22/09/2020

Termoeléctrica Villa María, un peligro para la ciudad

Vamos al 25 de septiembre, día de la huelga mundial por el cambio climático.

En 2015 el Poder Ejecutivo de la Nación declaró la emergencia del Sector Eléctrico Nacional, siendo la empresa UENSA S.A. del Grupo MSU Energy, una de las adjudicatarias para la construcción de plantas termoeléctricas en todo el país. Una de estas plantas se construyó en la ciudad cordobesa de Villa María.

En enero del 2017, el municipio villamariense dio el aval para el comienzo de la construcción de la Central Termoeléctrica en Villa María, la cual está ubicada en la ampliación del Parque Industrial y Tecnológico, a sólo 1 kilómetros de la población. Las obras comenzaron en febrero de este año, pero la audiencia pública, obligatoria en este tipo de emprendimientos, se llevó a cabo en el mes de mayo. Así las cosas el municipio impuso de hecho la construcción violando los derechos de todos y a las legislaciones existentes la ley de Política Ambiental de la Provincia y Ley General de ambiente de la Nación (N° 25.675).

De acuerdo a la Ley Provincial del Ambiente Nº 10.208, la empresa debe presentar el Estudio de Impacto Ambiental y Social antes de empezar cualquier tipo de actividad en el sitio, recurso previsto para garantizar la información y la participación en la toma de decisiones de la ciudadanía

¿Qué problemas traen las termoeléctricas?

Las Centrales Termoeléctricas, por la contaminación que generan en el suelo, agua, aire, y por el peligro que implica el manejo de los combustibles asociados (gas y diesel) y su manipulación, están caracterizadas como industrias de 3ra categoría, es decir muy peligrosas. Este tipo de empresas implican la emisión a la atmósfera de contaminantes que son peligrosos para la salud humana, tales como partículas en suspensión de óxido de nitrógeno y dióxido de azufre entre otros, que quedan en el aire y que dañan de forma irreversible la salud de la población y el ambiente.

Con respecto al uso del agua que demanda la Central Termoeléctrica de Villa María (entre 600.000 y 1.000.000 de litros por día, lo que equivale al consumo de una pequeña localidad) resulta sencillo estimar la gravedad que implica la utilización de enormes cantidades de este recurso, que es devuelta nada menos que a las plantas de tratamiento de agua de la ciudad, cuya infraestructura no es apta para tal envergadura. Además, la mencionada planta de agua de la ciudad también se hace cargo de toda el agua a tratar del parque industrial.

Hay que tener en cuenta que las sinergias de los desechos del parque industrial y la planta termoeléctrica contaminan suelo, agua y aire. La creciente urbanización impulsa que el código de zonificación, ordenanzas de usos de suelos sea revisada, ya que la planta exige depósitos de gas, que se le suman a los del parque industrial, que se ubican 1km a la redonda, cuyo plan de acción para mitigar incendios, su proximidad con ACABIO y sus depósitos de etanol y biodiesel, sumado a la población en crecimiento, no aseguran los 3km de distancia a los sectores urbanos

La legislación sanitaria, es superada más allá de sus valores permitidos, ya que estudios epidemiológicos demuestran que la exposición prolongada de campos magnéticos de baja frecuencia, aumenta riesgos de leucemia en niñes (IARC).

Como ya lo mencionamos los niveles de contaminación en nuestra ciudad es creciente y una bomba de tiempo la repetida mortandad de peces en el rio Ctalamochita; las recurrentes enfermedades ligadas a la contaminación son una realidad que el municipio y la provincia esconden.

El municipio, como se describió no tuvo en cuenta los procedimientos elementales para la instalación de esta central. El Estado debe dar cuenta de lo actuado, a los afectos de proteger la salud y el habita de la población.

Desde Tribuna Ambiental planteamos la necesidad de elaborar un plan estratégico urbano ambiental, la inmediata apertura de los libros de las empresas de toda la cadena de la industria energética, comités de seguridad e higiene formados por trabajadores, cientificxs, y asambleas ambientales con poder de veto y calidad de supervisión por las comunidades afectadas por estos emprendimientos es más necesario que nunca una transición de la matriz energética del país a energías limpias cuyo costo sea pagados por los capitalistas. El próximo 25 de septiembre, día de la huelga mundial por el cambio climático también hagamos sentir el reclamo por el daño efectuado por la Central Termoeléctrica.

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