18/12/2008 | 1068

Policía, burocracia y más contradicciones

Por Emanuel
Correo de Lectores

Exclusivo de Internet

Por el presente, quiero dar a conocer las contradicciones que tuve que vivir el día 21 de noviembre del corriente año. Me encontraba en una estación de servicio ubicada en Morón, provincia de Buenos Aires. Había estacionado en la playa de estacionamiento y me dirigí a entablar un diálogo con unos amigos que trabajan allí. Luego de estar aproximadamente una hora hablando, me despido y camino hacia el auto. Al llegar me encuentro que tengo la puerta violentada y me habían robado los documentos y la billetera. Desde ese lugar, me fui caminando a la comisaría 1ra de Morón (que se encontraba a 5 cuadras) a realizar la denuncia, para que el seguro me pagara el daño que le ocasionaron a la cerradura.

Una vez que llego a la comisaría tuve que esperar aproximadamente una hora para que me atiendan, y lo peor de todo esto, es que yo era el único (literalmente) que se encontraba en aquel lugar… en la comisaría (suena triste, pero es así). Una vez que llegó el «oficial de la ley», me hace pasar a un cuarto donde supuestamente me iban a tomar la denuncia. Al contarle lo sucedido al oficial, me dice que le lleve el auto para realizar las pericias (la pericia es sacarle dos fotos) para poder tomarme la denuncia, caso contrario no me la tomaban. Pero el oficial se molestó un poco cuando le dije que vayan ellos a sacarle las fotos al auto que estaba ubicado a un par de cuadras, ya que el auto no podía circular por la calle porque me faltaban los documentos. Pero el astuto oficial me dijo que mi auto lo traiga un pariente, a lo cual yo respondo «Esta bien, mi viejo tiene el registro de conducir, pero… ¿Si lo para la policía o choca, que pasa? Porque no tengo la cédula verde ni el comprobante del seguro del coche porque me los robaron, por ende, si el coche circula por la calle estaría cometiendo una infracción. Un oficial de la ley me pide que viole la ley para hacer la denuncia, esto es un cambalache.» Y este policía, siguiendo su principio de ignorancia responde «trae el auto o no te tomo la denuncia.»

Amargado, no me quedo otra que ir con mucho cuidado y deseando que no pasara nada hasta la comisaría a que me tomaran la denuncia y hagan la «pericia» para que luego el seguro me pague.

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