fbnoscript
29 de julio de 2005 | #910

EEUU es el epicentro de la crisis mundial

Las ganancias de las principales empresas capitalistas del mundo están en permanente alza, pero la “inversión sigue débil”. La consecuencia lógica de esta situación es una fenomenal sobreacumulación de capital. Según un informe del FMI, difundido por Clarín del 17/7, el ahorro mundial asciende al “24,9% del PBI mundial”. Esta “sobreoferta de ahorro global” es aspirada por la economía norteamericana, que transforma parte de este excedente de capital en bonos del Tesoro norteamericano para financiar el monumental déficit del gobierno federal y el déficit de la balanza comercial (asciende a “668.000 millones de dólares” por año), y otra parte se destina a alimentar la especulación del mercado inmobiliario. Sólo hay que mencionar que en Miami existen propiedades “que se revenden hasta cinco veces antes de que el primer ladrillo esté puesto”.

Si se tiene presente que el principal deudor del mundo es Estados Unidos (3 billones de dólares), y que para hacerle frente a esa deuda necesita absorber cada vez más esta “sobreoferta de ahorro global” (lo cual incide en el alza de la tasa de interés, frena su crecimiento económico y disminuye su capacidad de pago), si tenemos en cuenta este conjunto de factores, no nos puede sorprender que muchos especialistas en temas financieros sostengan que los inversores estiman como probable que EE.UU. entre en defalut. Por eso, muchos “gobiernos e inversores” ya piensan cambiar de idea “respecto de colocar sus ahorros en bonos estadounidenses, desatando así la caída del dólar y haciendo subir la tasa de interés”. Tal cosa llevaría a una crisis financiera mundial y a una profunda depresión económica. Esta probabilidad del default norteamericano se hizo tangible cuando hace sólo unos meses los bancos centrales de Japón y Corea “hablaron de dejar de reciclar puramente en dólares sus superávit comerciales”.

La conclusión que emerge de aquí es que el epicentro de la crisis mundial está en el corazón del imperialismo norteamericano y que cualquier estrategia política de salida a la actual situación debe partir de estos profundos desequilibrios de la economía mundial.

En esta nota:

Compartir

Comentarios