05/11/2015 | 1388

Performance urgente contra el vaciamiento del Teatro San Martín

Por Dylan


«No somos indiferentes a lo que pasa en el teatro y por eso estamos acá». El «estamos acá» se tradujo en quince artistas del teatro y la danza sentados en una mesa frente al público. Se trató del «Informe SM», una conferencia performática enmarcada en el ciclo «Mis documentos», con la curaduría de Lola Arias, presentada en las noches del 30 y 31 de octubre.


 


Estos quince artistas utilizaron el estrado como una tribuna de denuncia sobre el vaciamiento y la precarización laboral y artística del Teatro San Martín. Lo agudo de esta acción artística es que lo hicieron, justamente, desde una sala del Centro Cultural San Martín. Fue una reflexión crítica sobre el teatro público e independiente desde el corazón mismo del teatro.


 


Los artistas plantearon: debajo del teatro oficial está el teatro independiente. Una crítica de fondo a la política cultural de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a su ministro de Cultura, Hernán Lombardi y a las autoridades del teatro. Y agregaron: hasta hoy, todos los directores del teatro fueron elegidos por las autoridades del gobierno y no por concurso público.


 


Dos grupos de artistas independientes y de acción colectiva comandaron la intervención: el «Foro Danza en Acción», y el «TIM» (Teatro Independiente Monotributista). La obra hace dialogar diferentes géneros: el performático (poner el cuerpo como obra); el teatral (el guión); el musical; el periodístico (el trabajo de investigación); el audiovisual y la conferencia en sí misma (propia del discurso político). En su conjunto se simbiotizan en un efecto político, que amplifica su sentido por el escenario -las instalaciones del San Martín.


 


Una de las denuncias fue por «Escena 70», un proyecto creado el año pasado por el gobierno de la Ciudad, en conmemoración de los 70 años del teatro. No les pagaron cachet ni traslado de escenografía. Detrás de la fachada de las funciones para las programadoras internacionales se desarrolló un festival encubierto, precarizándolos laboral y artísticamente.


 


Revelaron que Mauricio Wainrot, director del Ballet Contemporáneo del Teatro, se autoprogramó 101 veces, mientras que Shakespeare tuvo 50. Alertaron que el 62% del total de la programación corresponde a esta autoridad. Asimismo, destacaron que, a través del método de las coproducciones asociadas, el 80% de lo recaudado se lo quedan las privadas, mientras que el 20% va para el teatro, teniendo en cuenta que este espacio público es el que provee instalaciones, equipos técnicos, etc.: se produce un vaciamiento del organismo público.


 


Denunciaron el alquiler del espacio para eventos, la falta de mantenimiento y la precarización laboral. Los artistas del SM vienen reclamado desde hace años contra la reducción en la programación propia, los contratos ‘basura' y tercerización de los talleres. También que hay baños sin agua, ascensores que no andan y falta de agua potable.


 


La escena final, propuesta por los actores, fue con todos los artistas y el público bajando por las escaleras del Centro Cultural hacia la calle, para luego caminar hasta la puerta del Teatro San Martín. Fue la proyección corporal de la conferencia: carteles y banderas en la puerta y la lectura de las consignas bajo el título «Recuperemos el Teatro Público como espacio de producción y experimentación para el teatro y la danza». Entre los reclamos estaba pedir un director general renovado periódicamente por concurso; finalización de obras edilicias; renovación de cargos directivos del ballet contemporáneo; co-producciones para danza y teatro independiente y participación de artistas en la gestión pública.


 


Esta obra debe ser un impulso, toma de conciencia e inspiración para la organización de los trabajadores de la cultura, en forma independiente del Estado y de los empresarios, para luchar contra el vaciamiento y en defensa y desarrollo de los que producen la riqueza artística.

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