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24 de agosto de 2018

El mensaje encubridor del Papa ante los abusos en Pensilvania

La crisis imparable de la Iglesia

Luego de las escandalosas denuncias de abuso por parte de al menos mil víctimas que involucran 301 curas de la Iglesia católica en Pensilvania, durante siete décadas, y que pusieron en evidencia el encubrimiento por parte del conjunto de la iglesia y del propio Vaticano, el Papa Francisco escribió una carta dirigida “al pueblo de Dios”. 

En ella, frente a las denuncias respaldadas por innegables evidencias no solo de los abusos sino del encubrimiento por parte de la Iglesia católica, admite la existencia de curas abusadores. Con esta afirmación, luego de haber negado y desoído las denuncias de muchas víctimas (como en el caso de los abusos en Chile), el Papa intenta reacomodarse ante el enorme impacto e indignación que han causado –incluso entre millones de fieles católicos- la difusión de la investigación sobre Pensilvania.

Sin embargo, el mensaje papal no estuvo exento de trampas, porque coloca implícitamente a la jerarquía máxima de la Iglesia Católica al margen de los hechos. “Esa cultura [del abuso] era supervisada por el Vaticano y codificada en leyes”, denunció Colm O’Gorman, una de las víctimas de abusos en Irlanda, que organiza las manifestaciones de rechazo que recibirán a Francisco en Dublin.

A su vez, relativiza los hechos al decir que “se pueda decir que la mayor parte de los casos se refiere al pasado”, con la intención de vender una supuesta regeneración institucional que no existe.

El Papa, atento a la apostasía masiva que se está desarrollando en Argentina, se refiere a los “bautizados”, a los que cínicamente llama a involucrarse “en la transformación eclesial y social que tanto necesitamos”.

Luego de citar a sus antecesores, Juan Pablo II y Benedicto XVI, quienes cuentan con un prontuario no solo de haber encubierto miles de casos de abuso sino de haber apoyado al nazismo en su política de aniquilamiento de millones de personas, por citar algún ejemplo de una larga lista de participación y complicidad con distintos genocidios a lo largo de la historia, llama… a la penitencia y la oración. 

La Iglesia Católica en crisis

El Papa Francisco se encuentra en la difícil tarea de ser la cara de una institución que juega el rol de ser la “reserva moral” del capitalismo, conteniendo a amplias masas laboriosas, que a pesar de sus esfuerzos cotidianos, viven en la miseria a las que las somete este sistema. Son los que llaman a las masas a agachar la cabeza, a tragar saliva frente a la difícil realidad, con el cuento de que en el cielo tendrían una mejor vida. Y cuando las masas ya no quieren esperar a llegar al cielo, la iglesia se coloca en la primera línea de fuego para justificar los peores genocidios como ha sucedido a lo largo de la historia. 

Los cuestionamientos que a lo largo del mundo se desarrollan contra la iglesia católica, se encuentran en el contexto de un movimiento de mujeres en alza que colocó el problema del abuso en primera plana. A esto se suma una crisis de corrupción que involucra al Vaticano desde hace años: la iglesia católica se encuentra en una crisis que viene desautorizándola de cualquier postulado moral sobre la sexualidad y el rol de la mujer. 

La visita del Papa a Irlanda de esta semana, estará signada por esta crisis y por manifestaciones de rechazo. El Papa intenta superar el enorme golpe que significa la aprobación del matrimonio igualitario hace unos años y el triunfo del referéndum por el derecho al aborto en ese país, donde el peso del clero es abrumador.

 

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