo de agua con arsénico provoca lesiones en la piel y hasta cánceres dérmicos y de órganos internos. Por tal motivo la empresa Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) y otros organismos municipales que proveen el servicio en los partidos de Lincoln, 9 de julio, Carlos Casares y Junín enfrentan denuncias judiciales, vinculados a los altos valores de arsénico y nitratos presentes en el agua que proveen a los hogares.

Entre 2016 y 2019, la empresa provincial instaló plantas de tratamiento (de ósmosis inversa y abatimiento de arsénico) y dejó su gestión a cargo de los municipios. Pero estas tecnologías tienen el inconveniente de generar residuos peligrosos, que requerirían una disposición en rellenos de seguridad, sin embargo se desconoce su destino.

La contaminación natural con arsénico alcanza los 200 mg/l en Junín, Baradero, Tornquist; luego siguen con 50 mg/l Suipacha, Chacabuco, 9 de Julio; y también hay alto contenido de arsénico en 14 localidades del conurbano bonaerense. Lo mismo ocurre en la zona central (corredor de la Ruta 5) Carlos Casares, Pehuajó, Trenque Lauquen, Pellegrini. En la región “Núcleo Sojero ampliado de la Pampa Húmeda”, que comprende los municipios de Luján, San Andrés de Giles, Carmen de Areco, Chacabuco, Junín (corredor Ruta 7); San Antonio de Areco, Capitán Sarmiento, Arrecifes, Pergamino, Colon (corredor Ruta 8); Salto, Rojas (corredor Ruta 31); Baradero, San Pedro, Ramallo, San Nicolás (corredor ruta 9), las aguas subterráneas concentran altos porcentajes de arsénico y agrotóxicos.

En Pergamino se realizaron denuncias por la contaminación del agua subterránea producto de las fumigaciones que han afectado tres barrios de la ciudad: Villa Alicia, Luard Kayad y La Guarida, y que luego extendió a Santa Julia -conocido como el barrio del cáncer. En el año 2018 el Juzgado ordenó el muestreo de agua de veinte pozos y su análisis por la perito Virginia Aparicio, investigadora del Inta. Se hallaron 19 sustancias tóxicas en las capas subterráneas, por ello el juez del Juzgado Federal Nº2 de San Nicolás, Carlos Villafuerte Ruzo, ordenó en 2019 que el municipio suministrara agua potable a las familias afectadas. Un año después la querella denuncia al intendente por el incumplimiento de la entrega de bidones a muchos vecinos, ate lo cual recientemente la Justicia intimó al a que normalice el reparto.

Se acaba de difundir un estudio realizado por el Inta Balcarce, en el que colaboraron vecinos y organizaciones, que da cuenta de una contaminación generalizada con agrotóxicos en Lobos. El portal Economía Sustentable refiere la detección de sustancias cancerígenas como el herbicida 2,4-D en la red de agua. Se estima que en esta zona se arrojan «entre 1 y 1,12 millones de litros de agrotóxicos por año» (Naturaleza de Derechos, 20/5).

La región próxima al Río de la Plata padece también desmontes y quemas que generan el inevitable lavado de suelos, arrastrando hacia los ríos sustancias nitrogenadas, fosforadas y agrotóxicos. Juntamente con la disminución de lluvias y las altas temperaturas se crean las condiciones para la floración de las cianobacterias durante el verano. A este panorama debemos sumar la falta de inversión del gobierno provincial y los municipales en redes de cloacas con tratamiento de las aguas servidas, las cuales hoy se vuelcan a los ríos y arroyos sin tratamiento previo. Esto implica toneladas de materia fecal que se concentran en el Rio de la Plata. El cloacal de Aysa que sale de Berazategui por medio de un difusor envía todos los cloacales de la CABA y del Conurbano al río solamente con un tratamiento  primario.

