15/08/1996 | 506

Se organiza el Ricardo Rojas de Moreno

Después de casi 2 años de inacción estudiantil, se está poniendo en pie un Cuerpo de Delegados en el Instituto Superior de Formación Docente, el terciario más importante de la zona. 


El anterior Centro, dominado por el centroizquierda (Frente Grande), siempre bajo una careta de ‘independencia política’, fue incapaz de formular propuestas y fracasó en dar una lucha contra los recortes horarios y los cierres de cursos. La política de estos grupos difiere de la menemista apenas en cuestión de grados.


El año pasado hubo un intento que también naufragó, por desorientación mayúscula. Yo era uno de esos tantos delegados que teníamos ganas de hacer cosas, pero no sabíamos para que lado correr. Esto, porque creíamos que la política era ‘mala palabra’; pero también por la ineptitud de los rezagados elementos de centroizquierda.


Este año tomé contacto con los compañeros de la UJS. Conocí la superioridad de sus planteos y acepté llevar adelante sus ideas y su política. Con chicos de la carrera de Historia formamos un reducido grupo de delegados con iniciativa y ganas. Nos enteramos mutuamente de nuestras inquietudes casi por casualidad, impulsamos los debates y llamamos a las carreras del Instituto a elegir delegados.


Fue así que llamamos a una charla-debate sobre la Ley Federal. Yo, al principio, no guardaba la menor expectativa. Me sorprendí al ver que 80 compañeros habían venido, que existía una generalizada opinión de rechazo a la Ley. Que la ley nos afecta como estudiantes y como trabajadores, y que pretende la división entre los maestros y profesores (aquí se cursa magisterio, historia, inglés, inicial), haciéndonos pelear por unas migajas, cuando en realidad todos salimos perjudicados.


La charla promovió la duplicación del número de delegados y la aparición de reclamos que ignorábamos (guardería, cierre de cursos, etc.). No hubo magia, fue la actividad  lo que creó esta situación.


Ahora, estamos preparando una nueva charla. Necesitamos profundizar nuestros debates, coordinar con los demás terciarios, teniendo a la Coordinadora Secundaria como guía y ejemplo. La ley está aferrada con una mano al borde del precipicio. Hay que pisarle los dedos.

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