El 8 de enero de 1999 Maximiliano Eliseo González (“Maxi”), de veinte años, fiie asesinado por alguien que por cobrar su sueldo miserable, vestir uniforme y portar un arma, se creyó valiente. Los ex talleres Alianza del Ferrocarril San Martín (hoy Metropolitano), de Santos Lugares, fueron el escenario de la tragedia. Maxi, como muchos otros jóvenes, concurría al lugar en sus ratos libres para pasear sus dos perras, leer o andar en bicicleta. No sabía que a partir de la privatización del ferrocarril había una orden de “limpiar” la zona. Lo encontró su propia madre el día siguiente del crimen.


El 6 de junio “Sugus” Ramón Antonio Santillán fue asesinado en la estación de William Morris por personal de seguridad del Ferrocarril Metropolitano. Tenía 21 años y una vida por delante. A los que lo asesinaron sólo les interesa ganar dinero sin importar cómo. Para estas personas, “si se les puede llamar personas”, Sugus, ustedes o nosotros no somos gente, somos números que les traemos ganancias o pérdidas, según el criterio de estas “personas”. Hoy el “asesino” está preso. Pero el personal de seguridad es el mismo (SUAT) y las amenazas a quienes nos movilizamos son constantes.


Deseamos justicia y deseamos transportes dignos.


Soñamos un país con una sociedad más humana, honesta y equitativa, una sociedad donde nuestros hijos tengan un lugar donde estudiar, trabajar, viajar y puedan expresar sus pasiones y alegrías sin correr el riesgo de perder la vida.


Estas son las razones por las que hemos formado AVISE, Asociación de Víctimas de la Impunidad sin esclarecer. Cuando a una madre le matan un hijo, ¡se muere o lucha!

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