23/12/1999 | 651

El balance de Lomas de Zamora

Veinte días después de los comicios, no se conocía quien había sido el ganador de la Intendencia de Lomas de Zamora. Desde 1983 a la fecha, gobernó el PJ y ahora, en un hecho inédito, la Alianza se quedó con la Intendencia. Para presidente y gobernador triunfó claramente el PJ. ¿Qué pasó entonces?


Como lo expresamos en la campaña electoral, la Municipalidad estaba en cesación de pagos. Había sido obligada a recortar su presupuesto y sobrevivía gracias a un préstamo del Banco Provincia que se renovaba mes a mes. Atrasaba los pagos de salario a los trabajadores municipales y despedía a contratados del área de salud. Al mismo tiempo, despedía a compañeros de los planes ‘Trabajar’, que dependían financieramente de la Provincia. Todo este desquicio se trasladó hacia el interior del ‘aceitado’ aparato de punteros. Y como no había para todos, comenzaron los choques entre sus fracciones. Además tuvieron que enfrentarse con los trabajadores que ellos habían organizados en ‘sus’ cuadrillas. El ‘lubricado’ aparato comenzó a tener ‘fricción’. Los trabajadores comenzaron a reaccionar. Las soluciones no aparecieron. Y lo que pensaban que era una carta de triunfo, a saber la corte de punteros barriales-las prebendas-las manzaneras-las comadres, se volvió en contra. Hubo entonces un repudio a la gestión municipal, con el corte de boleta, que también se manifestó en votos en blanco para intendente (duplicó los de presidente y gobernador).


Por el lado de la Alianza, no hay mejores perspectivas. Los que proclamaban «el cambio» no fueron, para defender los votos, más allá de conferencias de prensa, reuniones con entidades intermedias, denuncias en los medios. Hablaban de posibilidades de fraude, pero no llamaban a la movilización. Algunos medios de información dieron a entender que, en cambio, se podría abrir una negociación de alto nivel. Esta es la radiografía política de los ganadores.


La izquierda retrocedió en relación con 1997, alrededor del 30% (IU de 1,52% al 1,15%; PO del 1,24% al 0.88%; FR del 0,8% al 0,65%). Nosotros obtuvimos votos en todas las escuelas en forma bastante pareja, con mejor caudal en Cuartel Noveno; en total: 2.600 votos. La situación contradictoria que se nos presenta es que tuvimos una menor votación, pero aumentamos un 30% los compañeros que nos acompañaron en la fiscalización. Fue gracias a esto que pudimos desbaratar un boicot a nuestras boletas, ya que en la apertura del comicio en el 25% de las escuelas del distrito (sobre todo en Banfield y el centro de Lomas) no había una sola boleta del PO. Se acercaron nuevos compañeros de la juventud, tanto en Budge como en el centro de Lomas, así como también docentes. Con ellos hemos discutido su incorporación a las actividades partidarias y su integración a nuevos círculos.

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