19/09/1995 | 465

Fe de erratas, que empina la barranca

Por Editor

En el artículo “El ‘plan’ barranca abajo”, que se publicó en Prensa Obrera pasada, se han deslizado dos errores.


El primero de ellos, cuando dice que “los intereses de la deuda externa han pasado a ser el rubro más significativo del presupuesto nacional, un 20%, lo que significa más de 8.000 millones de dólares al año”. Según las cifras oficiales del presupuesto, ese 20% se refiere al aumento de los intereses que se pretenden pagar (otros son refinanciados), con relación al ejercicio de 1994, de 3.800 a 4.400 millones anuales. Si se toman en cuenta, sin embargo, las amortizaciones de capital, “los vencimientos de capital e intereses rondan los 9.500 millones de dólares en 1996” (Wálter Graziano en El Cronista, 12/9) … una cifra que representa, el 25% del presupuesto nacional. El gobierno no incluye en el presupuesto nacional los gastos ocasionados por el pago de las amortizaciones del capital de la deuda externa.


El segundo error es cuando dice que “Sólo en beneficio de los exportadores, los subsidios otorgados en 1994 fueron de 900 millones de dólares”. En realidad, “los reintegros en concepto de política comercial que paga el gobierno a las exportaciones representaron durante 1994 un costo fiscal de casi 900 millones de pesos y sólo durante el primer semestre de este año superaron los 520 millones de pesos (un 30% más que el año pasado). A eso hay que sumarle los verdaderos reintegros del IVA que representan una cifra similar a la anterior” (El Economista, 1/9). Tenemos entonces que los subsidios a los exportadores no son de 900 sino 1.800 millones de dólares al año, una cifra fantástica pues, establecidos hace dos años, esos reintegros  representan el 40% del cacareado  aumento que han registrado las exportaciones desde la puesta en vigencia de este régimen de subsidios.


A medida que crecen las exportaciones, crece también el imparable déficit fiscal, que está previsto en 2.500 millones de dólares para 1995, pero que cuando se computan las amortizaciones de capital de la deuda externa, es mayor.


 

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