Hacia el año 1960, esta ciudad contaba con un poderoso cordón industrial: había fábricas de aceite; talleres que trabajaban el vidrio y donde familias enteras estaban en la producción del cristal y sus derivados; industrias automotrices, como DKW, Tool Rich, Fiat e infinidades de talleres subsidiarios con abundante mano de obra; Bhaco, hoy capital mixto, donde trabaja un reducido número de operarios; existía un matadero, un frigorífico y una fábrica de chacinados desmantelados durante el proceso inflacionario. 

Actualmente, existe un problema gravísimo con la fabricación de ladrillos, por causa de la formación de cavas; la tierra debe ser traída de otros lados, lo que encarece el producto y se corre el riesgo de que los productores cierren y se aumente el caudal de desocupados. 

Se preguntarán cuál fue la causa de la demolición económica: la burocracia política y sindical que sólo cuida sus intereses. Las autoridades podrían revertirlo, pero tan solo pensarlo es utópico