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23 de mayo de 2018

Declaración del Centro Socialista Balcánico Cristian Rakovski y RedMed: ¡luchemos contra la guerra del imperialismo, el sionismo y la reacción saudí en el Medio Oriente!

Por Corresponsal
Christian Rakovski Balkan Socialist Center y RedMed

¡Alto a la masacre de los palestinos!
¡Abajo el estado racista sionista de Israel!
¡Por la derrota del imperialismo y el sionismo!

Tres acontecimientos se han desarrollado en el espacio de tres días incendiando Medio Oriente. El elemento trágico es el asesinato a sangre fría, el 14 de mayo, durante la "Marcha del retorno", totalmente legítima, de al menos 61 palestinos, entre ellos cinco niños, por parte del ejército israelí en la frontera de Israel y Gaza, que también dejó miles de heridos. Pero eso es solo una extensión de la desvergonzada política general de belicismo en el Medio Oriente perseguida por la administración Trump y el Israel sionista. El 12 de mayo, Donald Trump decidió retirarse del acuerdo que se firmó entre Irán y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad más Alemania y la Unión Europea en 2015, un acuerdo que intercambió el cese del programa nuclear de Irán a cambio del levantamiento de las sanciones en ese país. Y el 14 de mayo, Estados Unidos abrió su nueva embajada en Jerusalén / Al Quds, reconociendo oficialmente esta ciudad histórica de singular importancia para las tres religiones monoteístas del mundo -el judaísmo, el cristianismo y el Islam, que también son actualmente las principales religiones de Medio Oriente-, como la capital del Israel Sionista, creando así un barril de pólvora listo para explotar. 

La retirada de los Estados Unidos del tratado de 2015 implica el retorno del embargo comercial y financiero a Irán, que Trump amenaza con aplicar a todas las compañías que establecen relaciones económicas y financieras con ese país, incluidas las compañías de sus aliados en el Unión Europea.

Tanto la retirada del acuerdo como el traslado de la embajada de EEUU a Jerusalén / Al Quds implican un apoyo significativo a las políticas de guerra del sionismo contra Irán y el pueblo palestino. Israel ya ha dado los primeros pasos en esta dirección al bombardear bases iraníes en Siria.

La decisión de Trump de retirarse del acuerdo con Irán es también un claro apoyo para Arabia Saudita, que desafortunadamente fomenta una guerra de todo tipo de grupos sectarios sunitas contra los chiítas en Oriente Medio y sus aliados Alevi, avivando las llamas de la guerra civil en Siria, librando una sangrienta guerra en Yemen contra los chiítas hutíes y amenazando con una guerra total contra Irán.

La política de Trump tiene tres ejes. Primero, es un movimiento que atiende las preocupaciones de Israel sobre el único Estado en el Medio Oriente que realmente puede desafiarlo, Irán. Desde la destrucción del régimen de Saddam Hussein a través de la invasión liderada por los Estados Unidos y el Reino Unido después de 2003, Israel ha visto a Irán como su principal antagonista en la región.

En segundo lugar, la política de Trump también anima a Arabia Saudita y sus aliados a emprender una guerra sectaria contra Irán. La brecha entre sunitas y chiitas en el Medio Oriente es realmente un taparrabo de la rivalidad entre los dos gigantes de petróleo y gas de la región, Arabia Saudita e Irán. El centro de la reacción política en el Medio Oriente, Arabia Saudita, ha construido una alianza militar sunita, llamada Alianza Militar Islámica contra el Terrorismo, para emprender una guerra contra Irán. Este tipo de guerra sectaria seguramente costará millones de vidas en todo el Medio Oriente, empezando por los países donde los sunitas y chiitas coexisten, como Irak, Líbano, Arabia Saudita, Siria y Yemen -donde la guerra sectaria ya ha costado cientos de miles de vidas.

En tercer lugar, y de manera más urgente, la provocación de los Estados Unidos sobre el estado de Jerusalén / Al Quds es una clara señal de que la administración estadounidense de Trump está totalmente detrás de las políticas reaccionarias del gobierno de Netanyahu.

Todo esto ha iniciado una nueva escalada de la tendencia imperialista a crear guerras y catástrofes.

