04/07/1996 | 501

“Ancianidad privilegiada” II

El proyecto “vivir en casa” nació de la idea del primer grupo de A.G.D. (asistentes geriátricos domiciliarios) que recibieron capacitación laboral en los cursos de “Casa Solidaria” de Fiorito-Lomas de Zamora.


Ante la promesa de que junto a la capacitación laboral, tendríamos un puesto de trabajo y que “no se cumple”, nació la idea (de nosotros) de un “comedor de día” (en la zona) para poder cubrir algunas de las necesidades de la población anciana del lugar. Nuestro reclamo consiste en que el comedor de día sea sostenido por el gobierno provincial (Duhalde), lo mismo que el sueldo de las A.G.D.; la idea sería doble función, cubrir (en parte) las necesidades de la población anciana (que es carencia total) y “paliar” la necesidad del grupo de A.G.D. de poder poner en práctica lo aprendido en dicho curso y poder tener un puesto de trabajo, ya que todos “somos desocupados”.


Se nos permitió poner en práctica nuestro proyecto sólo por seis meses, atendiendo ancianos carenciados de la zona, brindándoles atención en sus domicilios, con subvención a las A.G.D. de 250 pesos mensuales y aplicando flexibilización laboral, ya que estamos trabajando con un “sueldo miserable y en negro”.


En la práctica de nuestro trabajo comprobamos que no bastaba con ayudarlos a bañarse, cortarles las uñas o el pelo; la carencia es total (emergencia social) porque no cuentan con abrigo, no tienen jubilación, muchos no tienen familia y si la tienen no pueden hacerse cargo, y por sobre todo, “tienen hambre” de comida y afectos. De ahí entendemos la necesidad de un espacio donde brindarles algo de contención, paliando en una pequeña parte sus necesidades. Acá la primera contradicción: el gobierno provincial, “preocupado por la ancianidad”, niega los fondos para ese comedor, ya que además debería “dar sueldo” a las A.G.D. que atenderían a los ancianos; los cursos de capacitación laboral nacieron (según el gobierno provincial) con la idea de insertar en el mercado laboral a mujeres de la zona, cuidando ancianos en sus domicilios y que “no deban” recurrir a los geriátricos. Por supuesto que estos ancianos deberían tener una “solvente posición económica” para poder solicitar un  A.G.D., pero el sector privado no absorbe más gente, reduciendo puestos de trabajo. Así se creó esta “cortina de humo”, que es nuestro proyecto “vivir en casa”, pretendiendo acallar nuestros reclamos y el derecho de poder tener un puesto de trabajo, y así poder “paliar” las necesidades de nuestras familias. El gobierno menemista dice… “no es responsabilidad sólo del gobierno” de generar puestos de trabajo, también lo es del sector privado y de los sindicatos…  “qué hipócrita”, el sector privado cuenta con todos los beneficios que le brinda el gobierno: “los subsidios”, en vez de dárselos a los trabajadores, se los da a los empresarios ¿Y los sindicatos?… nada debemos esperar de ellos, sólo traición, cuando el “burócrata más grande”, Gerardo Martínez, se sienta “a dialogar” con el representante del FMI ¿Los trabajadores llegaremos a entender la necesidad de la organización?… y el reclamo popular de defender “el derecho a poder trabajar” y poder llevar alimentos a nuestros hijos y darles educación. ¿Cuál será el futuro de ellos?… ¡Hambrientos e ignorantes! ¿Se nos está haciendo costumbre aquello de “andar, sufrir y callar”? … Esto es muy peligroso, los trabajadores estamos a tiempo de evitar eso con la resistencia popular, unificando los reclamos de todas las luchas, que se están dando en muchos lugares del país… “los cascos blancos” son enviados a combatir el “hambre del mundo”… ¿Argentina pertenece al mundo?