Educación

25/2/2020

El sabbatellismo pone trabas a la aplicación del boleto terciario en Morón

Defienden los negocios de las patronales del transporte

Epígrafe. Aprobación de la ordenanza en abril de 2019

En abril del año pasado el HCD de Morón aprobó el boleto educativo terciario para las líneas distritales 634 y 635. La ordenanza votada de forma unánime por parte de Cambiemos y el Frente de Todos, que reflejó el temor a la extensión de la lucha estudiantil en el marco de una agudización de la crisis nacional, rápidamente quedó cajoneada por Tagliaferro hasta el fin de su mandato.


A dos meses de asumido el nuevo gobierno y a poco de comenzar las clases, ya los funcionarios municipales de la secretaría de Transporte adelantaron que están evaluando la aplicación del boleto. El principal punto de conflicto sería la fuente de financiamiento para compensar económicamente a las empresas de transporte, algo que, a diferencia de la ley provincial aprobada en 2015, no está planteado en el cuerpo de la ordenanza. El rescate a las patronales no está en discusión para el progresismo sabbatellista.


Morón, adeudando $1200 millones no se queda atrás en relación a la situación crítica que atraviesan Provincia y Nación. Las maltrechas finanzas, que intentan ser recompuestas con un ajustazo la tasa municipal en un 50%, y el objetivo de crear las condiciones de pago de deuda, chocan con los subsidios que reclaman las empresas dueñas de las líneas (La Cabaña y 216) que durante estos últimos años han visto crecer su facturación con los tarifazos que siguen en pie. Esto cuestiona el alcance que podría tener la reglamentación del boleto (ya los funcionarios han llegado a proponer a los estudiantes que realicen un relevamiento en cada instituto para saber quién lo necesita), e incluso si efectivamente se llegará a aplicar. Rechazamos esta “buena voluntad” para entregar el presupuesto a los capitalistas, mientras se nos niega el boleto gratuito.


La UJS, que ha participado en las iniciativas por este reclamo, es la única corriente que puso claramente esta cuestión en debate en el movimiento estudiantil, donde las fuerzas ligadas de una u otra manera al kirchnerismo han dejado en claro que lo único que interesa es que se aplique, pero que el gobierno se arregle como pueda para conseguir los fondos. Pero el punto es que depende de esto último que se aplique o no. Los estudiantes necesitamos una solución inmediata. Exigimos que sean las empresas las que se hagan cargo integralmente de los costos.


Las direcciones de los centros vienen organizando un festival para fines de marzo. Entendemos que la lucha por el boleto, distrital y provincial, hay que darla de manera independiente de los gobiernos, poniendo en pie una campaña que sirva para organizar los lugares de estudio y resolviendo un plan de lucha que tome el conjunto de las reivindicaciones de los terciarios contra el vaciamiento que vienen llevando adelante desde hace décadas. La contracara de la reestructuración de la deuda no es la “sostenibilidad” ni la “soberanía” sino un ajuste a fondo contra las jubilaciones, los salarios, la salud y la educación. ¡Más que nunca educación o FMI!