27/04/1993 | 389

Sobre el “debate” con el Pts

Estimados compañeros:


La respuesta al “debate” con el Pts, publicada en PO 386, me parece que es correcta en los términos de un debate con una corriente que ha caído en una absoluta degeneración política. Un partido revolucionario serio no puede discutir hasta la última pavada planteada por un grupo de aventureros, ni puede responder a 4 o 5 de ellas porque sería perdonarle las otras 40 o 50 planteadas en su nota. Por lo tanto corresponde, como hizo PO, responder a las tendencias fundamentales y a las prácticas (por así llamarlas) a las que nos conduce ese pensamiento. Pero creo que faltó destacar un par de aspectos que son de importancia, más que para responder a la obsecuencia del Pts, para la educación política revolucionaria.


Uno de los problemas más graves que comete el Pts es no distinguir entre “propiedad burguesa” de las cajas —por más que los dueños sean obreros— y la “toma” de las mismas, lo que demuestra que no distingue la base del régimen burgués de una medida de acción directa de las masas, lo que anuncia a su vez, que no distingue a las clases sociales fundamentales del capitalismo y, a la vez, que no sabe qué posición tomar, por eso recurre al “cuentapropismo”. Pretender hoy la propiedad de las cajas es pretender la propiedad burguesa de las cajas, lo que confunde los términos de la lucha desde el inicio, convierte a la lucha de clases en una lucha por la tajada, en una lucha interburguesa, tal como lo reclama y lo impulsa la burocracia sindical. Esto es autogestionario hasta la médula. Además, el mismo Pts se encarga de aclarar que reclama la propiedad de las cajas en el marco del Estado burgués:


“¡Que los trabajadores administren y fusionen las cajas como les plazca, sin ningún tipo de gestión, ni tutela, ni intervención del Estado y la patronal… ”. Queda claro que: A) Hablan de “propiedad obrera” en el marco del capitalismo; B) no propone la unidad de los trabajadores para que intervengan como clase, lo que los desarticula frente a los mecanismos del capital y promueve la formación de una aristocracia obrera; C) idealizan la situación pretendiendo que todo un régimen social, amparado en la economía mundial no intervenga en la gestión de su… integración a ese régimen social.


Otra cuestión realmente grave del Pts es su acción de promover posiciones de autodeterminación: “¡Que los trabajadores administren y fusionen las cajas como les plazca…!” es similar a la conocida consigna “Que la base decida”. Esto demuestra que el Pts, A) no ve la necesidad de construir una dirección, una vanguardia revolucionaria que se constituya en la cabeza del movimiento que aniquile a este régimen explotador; B) plantea una política contraria a la unidad de clase y C) facilita la intervención de la burocracia sindical. La tarea fundamental de un partido revolucionario es constituirse en vanguardia de la revolución proletaria, en el factor políticamente conciente del movimiento obrero que oriente y acaudille a las masas hacia la toma del poder. El socialismo utópico del Pts está a años luz de ésto.


Otro punto es el que podríamos denominar “exigirle al Estado…”. El Pts acusa al PO de exigirle al Estado burgués  que se encargue de la recaudación y administración de los fondos jubilatorios bajo control obrero. Pero justamente de lo que se trata es de lanzar consignas transicionales que hagan ver al movimiento obrero  la necesidad de tomar el poder del Estado. Como se explicó en PO 384, debe conducirse el conflicto a una lucha  en términos absolutamente políticos. El manejo estatal de los fondos bajo control obrero, más la apertura de los libros, el consecuente seguimiento del desvío de los fondos robados a las cajas, más la comprensión de los mecanismos del Estado, elevan el nivel de conciencia de clase del movimiento obrero y los conduce a plantearse la toma del poder estatal. La posición “cuentapropista” del Pts nos aleja de la lucha por el poder. Pero lo que es realmente llamativo es que el Pts no tiene ni la más remota idea de lo que es el Estado burgués, ni de lo que es su propia contradicción. Ellos afirman: “Nuestra posición ‘autogestionaria’ parte de exigirle al Estado que se haga cargo de lo confiscado a las cajas de jubilaciones dejando de pagar la deuda externa, decretando un impuesto progresivo a los ricos, confiscando las propiedades de todos los deudores, abriendo los libros de contabilidad de las empresas e imponiendo el control obrero”. El Pts le exige al Estado burgués que tome las medidas propias de un Estado obrero y que imponga el control obrero. Como antes dije, el Pts no distingue las clases fundamentales del capitalismo ni su accionar, por lo tanto tampoco distingue el carácter de clase de los estados. Después de esto no podemos pedirle al Pts que comprenda el sentido de la consigna de Escala Móvil de Salarios, ni pedirle que responda por las contradicciones tales como que el Estado garantice los “fondos privatizados” de las “cajas obreras” en las que no debe meter las narices, etc., etc., etc.


Fraternales saludos.