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19 de agosto de 2019

A 50 Años de Woodstock

Bajo el slogan “Tres Días de Paz y Música”, del 15 al 17 de agosto de 1969, se produjo una de las expresiones artístico-culturales más importantes en la historia contemporánea, tanto arriba como debajo del escenario. Músicos y artistas como Jimi Hendrix, Janis Joplin, Creedence Clearwater Revival, Santana, Grateful Dead, Joe Cocker, Joan Baez, Tim Hardin y The Band fueron algunos de los presentes en la granja del condado de Dethel, a pocos kilómetros de Nueva York, frente a más de 500 mil personas. 

Hablar del festival solo como un acontecimiento musical, o rebajarlo al concepto de “Sexo, drogas y Rock & Roll” sería unilateral. La pregunta es, ¿Woodstock fue sólo un festival de rock que superó enormemente lo estimado por sus organizadores, o fue una expresión de la liberación y rebelión a un régimen político en fuerte crisis? 

El contexto de la época estaba marcado por el desquebrajamiento de la sociedad conservadora yanqui de guerra fría. Uno de los principales elementos de esta crisis era el empantanamiento de la invasión norteamericana en Vietnam  y el enrolamiento creciente de jóvenes para ir a pelear y  morir allí fue engrosando un enorme movimiento contra la guerra. Otro afluente fue la lucha de los afroamericanos contra las normas de segregación y de las mujeres contra la opresión de una sociedad conservadora. 

La lucha del movimiento de liberación de las mujeres creció en tamaño y poder para aquellos años en los EEUU. Cada movimiento de lucha protagonizaba acciones de masas. El Women´s Strike For Equality (Paro de Mujeres por la igualdad) organizado por Betty Friedan en 1970 fue una gran acción en la lucha contra la inequidad en el salario y condiciones de trabajo. Del mismo modo el colectivo LGBT ganó las calles arrancando con la revuelta de Stonewall contra el acoso policial en 1969.

La rebelión de la juventud norteamericana no fue un hecho local, sino parte de un ascenso obrero y juvenil de alcance internacional de finales de la década de los 60 e inicios de los 70, sino también con hitos como el Mayo Francés (1968), la Primavera de Praga (1968), y el Cordobazo en Argentina(1969).

Nacimiento y realización

“El hecho cultural más significativo de la cultura Hippie y de protesta en la década de de 1960 y 1970 fue originalmente un proyecto honestamente capitalista” (Infobae 15/08/2019).

Todo nace cuando John Roberts y Joel Roseman, dos jóvenes noyorquinos publican en el Wall Street Journal, en enero de 1969 un aviso titulado “Dos jóvenes con capital ilimitado en busca de oportunidades de inversión y otras propuestas de negocios”. De este modo conocen a Michel Lang y Artie Kornfeld, dos adolecentes hippies con experiencia en la promoción de festivales.

En función del proyecto de los cuatro de montar un estudio de grabación deciden realizar un festival en el pueblo de Woodstock, a pocos kilómetros de NY.

Las más de 500 mil personas que concurrieron desbordaron completamente las previsiones de los organizadores, lo cual terminó provocando un festival gratuito y colapsando un pueblo no preparado para un evento de esa escala. Crónicas de aquellos días afirman rutas colapsadas y artistas llevados en helicóptero. En los tres días que duró Woodstock se produjeron tres muertes: dos jóvenes por sobredosis y uno atropellado por un tractor.

Entre gastos de alquiler del predio, el pago a los artistas e infraestructura, el concierto terminó siendo un gran fracaso económico. “Decir que Woodstock fue un abismo financiero es una forma suave de decir las cosas. Si se ajustan las deudas con la evolución de la inflación las pérdidas fueron de unos 10 millones de dólares” afirma Roseman a la revista Classic Rock. La deuda la pudo terminar de cancelar once años más tarde, en 1980.

Las noticias de Woodstock no tardaron en llegar y expandirse por todo el país, y el mundo. El diario New York Times expresó su preocupación catalogándolo como “una pesadilla” y comparó a los jóvenes como “lemmings (roedor con falsa fama de suicida) que se dirigen hacia el mar a encontrar su muerte”. El gobernador de la ciudad de Nueva York, Rockefeller, declaró para esos días al sitio “zona de desastre”, buscando así descomprimir y desmovilizar al medio millón.

Un show único

Las escenas de esos días han quedado marcadas en las retinas y oídos de los más de 500 mil asistentes, y recogidas por el documental “Woodstock: 3 Days of Peace & Music”, en cuyo montaje participó Martin Scorsese, y que fue ganadora del Oscar al mejor documental un año más tarde.

Se destacan Jimi Hendrix y su magnífica interpretación, solo con su guitarra eléctrica, del hinmo nacional de los Estados Unidos (“The Star-Spangled Banner”). La versión distorsionada y pesadillesca fue interpetada como signo de protesta a los comportamientos bélicos del gobierno. Fue catalogado en la revista Rolling Stone, como “el mejor momento de los sesenta” por Al Aronowitz, reconocido crítico musical. También la interpretación de “With a Little Help From My Friends”, de The Beatles, por Joe Cocker, que terminó siendo un himno generacional. “Joe Hill”, cantado por Joan Baez, no fue sólo una canción de protesta y defensa de los Derechos Humanos en los 60, sino uno de los momentos más emotivos de los tres días.

Estuvieron ausentes las mega-bandas del momento, los Beatles y los Rolling Stones. En el primer caso, Lennon, a demás de exigir la presencia de Yoko Ono en el escenario, tenía muy difícil la entrada al país tras ser arrestado por posesión de drogas el año anterior. En el caso de los Stones, Mick Jagger prefirió seguir con el rodaje de la película “Ned Kelly” en Australia (donde interpretó a un joven delicuente), mientras que Keith Richards acababa de ser padre.

Por su parte, The Doors y Led Zeppellin, despreciaron la envergadura del evento y decidieron, en cada caso, participar en otros festivales. Acción que hasta el día de la fecha, es lamentada por los ex integrantes de estas bandas.

Woodstock Argentino

Poco más de un año posterior al monstruoso festival estadounidense, el rock argentino, en plena expansión, buscó imitarlo a escala menor, pero continuando la mismas consignas y movilización juvenil.

Organizados por la revista Pelo, en el mes de noviembre de 1970 se realizó el primer festival BA Rock en el Velódromo de Palermo, convocando a más de 30.000 personas, y bandas como Los Gatos, Manal, Almendra, Vox Dei, Moris, Pajarito Zagurí, Arco Iris, Alma y Vida y La Cofradía de la Flor Solar.
 
Rebeldía y revolución

Woodstock simbolizó para una generación entera la masividad y universalidad que tenía el anhelo de un cambio no sólo cultural sino social. Las enormes contradicciones de ese movimiento juvenil no tardarían en reflejarse. El pacifismo, el individualismo, el misticismo y la idea de que la libertad sexual y el consumo de drogas eran una ruptura transformadora fueron agotando rápidamente la ilusión de ser las claves para cambiar el mundo.

El intento de repetir Woodstock como marca en la década de los 90, fue masivo pero vacío del contenido original. El Woodstock de 1969 fue un producto de un enorme despertar de masas contra la opresión del sistema capitalista y el imperialismo. Será retomando ese rumbo de transformación que se vivan momentos de esa intensa creatividad e innovación.
 

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