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1 de julio de 2019

Por falta de calefacción, se suspenden clases y achican horarios en escuelas bonaerenses

Por Nora Biaggio
Precandidata a diputada nacional del FIT-Unidad

Desde la muerte de Sandra y Rubén, producto de la explosión por una fuga de gas en la Escuela 49 de Moreno, la decisión del gobierno de Vidal fue dejar a los establecimientos sin el servicio. Es decir que, después de desatender las denuncias y reclamos de la comunidad educativa ante los escapes de gas, los derrumbes y desbordes cloacales, han optado por dar un paso más en convertir a las escuelas en lugares insalubres.

Si la carencia de gas ya atentaba contra los comedores escolares -donde almuerzan medio millón de niños y jóvenes por día- ya que obligaba a reemplazar las comidas por sanguchitos, con la llegada del frío la situación se vuelve intolerable.

Ante esto, la solución que impulsan desde las Unidades Educativas de Gestión Distrital (organismos consultivos), los consejos escolares y los funcionarios es… suspender las clases o reducir horarios. Es evidente que solo les preocupa que “los chicos estén en las aulas” cuando la docencia lucha por el salario y contra el ajuste. Las “mesas (anti)educativas” de Vidal no abordan ninguno de estos problemas, porque fueron armadas para atacar a la comunidad educativa que enfrenta esta política de destrucción de las escuelas.

¿Y los sindicatos docentes?

El Frente de Unidad Docente Bonaerense, con Baradel a la cabeza, ha firmado una paritaria a la baja con el pretexto de que se garantizarían los 12 puntos de habitabilidad de los establecimientos educativos.

Levantaron todo el proceso de lucha, desconociendo el rechazo de los docentes a ese acuerdo  que entrega el salario, que excluye tanto los reclamos por las necesidades edilicias y alimentarias, dejó en banda a los docentes sumariados por luchar, convalidó los ataques al derecho a huelga y de cobrar los sueldos en tiempo y forma.

Con esto actuaron como salvataje del gobierno en crisis de Vidal. Al igual que hicieron ante la pueblada educativa que desató el crimen de Sandra y Rubén el año pasado, la burocracia garantiza la gobernabilidad mientras se suspenden las clases porque hace frío.

Es esta la política que ofrecen los Fernández-Fernández como garantía al FMI, mostrando su currículum de frenar las luchas como una carta necesaria para imponer el ajuste, y de esa forma pagar la deuda impagable. La “renegociación” que piden desde Kiciloff hasta Alberto Fernández implica el compromiso de un mayor recorte presupuestario.

Esta política de bloquear la lucha para encauzar hacia el voto hacia el Frente de Todos, es funcional a Vidal y a Macri. Es imprescindible retomar la lucha de docentes, auxiliares, estudiantes y familiares para derrotar los ataques del gobierno y el FMI, ahora.

Que se reabran las paritarias. Triplicación del presupuesto educativo, bajo control de trabajadores y estudiantes. Urgente plan de obras para resolver la crisis edilicia, bajo control de la comunidad educativa. Por asambleas conjuntas de docentes, no docentes, alumnos y familiares para organizar la lucha. Congreso de delegados de escuela para votar un plan de lucha por todos estos reclamos.

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