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3 de septiembre de 2018

La nueva etapa de la lucha educativa

Entra en escena el movimiento estudiantil. Asambleas y planes de lucha para ganar.

La enorme movilización que se llevó adelante en distintos puntos del país puso al gobierno contra las cuerdas en medio de una debacle educativa que se combina con una crisis económica que no encuentra solución. Se ha desatado un movimiento de lucha en la educación que tiene características nacionales.

Una etapa superior en la lucha

La huelga docente, sin lugar a dudas, ha sido el motor clave para llegar a esta situación. La persistencia en sostener el paro, en algunas universidades, colaboró para poner en la agenda del debate la situación deplorable en la que se encuentran las facultades y la miseria salarial a la que someten a los docentes y los científicos, mientras los curas y la iglesia cobran y reciben sueldos y subsidios millonarios. Una política defendida por el gobierno nacional, pero también por todo el arco político opositor desde el PJ, los K hasta la centro izquierda de “San Cayetano” (Libres del Sur, PCR, PS, CTEP).

En la provincia de Buenos Aires la situación es explosiva. Un anteproyecto de reforma de Vidal a las escuelas técnicas que vacía, desvaloriza y deja a cientos de docentes sin trabajo ya generó movilizaciones y asambleas masivas de estudiantes secundarios y docentes, fundamentalmente en La Matanza y la zona sur del conurbano; crece un rechazo masivo a ese proyecto delineado para la reforma laboral anti obrera.

La explosión de la escuela en Moreno, a su vez, puso en pie un movimiento de lucha que traspasa las fronteras del distrito, que además de los 800 establecimientos que están en suspensión llevó a la ocupación de escuelas en la zona norte bonaerense y a la suspensión de clases, mediante asambleas, en el instituto docente más importante de La Plata. Lo mismo ocurre con las escuelas de Artes que se caen a pedazos, los piquetes en La Matanza y una gran movilización a La Plata que colocaron en la agenda la discusión. Va tomando cuerpo el reclamo de declarar la emergencia edilicia provincial.

Este cuadro fue preparando el despertar del elefante que estaba dormido: el movimiento estudiantil universitario. Durante la semana previa a la movilización del 30A se sucedieron asambleas, ocupaciones y movilizaciones masivas en toda la provincia. La UNLP, con el centro de estudiantes de Arquitectura a la cabeza, protagonizó una marcha de antorchas masivas y una ocupación del Rectorado enorme. En la zona sur del Conurbano hubo un masivo abrazo a las universidades de Florencio Varela y Quilmes, seguido de la ocupación de esta última universidad y de una vigilia en la de Lanús. En Lomas de Zamora hubo una asamblea del departamento de Sociales autoconvocada que votó una toma que luego fue boicoteada por las corrientes k y del PJ. En la Unsam hubo asambleas de docentes y estudiantes con más mil asistentes; en General Sarmiento la universidad vivió asambleas, movilización y una ocupación donde fueron protagonista entre 500 y 600 estudiantes. En la Universidad de La Matanza también se está armando un movimiento de lucha alrededor de la carrera de Trabajo Social. En el interior bonaerense también se sintió el tembladeral: al día de la fecha aún se encuentran ocupadas siete facultades en Mar Del Plata; Olavarría vivió una movilización educativa masiva; en Bahía Blanca fue ocupada la escuela universitaria; en Tandil se ocupó el rectorado de la Unicen; y en Pergamino se armó un coordinadora en defensa de la educación.

El movimiento de lucha ha entrado en una nueva etapa y tiene a los estudiantes ocupando un lugar destacado. Las ocupaciones, vigilias y movilizaciones dan muestra de ello. Por lo tanto son un tubo de oxígeno a la pelea que nuestros docentes llevan adelante. Otro dato muy importante es la confluencia de este movimiento con la lucha de la clase obrera: como se vio en La Plata, donde empalmó la marcha de los Astilleros de Río Santiago con la movilización estudiantil; o en Córdoba, donde los trabajadores de Luz y Fuerza confluyeron con la movilización estudiantil. Esta unidad obrera estudiantil es lo que más teme el gobierno de Macri Vidal y los planes del FMI.

El papel de los Rectores K y sus agrupaciones

Desde el gobierno nacional, a través del ministro de educación Alejandro Finocchiaro, se intentó montar una operación mediática donde se le adjudicaba la situación caótica de le educación (el no inicio, las vigilias y tomas) a un supuesto frente “kirchnero-trotskista”. Esta fantasía macrista tiene su base en el hecho de que efectivamente las direcciones K de la Conadu y los rectores del PJ (y también K) y sus brazos estudiantiles se han acomodado en medio de la rebelión educativa, de hecho se sabe que la ocupación del rectorado de la Unlp y la Unicen fue acordada por Patria Grande y los K con las autoridades; pero estas intervenciones son con el fin de taponar la lucha, regimentarla y ponerle un punto final.

