14/12/2019

Fischer y Bufano, forjadores del clasismo argentino

Hace 45 años caían asesinados por la Triple A de Perón y del pacto social

Hace 45 años, el 13 de diciembre de 1974, fueron secuestrados por bandas parapoliciales del gobierno peronista, nuestros compañeros Jorge Fischer y Miguel Angel Bufano. Dos jóvenes trabajadores de la fábrica Miluz, de pinturas de zona Norte del Gran Buenos Aires. El primero, delegado general; el segundo, principal activista de la fábrica. Ambos eran dirigentes del Comité Zona Norte de Política Obrera (antecesora de nuestro actual Partido Obrero). Fischer también miembro del Comité Central del PO.


Fueron arrastrados desde arriba de un colectivo que tomaron en puerta de fábrica y que fue bloqueado por comandos en varios vehículos que los venían siguiendo. Más tarde nuestros camaradas aparecieron destrozados por las balas asesinas.


Fischer y Bufano son parte de la heroica generación militante de los 70 que creó la corriente clasista en el movimiento obrero y desde las filas de nuestro Partido luchó contra el Pacto Social impuesto a través de la regimentación sindical y la represión policial y parapolicial de la Triple A, del gobierno de Perón, López Rega y la burocracia sindical.


A pesar de su juventud, fueron protagonistas de hechos históricos.


Trataré de concentrarme en esta nota en tres hechos que los tuvieron como importantes protagonistas.


El plenario de Villa Constitución


Es conocido (ver la película documental “40 balas”) que Fischer fue designado por la asamblea de fábrica para representar a Miluz en el Plenario Sindical Antiburocrático que convocaron las direcciones sindicales metalúrgicas de Villa Constitución, recuperadas a la burocracia. El 20 de abril, Fischer hizo uso de la palabra como portavoz no solo de su fábrica, sino de las organizaciones que dirigía el PO, enroladas en el Frente Único Clasista (FUC). Entre las cuales tenemos que destacar a la fallecida Dora Balumelli, de la gran plástica Panam y otras (las metalúrgicas Ema y Santini, la gráfica Editorial Abril, etc.).


En un combativo y politizado discurso Fischer planteó la necesidad de crear una Coordinadora Nacional Clasista. Allí estaban presentes más de 2000 trabajadores de delegaciones sindicales y fabriles clasistas y antiburocráticas de todo el país. Esta Coordinadora debía encarar una lucha unificada, bajo la consigna de “no al acuerdo CGT-empresarios-gobierno” (Pacto Social); por los salarios, convenios y conquistas de los trabajadores.


Fischer también propuso como una de las primeras medidas la realización de un gran acto unitario, de independencia de clase, el 1° de Mayo.


Lamentablemente el PC, la JP y el PRT no estaban de acuerdo. Por diversas vías abrían -todavía- expectativas en el gobierno de Perón. La Coordinadora no fue aprobada.


El 1° de Mayo de 1974


Los historiadores valorizan el 1° de mayo de 1974 porque la JP concurrió con grandes columnas a un acto en común con la burocracia sindical en Plaza de Mayo. Allí Perón defendió a los burócratas y basureó a la juventud otrora ‘maravillosa’. La JP tuvo que retirarse de la Plaza de Mayo.


El PO había convocado al PC, al PST y al Peronismo de Base, a realizar en común un acto independiente el mismo 1° de Mayo. Llamado que no fue acompañado por estas corrientes. El PO convocó, entonces, a este acto independiente en la Federación de Box. Iban a hablar 10 oradores, uno de los cuales era Jorge Fischer.


El gobierno prohibió, el mismo día, la realización del acto. Razón por la cual se hizo un acto relámpago de denuncia en la calle, mientras la policía accionaba para desconcentrarnos. Hechos, no solo palabras.


La jornada del 12 de junio


Quizás la acción más importante (tuvieron muchas) fue la del 12 de junio. Viendo Perón que el Pacto Social se hundía, producto -entre otras razones- de las luchas fabriles en desarrollo, convocó a una concentración en Plaza de Mayo para apoyarlo. Las burocracias sindicales convocan a un ‘paro’ activo en acuerdo con las patronales. En Miluz, el cuerpo de delegados, bajo intervención directa de Fischer y Bufano, convocaron a asambleas de sección para determinar si la fábrica marchaba a Plaza de Mayo para apoyar un ‘Pacto’ contrario a los aumentos de salarios, un pacto claramente antiobrero. La burocracia actuó amenazando. 7 de 8 secciones votaron no ir. Debe haber sido un caso único en esa jornada: en forma consciente los trabajadores habían decidido no apoyar el acto de Perón por el Pacto Social.


Heroísmo y conciencia


Los ataques de la Triple A y otras bandas armadas por Perón y las burocracias se incrementaban. Pero los trabajadores resistían ¿Por qué a pesar de las víctimas obreras no prendió el terror de Perón-López Rega? Por el contrario, constantemente nuevos sectores del movimiento obrero se inclinaban hacia posiciones clasistas en duras luchas contra las patronales, la burocracia y el gobierno.


El espíritu del Cordobazo seguía vivo: todos esperaban una eclosión, mayor, decisiva, de conjunto de los trabajadores.


Y no era una expresión voluntarista: seis meses después del secuestro y asesinato de Fischer y Bufano, estallaría la huelga general de junio-julio de 1975. La más importante de la historia nacional que arrasó con el ‘rodrigazo’ y echó al líder de la Triple A del país. Fischer y Bufano querían llegar a esta huelga: no estuvieron, pero su trabajo y su vida la hicieron madurar.


¡Hasta la victoria compañeros!


 



 

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