04/09/1997 | 555

En Defensa del Correo de Prensa Obrera

Compañero responsable de Prensa Obrera:


Cuando se lanzó la campaña de suscripciones, para instalar la Prensa Obrera como la voz de los trabajadores, se dijo que siempre estaría el espacio para el Correo de PO.


Hace ya varios números en los que se dejó de publicar dicho Correo, y no quiero pensar que se deba a que nadie escriba, porque yo misma envié varias notas, las cuales no fueron publicadas, a lo mejor por carecer de importancia para quienes tienen la responsabilidad de diagramar la prensa.


Acepto que mis notas no sean merecedoras de una contratapa (no pretendo tanto), me doy cuenta que no tengo el poder de análisis político que puede llegar a tener el compañero Altamira (que dicho sea de paso, respeto mucho), Oviedo o Magri, pero es lo que me pasa a mí acá, en Budge, mi barrio; son denuncias de mis vivencias cotidianas que yo considero importantes y deseo compartirlas con el resto de los trabajadores lectores de Prensa Obrera, porque el compartir experiencias puede significar tanto para otro compañero como para mí, un aprendizaje mutuo.


Entiendo que hay cosas mucho más importantes que las que yo transmito, tanto en la situación nacional como internacional, pero soy una interna del partido que cuando sale a ofrecer la voz de los trabajadores por el barrio, es con la intención que así sea reconocida, y con la importancia de que la voz de Budge esté allí presente, ya sea por una nota mía o de  cualquier trabajador que se anime y quiera hacerlo, por eso defiendo ese espacio y quiero reclamar que se respete el mantenerlo siempre, creo que me gané ese derecho, ya que la prensa también es financiada con mi esfuerzo, ya que soy parte activa del partido y porque hago todo lo posible para que llegue a todos los trabajadores.


En algunos números vi que publicaban poesía; les comento que yo también escribo poesía, aunque en mi condición de desocupada y con la situación política que estamos viviendo, mis estados de inspiración pueden llegar a resultar muy dramáticos y pesados.


Sin más que agregar (por ahora) y solicitando se tenga en cuenta mi humilde opinión y pedido, me despido.


Gracias, compañero.

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