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19 de febrero de 2019

Vidal despide docentes masivamente en la provincia de Buenos Aires

Como lo habían hecho a fines del 2017, ocasión en la que tuvieron que recular, la gobernadora María Eugenia Vidal y su ministro de educación Gabriel Sánchez Zinny arremeten contra la estabilidad, la continuidad y los derechos laborales de los docentes de la educación pública, otra vez mediante ceses arbitrarios a los docentes suplentes y provisionales (es decir, que están cubriendo horas y cargos vacantes, generalmente por parte de estudiantes que trabajan mientras completan su formación). Los responsables del crimen de Sandra y Rubén (docentes que fallecieron tras la explosión en la Escuela N°49 de Moreno) se amparan en dos artículos del Estatuto Docente que habían sido superados con la aplicación de la continuidad pedagógica, para no obstaculizar la trayectoria escolar de los alumnos y, fundamentalmente, por la enorme falta de cobertura de cargos en toda la provincia tanto como la emergencia en distintas áreas y disciplinas. 

Los ceses de Vidal y Sánchez Zinny no son otra cosa que despidos masivos y encubiertos en la provincia. Con una distribución desigual entre los distritos, los casos se cuentas de a miles. Estos despidos son, antes que nada, un paso más en la ofensiva contra el conjunto de la educación pública: la ausencia de docentes que cubran las horas vacantes, dejando a miles de alumnos sin clases, es el terreno sobre el que avanzarán con cierres de cursos, ramas y modalidades enteras. Un recorte a la medida de las (contra)reformas (anti)educativas, trazadas en el Plan Maestro y la Secundaria 2030.

No son éstos los únicos despidos que desarrolla el gobierno provincial en educación. En sintonía y casi simultáneamente con la arremetida contra suplentes y provisionales, fue despedida la Dirección de Formación Continua provincial con su planta de 36 trabajadores de los Equipos Técnicos Centrales de Formación Docente (ETC). A su vez, como correlato, los docentes de los CIIE (Centros de Información e Investigación Educativa) son arrastrados a ser monotributistas, quitándoles su convenio colectivo, el Estatuto Docente. Estos equipos están a cargo de planificar, desarrollar y coordinar la formación docente en cada región de la provincia. Junto con el recorte sobre la oferta educativa en los Terciarios e Institutos de Formación Docente, el gobierno de Cambiemos, con la colaboración de los intendentes del PJ y el kirchnerismo, traza un cuadro de vaciamiento y saqueo de la escuela pública.

La arbitrariedad en la aplicación de los ceses entre docentes de los distintos distritos de la provincia da cuenta de una medida improvisada, que ciegamente y sin consideraciones avanza en el desguace educativo: el caos pedagógico y administrativo, con miles de docentes y estudiantes afectados en su continuidad, hace su desarrollo inviable. Será, además, un azote sobre la economía de miles de trabajadores de la educación: el pago de las nuevas horas que se tomen lleva un promedio de tres meses de atraso.

La organización de la docencia, con movilizaciones distritales y regionales, contuvo y –en casos- volteó la ofensiva. En distritos como La Matanza o Ensenada, donde las direcciones Multicolor del Suteba son el canal de movilización de la docencia, el gobierno y sus laderos distritales no pudieron avanzar. Es notable la diferencia con los distritos donde la dirección Celeste se limitó a plantear un “análisis caso por caso” a través de la presentación de Recursos de Revocatoria (que deben ser utilizados, naturalmente), que  disuelven la fuerza de un planteo colectivo provincial contra los despidos.

Con la fuerza de los docentes y estudiantes que en la Capital Federal frenaron el cierre de las escuelas nocturnas, en toda la provincia de Buenos Aires debemos organizarnos contra los despidos y los ceses, en defensa del Estatuto Docente y la estabilidad laboral, contra las reformas que pretenden imponer, rechazando la maniobra  de movilizar padres contra docentes (“Mesas Educativas”). Realicemos asambleas entre los afectados, garantizadas por el sindicato, realizando relevamientos con el conjunto de los cuerpos de delegados, para movilizar en cada distrito y provincialmente. Digamos no al tratamiento caso por caso.

La causa de los despedidos en educación debe inscribirse en la lucha más general por un no inicio de clases hasta conseguir nuestras demandas. Es necesario, para amplificar nuestras fuerzas, realizar un plenario provincial de delegados de la docencia para discutir un plan de acción.

Que el FUDB (Frente de Unidad Docente) resuelva paro el 6, 7 y 8 de marzo y la continuidad de la lucha hasta ganar.

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