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15 de junio de 2006 | #950

Los secundarios levantaron la huelga

Una aguda experiencia política
Por Carola
Luego de dos meses de lucha, la movilización más grande de la historia de Chile —que aglutinó a más de 800.000 estudiantes secundarios y 300.000 universitarios- ha concluido. Los voceros de los estudiantes informaron en una conferencia de prensa que “nos bajamos sumamente felices por los logros que hemos tenido en este movimiento. Sabemos que son logros históricos que han sido difíciles de obtener” (La Tercera, 10/6).
 
Para frenar la movilización, el gobierno había aceptado la extensión horaria del pase escolar, becas r para la PSU para los sectores más pobres y nombrar 12 representantes (seis por los estudiantes secundarios y seis por los universitarios) en el Consejo Asesor presidencial de educación, compuesto por 73 miembros de diversos sectores. Pero la cuestión de fondo, la privatización de la educación, no se ha resuelto .
 
Un balance
 
La movilización desnudó la vacuidad del “milagro” chileno, puso .de manifiesto el grado de pauperización del pueblo, y el continuismo de la concertación del modelo pinochetista. Permitió, así, un proceso de, clarificación poli tica para el conjunto, del movimiento obrero.
 
La lucha por la derogación de la Loce (Ley Orgánica Constitucional de Educación) tocó el nervio de las reformas educacionales del pinochetismo, aún vigente bajo la Concertación: la muncipalización, que ha destruido la escuela pública. El gobierno de Bachelet es por completo incapaz de satisfacer las demandas. La Loce representa uno de los más importantes logros del capital, que pretende convertir la educación en un campo de lucro. Los problemas que llevaron a la lucha .que acaba de terminar siguen planteados.
 
El papel de la CUT y el PC Los dirigentes de la CUT (Central Única de Trabajadores) se negaron desde el inicio de las movilizaciones a plegarse a la lucha con la excusa de no “politizar” el movimiento. El 30 de mayo, antes de la conferencia de prensa de Bachelet sobre la Lucha secundaria, los dirigentes de la CUT fueron llamados por la misma presidenta a una reunión privada, A la salida, Ana Bell, dirigente de la CUT, respaldó al gobierno.
 
Paralelamente, ese mismo día, el ministro del Interior, Adolfo Zaldívar, se reunía con Tellier, presidente del Partido Comunista. A la salida de la reunión, Tellier dijo que “el gobierno está llano a buscar soluciones” (La Nación, 2/6).
 
Por si alguien tenía dudas, Tellier aclaró que no era partidario en principio de la enorme huelga estudiantil que tendría lugar unos días después, el 5 de junio. 
 
En la misma nota, La Nación señalaba que la necesidad del Ejecutivo era desactivar la amenaza del paro “y para eso el PC y la CUT son fundamentales”. “Al frente de las movilizaciones hay numerosos militantes de la  Ti de llegar a un acuerdo contará con un aliado para bajarse de las ‘posiciones más intransigentes’ (ídem).
 
E1 levantamiento El cansancio de los estudiantes, después de un mes de lucha ininterrumpida (y de dos semanas de tomas de los colegios), y el aislamiento a que fueron sometidos por las direcciones “de izquierda”, cuando todo el peso del aparato estatal y mediático se dirigió contra ellos, son las causas-fundamentales del levantamiento de la huelga.
 
Los estudiantes no han conseguido la victoria. Pero en esta lucha lograron construir organismos de lucha que permitieron nacionalizar el conflicto y obtuvieron una fenomenal experiencia política.
 
La movilización estudiantil ha abierto una nueva etapa política en Chile. Ha colocado en la agenda por, lítica la cuestión de la miseria social. Es tal el golpe que ha recibido el gobierno Bachelet que ya se habla de cambios en el gabinete, incluso más allá del ministro de Educación. La demostración de que una lucha consecuente permite obtener reivindicaciones es una lección que todos los sectores chilenos oprimidos han aprendido.

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