09/10/2020

10 años de Oktubre en el Colegio Nacional Buenos Aires

Una década de intervención y lucha política de la UJS y estudiantes independientes en el CENBA.
Por Tatiana Fernández Martí Presidenta del CENBA

En las últimas semanas del mes de noviembre se cumplirán 10 años del surgimiento de ‘Oktubre’ en el Colegio Nacional de Buenos Aires, la agrupación de la UJS más estudiantes independientes que se destaca por ser la que más permanencia tiene en todo el movimiento estudiantil secundario de la Capital.

Su recorrido en la lucha en defensa de los reclamos estudiantiles es fundamental para construir y multiplicar agrupaciones que defienden una perspectiva para pelear por una transformación social verdadera de nuestro país y nuestra educación como lo hizo desde sus orígenes -y siempre lo hará- Oktubre: la independencia política de cualquier gobierno de turno, de las autoridades de los colegios y de cualquier representación o variable del ajuste y de intereses ajenos, para luchar sin contradicciones ni ataduras contra la política expulsiva, por la ESI laica y científica, contra el ajuste y en defensa la educación pública.

De regreso a Oktubre, desde Oktubre…

Un poco de historia: desde la lucha por la democratización y el legado de Mariano Ferreyra

Oktubre nació fogoneada por los grandes movimientos de lucha que se gestaron en el 2010. En junio de ese año, después de que el Rectorado de la UBA bajo la gestión de Hallú decidiera echar de un plumazo a la entonces Rectora del CNBA, Virginia González Gass, les estudiantes se plantaron contra la elección antidemocrática y a dedo de un interventor del Consejo Superior dentro del CNBA, poniendo al colegio en estado de «asamblea permanente» y bajo control estudiantil.

La consigna «Ningún Rector desde el Consejo Superior» recorría los claustros dando inicio a una pelea de fondo por un colegio en el que gobierne la comunidad educativa y que defienda los intereses de quienes trabajan y estudian en él, no de quienes garantizan un colegio de «excelencia» basado en la política expulsiva como variable de un ajuste encubierto, la persecución a la organización de docentes y estudiantes, la violencia y la misoginia (contra la cual las pibas y las diversidades daríamos una lucha crucial marcando un antes y un después 8 años más tarde). Sin embargo, a pesar de llevar como espíritu las banderas de la democratización levantadas por la FUBA años atrás, la dirección de ese movimiento (Desde Bolívar, Lobo Suelto,de orientación filokirchnerista, hoy parte del Frente Patria Grande) vendió como «un triunfo» la inclusión de una terna no-vinculante en la elección de Rector ese año, en la cual los estudiantes «podrían expresarse», lo que fue básicamente una estafa concedida por el Rectorado de la UBA para zafar del escándalo y así poder designar tranquilamente a dedo a Gustavo Zorzoli. Mientras esto pasaba, a su vez la dirección del CENBA había decidido también aislarse de la lucha general de los secundarios y del estudiantazo de ese año, que contó con las «tomas» de más de 26 escuelas de la Capital contra la crisis edilicia, que de conjunto le arrancaron al por entonces Ministro de Educación, Esteban Bullrich los planes de obras que reclamaban.

El estudiantazo del 2010 fue una lucha a fondo contra la privatización de la educación, antecedido por una pelea masiva desenvuelta por la FUBA contra la reforma de la CONEAU con la que el Rectorado avanzó en la UBA para arancelar en posgrados contenidos esenciales de las carreras.

Las conclusiones de esta experiencia marcaban que las reservas para luchar sobraban, pero que el movimiento tenía que tener una perspectiva independiente de las autoridades y que no podía hacerlo solo: tenía que romper la burbuja y sumarse a luchar con el resto de los colegios secundarios para poder ganar.

Pero a este planteo también se le sumaba un suceso que fue un quiebre y marcó un antes y un después en la conciencia de la juventud, significandole a muches la conclusión de organizarse políticamente: el asesinato de Mariano Ferreyra, un joven estudiante del CBC de Avellaneda a manos de una patota de la Unión Ferroviaria por defender la lucha de los trabajadores del ferrocarril expresaba la necesidad de la unidad obrera-estudiantil y de la independencia política sobre la cual debe desenvolverse toda la pelea de juventud y del movimiento estudiantil de todos los gobiernos -en este caso, del Gobierno de CFK, defensor de la patota de Pedraza- para organizarnos por nuestros reclamos.El espíritu de su lucha y el desafío de levantar sus banderas en el futuro fue un apartado fundamental que estuvo presente desde el primer volante de la agrupación, dónde desde su fundación reivindicamos su legado. «Desde Oktubre creemos que Mariano es un ejemplo para toda la juventud y queremos recordarlo levantando sus banderas y continuando su lucha. La juventud militante no es la que gana fortunas como funcionaria del Estado […] La juventud militante es la que toma colegios y facultades, la que sale a la calle a defender la educación, la que lucha por una transformación social que priorice los intereses del pueblo trabajador y las grandes mayorías explotadas».

