Estudiantiles

14/11/1996|519

El Pts, sin pena ni gloria

Un grupo de centros de estudiantes y estudiantes de distintos colegios de San Martín organizamos para el sábado 2 un Encuentro Zonal con el objetivo de impul­sar el Congreso de la CES y ultimar todos los detalles que hacían a la organización del Congreso (pintadas, fiscalización de la elección de delegados). Al finalizar el Encuentro, un compañero del colegio To­más Guido leyó todas las consignas y la metodología con la que se proponía convo­car al Congreso (un delegado cada 5 estu­diantes).


Dos días después del Encuentro, un pequeño grupo de militantes del Mojuvor irrumpió en el local de la UJS planteando que en el Encuentro no se había votado tal criterio de representatividad. Pero no se trata de un problema “administrati­vo” sobre la proporción de “represen­tantes”. Lo que está en juego es el trabajo de organización, de movilización previa en cada colegio, que involucra a una masa muy grande de compañeros que seleccio­naron a sus mejores dirigentes y activis­tas para concurrir al Congreso. La cosa es tan elemental, que la resolución que in­cluía el criterio de “representatividad” fue escrito por dos compañeros (uno de ellos pertenecientes al Mojuvor). Dos días después de haberlo escrito, sus com­pañeros alegaron que quien lo escribía no se dio cuenta “porque es medio boludo”.


Lo cierto es que enteramente “boluda” es la “reprimenda” de la dirección del Pts, que obligó a la “juventud independien­te” del Mojuvor a desconocer la decisión de una asamblea y llamar a boicotear el traba­jo por el Congreso de la CES. Por eso, también fueron repudiados por el conjunto del Congreso y ha puesto una vez más de relieve el grado de descomposición al que ha llegado ese grupo.


al y de la banca, y por sobre todo, con un planteo de reivindicaciones y de unidad con la clase obrera para tirar abajo al menemismo.


Es con esta política que la UJS conquis­tó una secretaría del Centro de Estudian­tes. Este importante logro político es tam­bién parte de la movilización por el Congre­so de la UJS, que entre los comités de base de Filo y el CBC nucleó a unos 25 compañe­ros.