Educación

20/5/2020

Lomas de Zamora: los trabajadores de la educación a merced del Covid-19

Un nuevo caso positivo de Covid-19 fue detectado en una mujer de Fiorito, en el partido de Lomas de Zamora, el lunes 18. Suman ya 100 los contagiados sobre los 1.792 analizados, según la Secretaría de Salud municipal, en un distrito cuya población supera los 610.000 habitantes. En este último caso, cuatro días antes la madre de familia había retirado su bolsón de alimentos en una escuela.


En las escuelas públicas se produce una gran concentración de personas, que se agolpan desde temprano por temor a quedarse sin nada, porque los bolsones no alcanzan para todos. Las entregas se garantizan con docentes y auxiliares que de modo voluntario colaboran, primero embolsando los alimentos y luego con el reparto.


Frente a la confirmación del nuevo caso positivo, las autoridades plantean que solo cumplan un aislamiento preventivo los trabajadores que hayan entregado a esta madre el bolsón, sin mención a todos los demás que compartieron el mismo espacio cerrado.


Los comedores populares atraviesan los mismos problemas, incluso con instalaciones más precarias en la mayoría de los casos, y agravados porque el gobierno no responde a la demanda de alimentos de la organizaciones sociales.


El cuadro es crítico en todo el distrito. En Cuartel Noveno, donde existen enormes asentamientos -y donde los vecinos no cuentan con lo mínimo para pasar la cuarentena-, también se acaba de confirmar un caso de coronavirus, que incluso solo fue identificado porque la persona acudió por otros motivos a un hospital. El personal de salud, por su parte, denuncia la falta de insumos y elementos de bioseguridad.


Los docentes y auxiliares, que realizamos esta tarea porque vemos el desamparo de la niñez y la juventud, tenemos que organizarnos junto a las familias para reclamar al el aumento y la mejora de los bolsones de alimentos que repartimos, y que se garanticen las condiciones de higiene necesarias para preservar nuestra salud y la de toda la población.


Tenemos que llevar estos reclamos a la Dirección General de Cultura y Educación provincial y a los funcionarios municipales del Servicio Alimentario Escolar. Exigir además que el SAE entregue los bolsones ya armados, para evitar el contacto con los productos y la concentración de más trabajadores durante horas en las escuelas, sin que se les provean elementos de desinfección. Reclamamos a su vez la presencia de personal que mida la temperatura de las personal que ingresan a las escuelas durante el reparto de alimentos. Tenemos que organizarnos contra el ajuste del gobernador Kicillof y el intendente Martín Insaurralde.