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“Sería una bocanada de aire fresco”

Entrevista a Raquel Blas, dirigente de la oposición clasista de ATE
Por Corresponsal
-¿Cuál es la situación de los trabajadores de la provincia?
 
Raquel Blas: En el ámbito estatal los trabajadores vienen soportando aumentos por decreto con “aumentos” del 17%, muy por debajo de la inflación. Estos no pudieron ser derrotados. Terminamos el año 2016 con ATE acordando un 17% en dos cuotas -un recorte salarial, si lo comparamos con la inflación-, lo que le pone un techo a las paritarias estatales y que también significó una pauta para el conjunto del movimiento obrero. Si bien algunos gremios no firmaron estos acuerdos tampoco instrumentaron medidas para derrotarlos. Cornejo ha desconocido los convenios colectivos de trabajo, violando las tutelas sindicales, procedió a la privatización del servicio de troles y del zoo, despidió estatales de los anexos del casino. Incluso, junto con el Ministerio de Trabajo de la Nación, ha intervenido el sindicato judicial. Ha ido más lejos que el mismo Macri y esto le vale el apoyo del conjunto del arco patronal. En el sector privado, las últimas estadísticas muestran un aumento de trabajadores en negro, despidos y suspensiones. A pesar de esto, hemos tenido demostraciones del rechazo a esta política con el paro nacional de Ctera y posteriormente con el de CGT en los paros de mujeres. En una semana, más de 50 mil trabajadores ganaron las calles en distintas movilizaciones. Estas expresiones de rechazo al ajuste no se han desarrollado por exclusiva responsabilidad de las conducciones gremiales.
 
-¿Cómo pensás que se revierte este cuadro?
 
RB: La única forma de derrotar este ajuste es recomponer la organización sindical de base, eligiendo delegados y defendiendo la asamblea como instancia de deliberación y resolución. Buscando medidas y acciones que unifiquen por la base a los trabajadores para fortalecer la pelea. Esta es la perspectiva que defendemos desde la Coordinadora Sindical Clasista, que tuvo su punto más alto en las asambleas de delegados de base que reunieron a más de 700 compañeros y resolvieron importantes movilizaciones y paros durante 2016; fue apenas un esbozo de la potencialidad que tiene el planteo de un congreso de delegados de base para votar un plan de lucha para derrotar el ajuste.
 
-¿Qué tareas políticas se les plantean a los trabajadores?
 
RB: El gobierno del ajuste necesita propinarle una derrotar histórica al movimiento obrero, pero no es fácil para un gobierno que tiene muchas debilidades. Esto significa un escenario de gran convulsión social, que ya se insinúa con las grandes luchas de Santa Cruz y los docentes bonaerenses. Los trabajadores van a salir a enfrentar el ajuste más temprano que tarde, el problema central es crear la conciencia de que debemos resolver la crisis a nuestro favor, que debemos ser los trabajadores quienes tomemos las riendas de la economía y la política del país y la provincia. Que el Frente de Izquierda y el conjunto de organizaciones que luchan convoquemos a un congreso del movimiento obrero y la izquierda es una bocanada de aire fresco para romper la falsa polarización entra kichnerismo y el macrismo. En esta lucha está el PO.
 
-¿Querés agregar algo más?
 
R.B: Por lo pronto vamos a impulsar un encuentro de la Coordinadora Sindical Clasista para reforzar este planteo entre los trabajadores de la provincia. Para discutir nuestra alternativa frente a la política antiobrera, qué medidas vamos a impulsar y sobre todo establecer claramente por qué programa y perspectiva política luchamos en el seno de los sindicatos.
 
 
Foto: Javier Entrerriano

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