Por ejemplo, la Conadu K había levantado el paro en casi todas las universidades del Conurbano mientras la Conadu Histórica y la AGD la sostenían (solo en Mar del Plata, Córdoba y La Pampa se continuó con el paro a pesar de las direcciones K). Y dentro del movimiento estudiantil se opusieron a tomas claves como en la Universidad de Lanús, Lomas de Zamora y Tres de Febrero. En la universidad de Florencio Varela, luego del abrazo enorme, no convocaron a una sola asamblea, en medio de una oleada de tomas y asambleas en todo el país. Es decir, allí donde el movimiento se encuentra más desarrollado y radicalizado al kirchnerismo y pejotismo no les quedó más opción que adaptarse a ella para no perder la cabeza. ¿Solo los K han tenido esta actitud? No, la Franja Morada en la Facultad de Derecho de Mar del Plata ha votado este fin de semana la toma junto a la JUP y Patria Grande (PG). Se trata de corrientes políticas de las camarillas que gobiernan las universidades (o integradas a ellas, como PG) que operan dentro del movimiento estudiantil para contener cualquier explosión o rebelión.

En alusión a los dichos de Finocchiaro, la población tiene que saber que los únicos frentes que existen son el del PJ/K y la UCR/Cambiemos, que orientan la política universitaria desde el Consejo Interuniversitario Nacional, que votó un sistema de reconocimiento académico que iguala a las universidades públicas con las privadas, la resolución 1254 que le quita incumbencias a títulos universitarios claves; en las universidades de todo el país estas corrientes políticas son las que habilitaron el vaciamiento de programas de estudios para el armado de pos títulos pagos; y por supuesto no podemos dejar de mencionar que estos bloques políticos acordaron un presupuesto ajustador en el Congreso Nacional.

Las consignas de que la educación “no se vende” y de pararle la mano a la privatización son aplicables tanto al macrismo, como al PJ y los K que por 12 años dejaron avanzar a los sectores privados a costa del público.

Desarrollemos un programa

El movimiento de lucha en defensa de los ataques de Macri, el FMI y los rectores tiene que tomar nota de esta situación. Las maniobras por parte de la burocracia K para levantar el paro son notables. Los anuncios de Carlos De Feo, de la Conadu, de que cinco de las seis organizaciones gremiales no seguirán con medidas de fuerzas buscan debilitar el movimiento desatado. Frente a este operativo que busca descomprimir esta lucha, la izquierda y las agrupaciones independientes tienen un enorme desafío que consiste en colocar las reivindicaciones estudiantiles y enlazar estos reclamos a la lucha por la paritaria docente. La sub-ejecución presupuestaria a las universidades, plantea la necesidad de discutir una partida presupuestaria extraordinaria para garantizar el funcionamiento de los establecimientos; plata hay, sencillamente dejando de subsidiar al clero, la educación privada y la deuda usuraria contaríamos con los recursos para garantizar el funcionamiento universitario. Otra pelea clave está en la lucha por el boleto educativo, este mes se viene con un nuevo tarifazo. En la mayoría de las universidades y todos los terciarios no contamos con el boleto gratuito y por otro lado en donde se aplica es necesaria una nueva actualización de los montos. Los albergues y comedores estudiantiles son otro punto fundamental para garantizar la continuidad de la cursada.

Las estudiantes tienen sus demandas particulares: licencias para víctimas de violencia de género y por maternidad, becas y plazas en los albergues universitarios, jardines de primera infancia y gabinetes interdisciplinarios frente a situaciones de violencia de género. La lucha por el aborto seguro legal y gratuito, educación sexual integral y la separación de la Iglesia del estado es fundamental en todo el movimiento estudiantil y principalmente entre los secundarios. Sobre la base de este programa colocamos un planteo estratégico para derrotar el plan de ajuste de Macri y el FMI: la unidad obrera y estudiantil; el próximo 24 y 25 la CGT y las tres CTAs convocaran a un paro nacional, tenemos que preparar una fuerte intervención del movimiento estudiantil y sus organizaciones para movilizar junto al clasismo ese día.

Desde la UJS llamamos a desarrollar asambleas interclaustros y asambleas estudiantiles en todas las facultades. En los secundarios y terciarios, a fortalecer las organizaciones convocando a poner en pie cuerpos de delegados y asambleas. Donde el movimiento está desarrollado y tiene fuerza es clave la coordinación entre todos los sectores que están luchando, las acciones locales jugarán un papel clave en esta etapa. Tenemos que ganar a toda la población trabajadora a esta lucha. Este movimiento le ha quitado el sueño a Macri y Vidal, podemos ganar.
 

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