Un estudio a nivel regional del CIM (Centro de Investigación Medioambiente) de la UNLP comprobó que el glifosato está en la cuenca del Río Paraná-Paraguay, tramo argentino, tanto fuente de provisión de agua para consumo humano como asociada a distintas actividades productivas y recreativas. En esta cuenca el herbicida está presente sobre todo en el tramo medio e inferior del Paraná hasta la ciudad de Luján, que es el último punto del monitoreo.

También el CIM de la UNLP encontró antibióticos (monensina y salinomisina) en 26 de los 45 ríos de la cuenca del Plata, fármacos usados para las enfermedades del ganado en feedlots y en la crianza de pollos en condiciones de hacinamiento. Estos medicamentos llamados ionóforos llegan a las aguas por las excretas de los animales. Cabe aclarar que actualmente las plantas de tratamiento de aguas de ríos, ya sea de agua para consumo humano como las de aguas servidas, no están diseñadas para tratar y eliminar productos y subproductos farmacéuticos.

¿Qué pasa en las escuelas?

Considerando el acceso al agua potable como un derecho y no como un servicio, la Comisión Jurisdiccional Mixta de Educación difunde material sobre agua segura en las escuelas desarrollando acciones destinadas a informar a los trabajadores acerca de los riesgos ocupacionales existentes y las medidas de prevención y control de los mismos. El tema del agua se incluyó en los 12 puntos acordados  en la Paritaria Nacional del 23/2/2010 sobre condiciones mínimas de salud y seguridad en las escuelas.

En junio de 2020 en el distrito de Tandil un equipo de docentes y estudiantes universitarios tomó muestras en quince escuelas rurales y se encontraron 16 químicos en el agua y en el suelo. De forma análoga, en el mes de marzo del corriente año se detectó glifosato y otros contaminantes en el agua de cuatro escuelas de Mar del Plata (grupo de aguas de la UNMDP); y ese mismo mes en el partido de Lobos se demostró la existencia de distintos agrotóxicos en el agua de las escuelas.

Por todo esto, un grupo de docentes nucleados en la “Campaña por el agua limpia en las escuelas” reclama a los consejos escolares la realización inmediata de los análisis de agrotóxicos utilizados como por ejemplo 2,4 D, atrazina, cipermetrina, clorpirifós, endosulfan, glifosato y glufosinato de amonio y metales como plomo, cadmio, manganeso, mercurio y arsénico del agua en cada institución educativa pública del partido correspondiente. Para ello juntaron más de 500 firmas de organizaciones de la sociedad civil y particulares.

¿Es segura el agua de bidones?

Muchas localidades de la Provincia, aun no cuentan con un servicio de red domiciliaria de agua potable. Las personas están obligadas a consumir agua de pozo, sin potabilizar, y quienes cuentan con ingresos económicos y pueden acceder a comprar bidones de agua mineral, lo hacen en el entendimiento que la misma es potable y segura.

Una resolución administrativa continúa permitiendo que las aguas minerales que se comercializan en la Argentina posean niveles muy peligrosos de arsénico beneficiando a corporaciones alimenticias como Danone, Nestlé, Coca Cola, Garbín, que en las últimas décadas han hecho un gigantesco negocio con la comercialización de aguas, ante los defectuosos servicios de agua de red por parte del Estado provincial. Por otra parte hay diversas empresas que suministran aguas en bidones que no resisten ni siquiera un análisis bacteriológico.

Por el control de los trabajadores y asambleas vecinales

Exigimos la creación de áreas protegidasbajo cntrol vecinal para cuidar las escasas zonas de recarga de los acuíferos que todavía conservan su flora nativa o alguna forestación, evitando el desmonte de estos sitios. Si estas zonas se preservan pueden realizarse baterías de perforaciones y traslado de agua de buena calidad a las poblaciones afectadas.

El gobierno provincial debe garantizar el suministro de agua potable, la realización de análisis de la toxicidad de las aguas y las obras pertinentes, bajo control de las asambleas ambientales y de los trabajadores, aligual que las instalaciones de tratamiento ya existentes.

Basta de desmontes, quemas y avances agropecuarios sobre humedades y zonas de recarga de los acuíferos.

En esta nota

También te puede interesar: