20/10/2021

Los 11 años del asesinato de Mariano Ferreyra y el cinismo de Jorge Ferraresi

En la tarde de este miércoles 20, a once años del asesinato de Mariano Ferreyra, el ahora ministro nacional de Desarrollo Territorial y Hábitat e intendente de Avellaneda entonces, Jorge Ferraresi, hizo una publicación al respecto de un cinismo nauseabundo. En la misma vereda que los principales referentes del kirchnerismo, ayer fueron cómplices de su asesinato; pero hoy le dedican palabras “de homenaje” pretendiendo esconder el contenido revolucionario de su militancia.

Ferraresi “recuerda” a Mariano por su “compromiso político” desde muy joven. Luego, se jacta de haber sido quien rebautizó una calle con su nombre en el centro de Avellaneda y quien le puso su nombre a un jardín de infantes. Ni una sola palabra dijo, claro, de que Mariano Ferreyra militaba en el Partido Obrero. Esa misma militancia a la que el ministro y su esposa Magdalena Sierra, candidata en el distrito, intentan amedrentar a fuerza de patotas y amenazas como ya ocurrió dos veces este año. Pero su cinismo es mucho peor si se atiende a qué hizo Ferraresi como intendente kirchnerista luego de que su gobierno diagramara el ataque criminal junto a la burocracia sindical asesina.

En los meses posteriores al crimen, cuando Cristina acusaba al Partido Obrero de “buscar un muerto hace tiempo”, (y mientras perseguían a los dirigentes del PO y Aníbal Fernández mentía en los medios para desligar a la policía de su responsabilidad liberando la zona), el delfín cristinista también montaba su propia campaña de persecución en el distrito. En la previa del juicio en que se comprueba la complicidad del gobierno, con Carlos Tomada organizando directamente junto a Pedraza el encubrimiento del ataque criminal, el Partido Obrero de Avellaneda salió a ganar las calles. Esas mismas calles que caminaba Mariano, en el mismo distrito donde desarrolló su militancia revolucionaria. Pero la Municipalidad de Avellaneda, conducida por Ferraresi, se encargaba de tapar por doquier afiches y pintadas que sus compañeros realizamos exigiendo justicia. Incluso al punto, como no, de apretar en la calle sus punteros a los compañeros que desarrollaban esta enorme campaña militante que terminó por meter preso a Pedraza y a los autores materiales del asesinato.

Lo de Ferraresi es una canallada. Es parte del brazo del Estado que estuvo por detrás de la mano que asesina a Mariano, y ahora dice que su “memoria vive en todas las luchas populares”. Su cinismo busca lavar el propósito de la militancia de Mariano, que como ayer fue asesinado luchando contra la tercerización en el ferrocarril, hoy estaría luchando contra la reforma laboral que el gobierno nacional se comprometió ante los capitalistas a hacer pasar. Mariano hubiera estado en el corte de los ferroviarios despedidos que Aníbal Fernández reprimió con la Policía Federal el mes pasado. Mariano estaría reclamando por el pase a planta de los cientos de municipales de Avellaneda que cobran salarios de indigencia o trabajan a destajo, como monotributistas o becarios. Una clara maniobra de tercerización laboral como contra la que peleaba aquel 20 de octubre de 2010.

Ministro Ferraresi, usted gobierna con los cómplices del asesinato de Mariano Ferreyra. Llámese a silencio.