30/03/2000 | 660

El valor de una campaña y un afiche

Por Marcos

En febrero, el Partido cometió, a mí entender, dos errores muy importantes: a) no realizó una campaña política y sindical con vistas al paro del 24; b) se lanzó un afiche (de cómo Haider, un nazi confeso, aplica en Austria una reforma laboral similar a la del 4demócrata De la Rúa), sin tener en cuenta que los trabsyadores no conocen aquí (no así en Europa) quién es Haider, y los que sí, lo asocian con el racismo y el nazismo, y no con sus planes privatizadores; por lo tanto, en vez de ser pedagógico, terminó siendo provocativo.


Por experiencia, sabemos que la burocracia de la CGT lanza paros con 20 o más días de anticipación para luego levantarlos sobre la hora con el pretexto de haber conseguido algo. Esta vez no fue la excepción, Rupturas truchas como la actual ya ocurrieron en el pasado. Nuestra dirección (sabiendo esto) tendría que haber lanzado una profunda campaña a nivel nacional (no sólo en Buenos Aires), para propagandizarlo, para impulsarlo con nuestras consignas enunciadas en PO N° 654, “Nuestra reforma laboral”, a través de volantes y afiches,


y alertando sobre las intenciones de la burocracia. Sin embargo, ningún periódico de febrero menciona el paro, y el que salió el mismo 24 no llama a concurrir a Plaza de Mayo para estructurar una “Nueva Dirección”, como dice su portada. Lo único que llegó a Córdoba fue el afiche antes mencionado que, fechado el 10 de febrero y a solo 14 días de su realización, no menciona una sola palabra sobre el paro (por lo tanto, fue inoportuno y careció de valor político a pesar de su intención pedagógica).


Ante el boicot descarado de la mayor parte de la izquierda democratizante que aquí no sacó ni un afiche, ni un volante, nada, tuvimos la oportunidad de ser los únicos en empapelar la ciudad llamando en concreto a impulsarlo, y lo desaprovechamos.


Esto no fue un error táctico sino estratégico (felizmente corregido luego de que 25.000 trabajadores nos obligaron a decir que “Si la seguimos ganamos”), tal vez influenciado por la apocalíptica caracterización del viraje a la derecha de la conciencia de las masas que en su momento nos hizo perder votos. Yo pregunto, ¿cuántos votos ya perdieron De la Rúa y De la Sota en apenas 100 días? No nos engañemos compañeros; en gran parte, nuestra pobre inserción se debe a errores propios.

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