05/05/2016 | 1409

Acto del Primero de Mayo: “Desarrollemos la verdadera grieta, la del Argentinazo”

El cierre de Néstor Pitrola en Plaza de Mayo


Foto: Federico I.


 


Compañeros: felicitaciones por este gran acto. Quiero decirles  que Macri le prometió a la burocracia sindical ayuda “para terminar con los troskos”; pero cuando van cuatro meses, le mandamos a decir que ¡el Sutna está en manos del clasismo,  cuando hace más de 40 años no ganaba un sindicato industrial en la Argentina! (aplausos).


 


Esta plaza, compañeros, ha vibrado con la victoria del Sutna, pero también con los 63 días de huelga en Tierra del Fuego, con las durísimas huelgas de Santa Cruz, con la huelga  de los docentes santiagueños y con todas las luchas de los compañeros estatales, de la alimentación y de todos los gremios.


 


Pero vibramos también con las luchas de la clase obrera en todo el mundo, con el proletariado francés que por millones está enfrentando la reforma laboral de Hollande; con los 50 mil obreros británicos, que en Londres salieron a luchar contra las reformas del gobierno de Cameron… Vibramos con la huelga general de los 40 mil obreros de Verizon, que han puesto en la agenda norteamericana la lucha contra los despidos y la flexibilidad laboral de Obama, como está poniendo la clase obrera argentina en la agenda nacional la lucha contra los despidos y  contra el ajuste. Desde esta plaza proclamamos, ante todo, la unidad mundial de la lucha de la clase obrera, la unión del proletariado mundial en la lucha por una sociedad sin explotadores ni explotados. (aplausos)


 


                                                               


La Plaza, Brasil, la independencia obrera


 


Desde el Argentinazo, compañeros, esta plaza es una conquista de los luchadores. Es la plaza de la lucha por la independencia política de la clase obrera y, desde el año 2011, del Frente de Izquierda y los Trabajadores, que le ha dado un contenido todavía superior, porque lucha estratégicamente por el poder de la clase obrera. Es una conquista histórica  que hemos reafirmado en estos años, donde se ha puesto en América Latina y en Argentina, más que nunca, la disyuntiva entre nacionalismo o socialismo, si colaboración de clases o independencia política de los trabajadores. Después de 15 años de lucha y construcción de la izquierda obrera y socialista frente al nacionalismo y el kirchnerismo, “de acá” íbamos a dejar hoy la Plaza de los luchadores y  la izquierda revolucionaria. (aplausos)


 


En la campaña de la Lista 2, cuando iniciamos en Ferro la campaña electoral, desarrollamos a fondo el problema del frente único como el método de construcción del Frente de Izquierda: para luchar contra la burocracia y expulsarla de los sindicatos; como método de nuestros bloques parlamentarios;  para luchar contra la intervención del Estado en los partidos políticos. Hicimos referencia, recuerdo, al Manifiesto Comunista, que marca que ningún interés de los comunistas está por encima del interés general de la clase obrera, y ésa es nuestra guía: el frente único es el método de construcción del FIT, por eso no admitimos que se haya dividido esta plaza de los luchadores y del Frente de Izquierda


 


Desde esta tribuna de frente único,  nos manifestamos contra el golpe en Brasil, que abordamos desde la reivindicación de la independencia política de los trabajadores de Argentina y de América Latina. No podemos decir que no hay un golpe porque no esté planteado un gobierno de los militares, ya lo vivimos en Honduras, en Paraguay.  Maniobras parlamentarias, institucionales, mediante las cuales una reorganización del poder de los capitalistas plantea una ofensiva reforzada contra las masas. Este golpe en Brasil, el impeachment, está inscripto en un cuadro político de agotamiento de los gobiernos nacionalistas y de centroizquierda de América Latina. Se le han acabado los recursos a la alianza derechista de Dilma y el PMDB para aplicar ellos mismos el ajuste, que es el mismo que aquí aplica Macri-    Están reorganizando las fuerzas para pasar de regímenes de contención, ellos también ajustadores, como Cristina Kirchner, a regímenes de ataques más directos a los trabajadores. Pero contra ese golpe luchamos delimitados de un gobierno (el de Dilma) que hoy mismo está aplicando el ajuste, como hemos luchado y lo hacemos hoy en la Argentina,  delimitados del kirchnerismo y de todos los socios de Macri  en la aplicación del ajuste. Por eso nuestro planteo en Brasil es un congreso de trabajadores, para que la clase obrera asuma un papel protagónico en la crisis luchando por una salida propia.  Hay una unidad entre la defensa de este planteo desde la Plaza de la lucha por la independencia política en la Argentina, y la división  de esa plaza  para sumarse al bloque de la burguesía que está dejando el poder en América Latina (aplausos). Y eso vale también en la lucha parlamentaria:  no vamos a compartir ninguna acción mezclados con los kirchneristas que, junto a Dilma, mandaron las tropas a Haití por cuenta y orden del imperialismo norteamericano. Nuestras consignas son: Fuera el golpe en Brasil, unidad de la clase obrera de Argentina y Brasil, fuera las tropas en Haití, gobierno de trabajadores en la Argentina y Brasil, por la unidad socialista de América Latina, ésa es nuestra perspectiva.