Con esta perspectiva iniciamos nuestros primeros pasos en el CENBA, para impulsar un salto en la organización estudiantil y salir de Bolívar 263 para intervenir en la lucha en las calles. Nuestra intervención se abocó a estar a la cabeza de la lucha contra la política expulsiva, las sanciones por luchar, los precios del buffet privado y a sumarnos junto a los secundarios -a diferencia del pasado- a pelear contra la aplicación de la Nueva Escuela Secundaria (NES), la reforma antieducativa de aquel entonces para los colegios de la Ciudad que ese año logró suspenderse gracias a las tomas de más de 40 escuelas. De esta forma, a fines del 2012 ganamos las elecciones del CENBA por primera vez y gracias a la lucha que dimos como estudiantes, a la puesta en pie de las comisiones de base y a la recuperación de los espacios de debate como las asambleas, pudimos avanzar en la conquista de más derechos como la obtención de las reuniones de delegades en el turno y la baja de los precios de la fotocopiadora. Mientras que en el 2015, durante nuestra segunda conducción, organizamos la lucha directa contra la reforma impulsada por el Secretario de Escuelas Medias, Oscar García, que pretendía eliminar la figura del libre y avanzar con la implementación de la LEN en el Nacional, algo que fue rechazado masivamente y que gracias a la toma logramos frenar. Durante el mismo año comenzó a germinar con fuerza el movimiento por los derechos de las mujeres con el ‘Ni una Menos’, en donde desde el CENBA impulsamos el debate contra el código de vestimenta machista que nos impedía a las pibas ir en shorts a cursar, lo que culminó con un #shortazo en el colegio a fin de año, para conquistar su derogación en el año siguiente.

A la hora de hablar de derechos humanos como Oktubre siempre nos abocamos a disputar en el CENBA el camino de la lucha contra todos los gobiernos que garantizaron impunidad desde el retorno de la democracia y que tienen una deuda enorme en este terreno. Por eso siempre nos distinguió la pelea por la movilización con el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia explicando en cada asamblea a principio de año que es una contradicción querer pelear verdaderamente por la aparición de Julio López, contra el 2×1 a los genocidas, por el asesinato de Mariano Ferreyra, de Luciano Arruga y Facundo Castro con los sectores que se callaron y que son responsables políticos de haber garantizado estos sucesos. Ante cualquier atropello a los derechos humanos como lo fue el 2×1 a los genocidas o el asesinato a Santiago Maldonado siempre estuvimos ahí, porque siempre el Estado es responsable, no según quién gobierne.

La marea verde y la denuncia a una estructura jerárquica que gobierna el Colegio sobre la base de la violencia y la misoginia: el rol de Oktubre

Sin duda el movimiento de mujeres y diversidades tuvo una gran influencia dentro del proceso de reconstrucción que atravesamos como agrupación y transformó de forma definitiva a ‘Oktubre’. Nuestra agrupación pasó a tener como horizonte y bandera la necesidad de la implementación de la ESI con una perspectiva laica en el CNBA y en todos los colegios, algo que fue todo un debate dentro del movimiento estudiantil secundario en un principio, sobre todo con las agrupaciones kirchneristas que defendían el rol de la Iglesia y sus lazos con el Estado en todo el país por su ‘’llegada asistencialista’’.

Tomar como agenda la pelea por los derechos de las pibas de forma previa a la lucha por el aborto fue difícil dentro de un colegio que vomitaba violencia y maltrato en general y en particular a las y les estudiantes desde su estructura jerárquico y electa a dedo, lógica que, en consecuencia también se replicaba en las asambleas del Centro de Estudiantes. Sin embargo fue fundamental para preparar las condiciones que generaron un estallido en el colegio que sin dudas dejó de ser el mismo. Este proceso cobró fuerza desde el 2017 durante la toma contra la reforma antieducativa de la ‘’Secundaria del Futuro’’ impulsada contra el macrismo, que se implementó para adaptar las condiciones educativas bajo la perspectiva precarizadora del mercado laboral y así poder mandar a les pibis a trabajar gratis. Allí la necesidad de la ESI laica en las escuelas tomó un papel protagónico, de la mano con la implementación de los protocolos contra la violencia de géneros.