No se debe confiar en las potencias imperialistas europeas respecto del acuerdo nuclear iraní o el destino de los palestinos. Con respecto a la retirada de Estados Unidos del tratado nuclear, Europa "lamentó" la decisión, pero eso será probablemente todo lo que harán. Gigantes como Airbus, Volkswagen, la petrolera francesa Total y otros han firmado contratos con Irán y comenzaron a entregar; sin embargo, la empresa danesa Maersk, la empresa de contenedores de envío de petróleo más grande del mundo, ya dijo que se iría gradualmente del negocio de Irán debido a las sanciones de Estados Unidos, y Total también anunció el miércoles que iba a retirarse de su participación del 50,1% en el yacimiento petrolífero South Pars 11. Esto demuestra que la decisión de los funcionarios de la UE de dar consuelo a las empresas de la UE que operan en Irán simplemente es un resguardo de apariencias y un método para rescatar a empresas más pequeñas de la bancarrota. La experiencia demuestra que estos poderes están de parte de los Estados Unidos a pesar de los desacuerdos temporales como la guerra de 2003 y la invasión de Irak. Y no debe olvidarse que Gran Bretaña y Francia han colaborado recientemente con Trump en el bombardeo aéreo de Siria y en destrozar el país.

Además de las potencias imperialistas, Rusia y China también deben cuidarse de no profundizar la guerra comercial declarada por Washington contra ellos. Trump ha diezmado al gigante ruso del aluminio Rusal, forzándolo a vender sus acciones al oligarca que era su principal accionista. Rusia no es un aliado confiable de los pueblos oprimidos de la región: el 9 de mayo, en vísperas de la apertura declarada de la Embajada de los Estados Unidos en Jerusalén, en ocasión del gran Día de la Victoria Antifascista, Netanyahu fue invitado oficial en el desfile en Moscú al lado de Putin. Esta fue una nueva puñalada en la espalda a los palestinos y todos los pueblos árabes, así como también al pueblo de Irán, en el contexto de la diplomacia secreta de este régimen bonapartista. China, por su parte, parece estar accediendo a las demandas del capital financiero internacional en relación con una apertura más profunda de sus mercados financieros.

Aunque la escalada bélica en el Medio Oriente tiene una dinámica más profunda, también ha causado una escalada de la tendencia reciente a la guerra comercial a escala mundial que Trump ha puesto en marcha.

El ascenso en las elecciones iraquíes de Moqteda al-Sadr, enemigo declarado de los EEUU., es una posible amenaza para los planes estadounidenses en la región, como ciertamente lo es la victoria de Hezbolá en las elecciones del Líbano.

El gobierno de Erdoğan en Turquía y el de Qatar están bajo la presión de los EEUU y Arabia Saudita, ya que han venido evadiendo la cuestión de Irán y se han mantenido al margen. A su vez, está aumentando el conflicto entre Turquía y Grecia, alimentando una situación de peligro. El 8 de mayo, el primer ministro griego, Tsipras, y la presidenta de la República de Chipre, Anastasiades, hicieron un trato con el asesino Netanyahu en relación con el gasoducto EastMed, agudizando la tensión en el este del Mediterráneo y entre las belicosas clases dirigentes griegas y turcas.

Se suponía que el acuerdo nuclear traería prosperidad a Irán. Sin embargo, la penetración de capital extranjero en el país en los últimos dos años no ha beneficiado a las masas trabajadoras en lo más mínimo. Por el contrario, el gobierno iraní ha seguido una política de empobrecimiento de las masas. Es por eso que una rebelión popular estalló en el país en los últimos días de 2017, y se extendió a la primera semana de 2018. El régimen iraní busca la mejor solución para los beneficios de las empresas de los mollahs y los Pastaran (“Guardias Revolucionarios”), los verdaderos beneficiarios del régimen iraní. Solo el pueblo trabajador y los pobres de Irán pueden librar una guerra efectiva contra el imperialismo y el sionismo.

Hacemos un llamamiento a la clase obrera internacional de todos los continentes para luchar contra los preparativos imperialistas de una guerra en la escala de todo el Medio Oriente.

¡Abajo las sanciones y la escalada militar contra Irán!¡Por la derrota del imperialismo, del Israel sionista y de Arabia Saudita en caso de que estalle la guerra!
Instamos a todos los países árabes y a Turquía a cortar todas las relaciones diplomáticas, militares, económicas y culturales con Israel.
¡Abajo con Israel sionista! ¡Por una Palestina democrática, secular, socialista!
¡Abajo los reinos reaccionarios, oscurantistas y racistas, los jeques y los emiratos del Golfo! ¡Por una república democrática del Golfo que dé el derecho a voto a los trabajadores extranjeros en condiciones esclavas, que forman la clase trabajadora de estos países! ¡Todo el apoyo a la lucha independiente de los trabajadores y los pobres de Irán contra el imperialismo, el sionismo y la reacción!
Llamamos a los trabajadores de los países imperialistas a intensificar la lucha de clases contra sus enemigos de clase en su propio país.
¡Expulsión del imperialismo del Medio Oriente!
¡Por una Federación Socialista de Medio Oriente y África del Norte!

Christian Rakovski Balkan Socialist Center y RedMed
Versión original en inglés: Declaration of Christian Rakovski Balkan Socialist Centre and RedMed: Fight the imperialist, Zionist and Saudi reactionary war drive in the Middle East!

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