 


                                               


La clase obrera frente al macrismo


 


Estamos en un momento de inflexión en América Latina, que está promoviendo la intervención de los pueblos y de los trabajadores. Esta situación plantea la posibilidad de que emerjan situaciones prerrevolucionarias y aún revolucionarias y, por supuesto, también en la Argentina. Este es el ángulo con que encaramos la situación política y este nuevo régimen del gobierno de Macri.


 


Sólo este año van a emitir 35 mil millones de dólares de deuda a partir del pacto buitre y del hundimiento de las cuentas fiscales y del Banco Central; es una hipoteca que nos llevará a nuevas crisis de deuda. Hay sectores de la burguesía que ya reclaman más devaluación, como la industria automotriz, más combustible a la hoguera inflacionaria y a la expropiación de las masas, que nos va a llevar a nuevas y más profundas luchas. (…)Cada medida que toman abre una nueva crisis y tenemos que marcar cada una de esas contradicciones, planteando un programa claro  de reivindicaciones obreras: prohibición de despidos, reparto de las horas de trabajo, 82 por ciento móvil,  salario mínimo equivalente a la canasta familiar -que ya conquistaron los compañeros aceiteros y los bancarios-, no a los despidos, la ocupación de las fábricas que cierran, el boleto educativo, preparar estas luchas y plantear una salida  de los trabajadores a la crisis.


 


En este cuadro se ha producido la descomunal movilización obrera del viernes, junto a la victoria del Sutna.  Los compañeros del Sutna han hecho escuela de clasismo, combatiendo el faccionalismo criminal de los que dividen al campo antiburocrático, poniendo en peligro las victorias, tanto desde afuera de las listas como desde adentro de las listas, llamando a votar a las listas opositoras de “cualquiera de las seccionales”, cuando el voto a la Negra era la clave para conquistar todas las seccionales y para conquistar el Sutna nacional. La autoproclamación y el faccionalismo fueron mortales en las luchas derrotadas de la zona norte. En cambio, el Sutna San Fernando fue un faro de reorganización clasista, con siete plenarios que ayudaron al movimiento obrero de la zona. No hicieron autoproclamación ni turismo clasista, sino organización de clase para derrotar a la patronal y a la burocracia sindical.


 


Hicimos escuela de clasismo con la columna independiente el 29, planteando un plan de lucha y un paro nacional, reagrupando a los sindicatos clasistas y creando una base para futuros reagrupamientos con  un alcance aún más estratégico. Y  Moyano, mientras tanto, ha propuesto que la CGT sea un consejo consultivo de Macri,  continuando la parlamentarización de la burocracia sindical.   Para nosotros, el Parlamento es una tribuna para plantear las reivindicaciones obreras de cara a la acción directa,  y no para perdernos en la porquería de los lobbies patronales. Así se lo dijimos a las cinco centrales cuando vinieron. Nuestra estrategia frente al despido es el reparto de las horas de trabajo para que la crisis la pague el capital;  es un planteo de poder y en función de ello están nuestros proyectos. Una disposición que se vote en el Parlamento puede ser un punto de apoyo para la acción directa de la clase obrera, ¡nunca sustituirla! Por eso, con el planteo de la columna clasista en esta gran movilización que no quisieron llevar a la Plaza de Mayo, que no quisieron llevar al Congreso, que evitaron en los centros del poder político, hemos marcado una orientación y hemos marcado una perspectiva para toda la clase obrera.


 


Compañeros: Argentina no atraviesa solamente un ajuste. Atraviesa la explosión de contradicciones insalvables en el marco de la crisis mundial y del agotamiento de toda una fase nacionalista en América Latina.  Por eso,  no está acá planteado el problema de un frente “antimacrista”, sino por el contrario, de evitar que resuciten los muertos. La consigna “Volveremos” es un veneno para los trabajadores y para la juventud. Ya la tuvimos con el


 


Luche y vuelve, y volvió Perón, Isabel y López Rega a imponer una derrota de fondo, criminal y sangrienta al movimiento obrero. La condición del desarrollo de los trabajadores y la izquierda, y del propio Frente de Izquierda es la delimitación sistemática del nacionalismo. El Frente Ciudadano que planteó Cristina en la puerta de los tribunales da cuenta de la desintegración del Frente para la Victoria, de la crisis del peronismo. A ese frente ciudadano, que es otra forma de subordinar a la clase obrera, le oponemos este Frente de Izquierda, le oponemos a la clase obrera, le oponemos la lucha por el gobierno de los trabajadores, que es el significado de esta plaza. Acá hay una grieta que vamos a profundizar, pero no es la grieta entre macrismo y kirchnerismo, sino la grieta del Argentinazo. Nos planteamos un confederal de todas las centrales, con delegados de bases, para discutir un plan de lucha, un programa, que es un método para capacitar a los trabajadores, para unificar sus luchas y para darles la perspectiva política de poder que está planteando el Frente de Izquierda. Y que el próximo Argentinazo, para  el cual vamos a trabajar, esté dirigido por la clase obrera y tenga al Frente de Izquierda como su expresión política y de poder.


 


Gracias, compañeros, y hasta la victoria.

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