En esa lucha, dentro del CNBA, tomamos el rol enérgico de denunciar el rol de la DOE y su vaciamiento de personal capacitado para contraponer una campaña por la implementación de un gabinete interdisciplinario que contenga y defienda a todas las mujeres del colegio, algo que después se volvió una reclamo masivo de todes les estudiantes, después de la denuncia de las egresadas en la entrega de diplomas de fines del 2018 impulsada por la marea verde.

¿Por qué 10 años? La lucha sigue

Este proceso abierto sigue más vigente que nunca, encausado en la implementación definitiva de la ESI laica en todos los años, la cual ya conquistamos como proyecto en el Rectorado a partir de nuestra iniciativa; y asimismo, en la pelea por la separación de las autoridades denunciadas, cómo es el caso de «Robbie» Rodríguez de UTE-CTERA, el padrino político de la actual Rectora del CNBA, Valeria Bergman, denunciado por seguimiento por amenazar a un estudiante con «bajarle los dientes» y el seguimiento de cuentas pornográficas de menores de edad en las redes sociales.

El rol que cumplimos como Oktubre se destacó producto de nuestra iniciativa en esta lucha profunda, ligada con el espíritu de la democratización y la conformación de un CNBA más pedagógico y democrático, que responda a los intereses de quienes trabajamos y estudiamos allí. La necesidad de unificarlo ligado a un programa estratégico de independencia política de las autoridades y de todos los gobiernos, a diferencia de las agrupaciones que condujeron en el periodo del 2016 hasta el 2019 y que sumergieron al CENBA en una parálisis profunda producto de esta ligación, se reforzó con la asunción de Alberto Fernández dónde a pesar de haber sido electo tan solo una semana atrás como Presidente pudimos hacer una elección histórica y consolidarnos por tercera vez como la conducción del CENBA. Por eso se vuelve fundamental la intervención de lucha del CENBA dentro de la escena política del país y de nuestra América, como lo fue a días de haber asumido la semana temática contra el golpe de estado en Bolivia y la represión en Chile que contó con un festival masivo, movilizaciones y cartelazos, así como la denuncia al ajuste del presupuesto en la Universidad, dónde siguió vigente el aprobado por Macri en 2018 y este año hubo solo una una miseria ampliación de 3 millones para las 57 universidades en medio de la pandemia.

Dentro de la virtualidad nuestra conducción apostó por organizarnos por las condiciones y el acceso a todes a la cursada, denunciando el ajuste al presupuesto universitario y bajo la bandera de que nadie se quede afuera. Así pudimos conquistar mesas de exámenes y aulas de apoyo para libres, de la mano con la reactivación de la participación de les estudiantes en CENBA y la puesta en pie de más de 40 comisiones de debate político y recreación, 5 semanas temáticas de actividades llenas de contenido y festivales virtuales reclamando justicia por Facundo Castro vistos por más de 2.000 estudiantes.

Cuando llegamos al CNBA a hablar de barrer con una estructura violenta y transformarlo de raíz para convertirlo en un colegio que responda a los intereses docentes y estudiantiles, lo decíamos en serio. Pero ahora frente a la situación crítica que estremece al país tenemos que preguntarnos: para organizarnos por la crisis habitacional, contra los desalojos y con la lucha de las 2.500 familias en Guernica, podemos estar con este gobierno? Para luchar contra la policía y el gatillo fácil que mata a decenas de jóvenes en el país como a Facundo Castro, podemos estar con el gobierno que respalda la figura de Sergio Berni como Ministro de Seguridad? Cómo hacemos para organizarnos para que el aborto se discuta en el congreso este año? Sin dudas tiene que venir desde la organización independiente a cualquier gobierno para poder pelear hasta el final por todas nuestras expectativas.

Por eso hace 10 años seguimos de pie, porque nos vemos reflejades en estas luchas apasionantes y queremos pelear hasta el final para concretarlas, para atravesar y disputar nuevos desafíos. Ahora con la profundización de una ofensiva mayor contra nuestra cursada que pretende dejarnos afuera y ajustar nuestra educación con un recorte del 17% hacia el presupuesto universitario en 2021, más que nunca necesitamos seguir por el camino de la independencia política y de seguir construyendo un CENBA y un movimiento estudiantil que se la juegue. Ahí está nuestro horizonte: en seguir peleando hasta construir una sociedad sin explotadores ni explotades.

¡Qué sean muchos años más!

 

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