25/05/2020

Ante el desempleo, la docencia porteña ya no puede esperar

En la Ciudad de Buenos Aires sigue la lucha por los docentes sin cargo ni ingreso y por la continuidad del pago de haberes a trabajadores del Plan Fines (de terminalidad de la educación secundaria) y de los programas socioeducativos. El sindicato Ademys realizó el día viernes una olla popular como parte de una campaña para visibilizar el desempleo de los docentes de la jurisdicción.


La exigencia de un salario mínimo garantizado y de un mecanismo de acceso a los cargos de manera virtual, son los reclamos que levantan los docentes sin trabajo cuyos derechos laborales vienen siendo desoídos por el gobierno. La sordera porteña, sin embargo, no es la única ya que los docentes sin trabajo llegan a unos 100.000 en todo el país. Es un ajuste hecho y derecho descargado sobre los trabajadores de la educación. ¡Los cargos suplentes están presupuestados pero no se nombran!


Como es sabido, los actos públicos de acceso a los cargos vacantes no se están llevando a cabo desde que rige el aislamiento preventivo obligatorio (Aspo). De esta manera, el gobierno porteño, al igual que en el resto del país, avanza en una reforma laboral encubierta: suspende las designaciones, no cubre la suplencias de los docentes que se enferman pero no supende las actividades pedagógicas, recargando el trabajo remoto sobre los docentes en actividad, aumentando su agotamiento físico y psíquico.


Actos públicos transitorios y excepcionales


El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se comprometió hace unas semanas a trabajar en un dispositivo para la implementación de actos públicos virtuales pero aún no han anunciado nada al respecto.


Es importante señalar el carácter excepcional y transitorio que debe guardar la implementación de estos “actos públicos”, que además deben realizarse bajo control de las asociaciones sindicales electas por los docentes en las elecciones de Juntas llevadas a cabo en el 2011. De otra manera, estaremos asistiendo a un nuevo avance en la vulneración del Estatuto Docente dándole absoluto control a la Coreap (Comisión del Registro y Evaluación de Antecedentes Profesionales) sobre las designaciones y concursos docentes.


Recordemos que la confección de los listados docentes y la organización de los concursos y actos públicos siempre fueron potestad de las Juntas de Clasificación Docente, pero la Ley Abrevaya (N°4109) y la Ley Gorleri (N° 5461) establecieron la creación de la Coreap y la desaparición de la elección de los vocales de Junta mediante el voto directo de la docencia, reemplazándola por la designación a dedo de vocales en función de una supuesta mayor “representatividad” de los sindicatos, tomando como única variable la cantidad de afiliados.


Cómo seguimos


Los derechos laborales docentes vienen siendo ignorados, desde ya antes de la cuarentena, con la suspensión de concursos en el Área Curricular, retrasos en la toma de posesión de cargos, la precarización laboral y aumentos salariales a la baja. La cuarentena ha venido como anillo al dedo y le ha permitido al Estado y a los gobiernos despedir masivamente y ajustar.


Es necesario establecer un plan de lucha para poner en la agenda los reclamos de los trabajadores de la educación.


Ningún docente sin salario. Ningún alumno sin docente.




 

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