Cultura

5/12/2019

“30 años en orsai”: Patricia Barone y Javier González celebran una prolífica y audaz carrera en el tango

Con disco y espectáculo nuevo, la dupla revisita tres décadas de creaciones innovadoras y comprometidas.

30 años en orsai, el título elegido por Patricia Barone y Javier González para su último espectáculo y nuevo CD -que reúne varios de sus temas más celebrados- no podría ser más revelador. “Treinta años” hacen alusión a una carrera persistente en el tango y “en orsai” a una compleja mezcla entre avanzada e incumplimiento de las reglas establecidas que genéricamente llamamos “vanguardia”.


Efectivamente el desempeño de Patricia y Javier en su ya prolongada presencia en el tango siempre expresó una búsqueda de nuevas maneras. Con una fuerte influencia de Astor Piazzola y letristas como Eladia Blázquez, Héctor Negro y Horacio Ferrer -pertenecientes a una generación previa- se lanzaron a la creación artística con la libertad propia de aquellos que respetando el pasado del género intentaron expresar a sus contemporáneos y su tiempo.


Javier tuvo la fortuna de ponerle música a un poema de Mario Benedetti y también a otro del recordado Héctor Negro. Por su lado Patricia cantó en una exitosa gira por Europa María de Buenos Aires, la operita (ópera-tango) de Piazzola y Ferrer y es convocada reiteradamente para cantar con la prestigiosa Orquesta Nacional Juan de Dios Filiberto. Estas referencias tienen el sentido de reflejar el reconocimiento artístico logrado por ellos de parte de consagrados artistas. Todo esto sin haber resignado nunca su adscripción política al Partido Obrero.


Sus siete discos publicados hablan de una actividad prolífica y a la vez cuidada por la selección de las obras. Desde Patricia Barone y la Yapa, pasando por Amasando otra historia, Despertango, Pompeya no olvida, Gestación hasta Complicidad y, ahora, 30 años en orsai, se verifica un crecimiento creativo cada vez más afianzado en una búsqueda lanzada que refleja los acontecimientos sociales que vivimos en Buenos Aires y algo más.


Siguiendo en el tiempo los espectáculos y grabaciones de Patricia y Javier vemos una escalada cada vez más persistentes de tangos, valses, milongas y candombes nuevos, en los que Javier le pone música a autores nuevos como Adriana Turchetti, letrista de Ser mina flor de cardo (1991), canción en la que se coloca el tema de la mujer independiente antes del despertar de las grandes luchas femeninas del presente. Un tópico que es completado de manera exquisita por Patricia Barone en su condición de letrista con Palomas. La dolorosa presencia del HIV con la conmovedora letra de Piensa en mí de María del Mar Estrella. O la que habla de la historia de Maradona y Tiem-posmodernos, radiografía de la globalización de Alejandro Szwarcman, o la evocación del Che en He vuelto de Enrique Morcillo.



Sin duda la realización de Pompeya no olvida (1998) con letra de Alejandro Szwarcman significó un salto en el reconocimiento popular de Patricia y Javier, con un tango que habla por primera vez en el género de los desaparecidos y que dio lugar a que vecinos de ese barrio le pusieran el nombre del tango a una plaza.



Así los tangos cantados por Patricia y creados y ejecutados por Javier van destacando una mirada crítica y comprometida desde la sensibilidad con los acontecimientos que va viviendo el pueblo argentino. Ejemplo de eso son Vientos del futuro con letra de Morcillo que habla del pueblo caceroleando por su derrumbe económico y Mañana clara, de Raimundo Rosales, que se refiere a esas mujeres que atienden los comedores populares en las barriadas obreras.


Conmueve recordar cuando al cumplirse un año del asesinato de Mariano Ferreyra, en Plaza de Mayo y ante una inmensa muchedumbre Patricia cantó por primera vez en público Correntada con música de Javier González y letra de Enrique Morcillo, que es un homenaje a la militancia del joven compañero.



30 años en orsai es un hermoso producto artístico que de algún modo hace un cierre a una prolongada carrera de Patricia y Javier, pero es a la vez una puerta abierta a nuevas realizaciones que con seguridad seguirán alumbrando nuestra realidad con la belleza acostumbrada.