29/05/1997 | 541

Víctor, Teresita y 30.000

San Justo, 19/5


Estimados compañeros de PO:


Hallé con placer en el nº 539 un recuadro dedicado a la poesía.


Me encantaría no se perdiera en la medida de lo posible porque es el sentimiento el que cala,  donde la razón se enfría.


Contribuyo aquí con uno de mis versos, y me gustaría que todos quienes expresan su bronca y dolor, o esperanzas por los oficios de ‘polimnia’ colaboren por a mantener vivo este “corazón” que me gustaría bautizar Vladimir Maiakovski.


Gracias.


 


Víctor, Teresita y 30.000


A Teresa Rodríguez y Víctor Choque


 


Una vela en un jacinto navega Plata afuera;


calurosa noche de otoño las paredes chorrean.


Selene huye a medianoche, rostro de pergamino,


colgando entre los techos, pálido farol chino.


Abril ya no es frío. Todo se sabe; no hay inocentes


hierve sangriento en guardapolvos. Hierve la gente.


Por democracia se mata: una maestra … una escuela …


¡¡Sangre en las manos de los Indultores de Videla!!


Treinta mil antorchas entibian la plaza.


Treinta mil por Teresita el cementerio emplazan.


Y Víctor desde adentro grita y llora; y se levanta;


la recibe entre sus brazos. Se le anuda la garganta.


Clama el cielo … y no responde. Dios no existe. Nada.


Su corazón insulta; su pulso estalla como una granada;


se cierran las puertas gredosas del templo sagrado.


Altar de tierra. Hostia de carne. Sueño enterrado.


Lágrima y polvo; gemido y viento … mudo lamento.


Dolor y angustia en la procesión de hambrientos.


Lágrima y polvo; humus y sangre. Pueblo sagrado.


Altar de tierra; hostia de carne. Dios uniformado.