02/04/1998 | 579

 150 permanecen hace una semana en las calles de gallegos

Los mineros manifiestan en Gallegos y en el Turbio


El lunes 23, los mineros llegaron para instalar su lucha en Río Gallegos. Desde ese día, los bombos y redoblantes no cesan de sonar en las esquinas céntricas. De tanto en tanto se cortan las avenidas y se vuelve a liberar el tránsito. El espíritu militante es impresionante, reparten volantes, recaudan fondos con alcancías, enfundados en sus mamelucos y portando los cascos que prenden sus luces cuando oscurece.


Las jornadas que han pasado frente a la casa de gobierno provocaron el ‘nerviosismo’ de las autoridades. Los mineros tienen claro que la huelga será larga. Nadie piensa en volverse a Río Turbio. La intervención de la subsecretaría de Trabajo no ha traído más que dilaciones. La solidaridad comienza a tomar forma con la formación de un Comité y la organización de un festival.


La Cámara de Diputados adoptó por unanimidad una resolución ambigua, que llama a las partes a buscar una pronta solución y exige a la empresa el cumplimiento del contrato de concesión —el oficialismo sumó así a la Alianza a su política de evasivas.


La Comisión Sindical que se entrevistó con las autoridades en Gallegos estuvo integrada también por delegados elegidos en Asamblea, debido a la escasa confianza que la mayoría de los trabajadores tiene en sus dirigentes. El Sindicato Docente (Adosac) juega un importante papel en la organización de las actividades solidarias, y las filiales de la cuenca minera han participado y sumado a los alumnos también a algunas marchas. Las mujeres de los mineros están a la cabeza de las manifestaciones y los cortes de ruta. El viernes 27, en Río Turbio, realizaron una gigantesca marcha y luego una sentada frente al municipio. En boca de mina se han venido instalando carpas y hay muchos compañeros que hacen vigilia.


Los tres gremios más ligados a la patronal: La Fraternidad, Luz y Fuerza y Personal Superior, vienen sacando solicitadas que ocupan amplios espacios en los medios (los mismos que silencian todo lo que pueden la lucha minera), en donde atacan abiertamente la huelga, reclaman su ilegalización y en algunos casos aprovechan el espacio para apoyar la re-reelección de Kirchner. En la cuenca estos gremios patronales han quedado aislados, frente a la profundidad que va adquiriendo la movilización.


Mientras tanto, en la zona petrolera los despidos son casi 300. Como en gran medida corresponden a trabajadores con domicilio en Chubut y son realizados de a uno, no han encontrado todavía una respuesta. La conducción sindical justifica a las empresas con la historia de la «caída del precio internacional»del petróleo (como si alguna vez hubieran repartido algo en las épocas de ‘suba’).


El paro nacional docente plantea la posibilidad de que se confluya en un Acto en común con los mineros el día 2 de abril y ese será el próximo desafío. La huelga, al completar sus primeros 12 días, está más fuerte que nunca.

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