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27 de junio de 2019

Paro del 20J en Perú: romper con la burguesía y organizar un plan de lucha independiente

El 20 de junio se realizó en Perú, convocado por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) y otras centrales, una “jornada nacional de lucha-paro cívico nacional-huelga general de 24 horas” por “la derogatoria del Decreto Supremo 345-2018-EF que regula la política nacional de competitividad y productividad”, más conocida como la puesta en marcha de una fuerte reforma laboral antiobrera.

Balance del paro

Fue débil en la capital, Lima, donde pararon realmente algunos gremios (textiles entre otros) y tuvo dispar resultado en el interior. En algunas zonas (Arequipa, Iquitos, Huancayo) hubo represión policial contra manifestantes. En Lima, también reprimieron a la mañana cuando una Asamblea Popular bloqueó la ruta Panamericana, frente al peaje, para reclamar su derogación.

Al mediodía se desarrolló una marcha de algunos miles de compañeros, donde se notó presencia importante de algunos gremios (en gran medida los que pararon) y pequeñas delegaciones de otros. Era evidente la presencia de sectores activistas. La dirección de la CGTP envió una delegación (ya que el camino estaba bloqueado por un dispositivo policial) para entregar una petición al Consejo de Ministros. La CGTP  se lamentó que el presidente de dicho Consejo estaba ausente, de “viaje en el interior” y “no muestre el interés en resolver el problema de los trabajadores”.

Este desaire del gobierno se manifestara abiertamente cuando otorgó una ‘audiencia’ a la CGTP recién para el 8 de julio. Mientras tanto la CGTP anunció que convocara en algún momento a una reunión para discutir la continuidad de los reclamos...

Un paro arrancado contra la dirección

 El 31 de diciembre del 2018 el presidente Vizcarra lanzo este decretazo reaccionario con un nuevo ataque contra los convenios colectivos de trabajo y conquistas obreras y sociales (disminución de vacaciones, entre otras). Las conquistas antisindicales de la dictadura de Fujimori no fueron revertidas y ahora tenemos una nueva escalada. Pero la dirección burocrática, del PC stalinista, se tomó ¡seis meses! para convocar a esta jornada cívico nacional y paro. El paro en realidad, termino saliendo por la presión de activistas y sindicatos combativos. En todas partes el activismo combativo criticaba a la burocracia de la CGTP por no haber trabajado el mismo. Se limitó a un lanzamiento formal y no a un trabajo de agitación y organización en fábricas y zonas. La causa de esta ‘mora’ reside en la subordinación de la CGTP al mismo gobierno. El secretario general de la CGTP, Gerónimo López, se quejaba: “¿Cómo empezó ese desencuentro entre la CGTP y el Gobierno? Desde la campaña electoral del 2016, los sindicalistas apoyaron primero a Pedro Pablo Kuczynsky (PPK, el derechista presidente depuesto en marzo del 2018 por un golpe parlamentario) y luego a Martín Vizcarra (el vice que asumió la presidencia), cuando este entró en el escándalo por el indulto a Alberto Fujimori y la revelación de vínculos del peruano-norteamericano con Odebrecht… Vizcarra nos ha utilizado. Hemos apoyado su propuesta de reforma política con el referéndum, y por otro lado, nos acuchilla por la espalda con este Decreto Supremo 345. Ahora se están aprovechando del circo político que han armado ante el aparente entrampamiento entre el Ejecutivo y el Legislativo para utilizar al pueblo en una reforma política que no va a cambiar los problemas de fondo” (diario Expreso 13/6/19).

La burocracia ‘comunista’ de la CGTP hizo de furgón de cola de PPK primero y de su sucesor, Vizcarra, después. Siempre con la excusa de luchar contra la corrupción y/o la derecha.

Pero esta ‘autocrítica’ del dirigente de la central obrera, no significa que haya decidido un viraje rompiendo con su subordinación al gobierno y a la burguesía peruana para adoptar una orientación de lucha e independencia obrera.

Porque ahora, la burocracia de la CGTP ha decidido enrolarse en la formación de un frente electoral centroizquerdista de semi-oposición. La CGTP ha impulsado y participado, en febrero último en los pasos constitutivos de la Asamblea Nacional de los Pueblos (ANP), junto con el Frente Amplio (FA), el Movimiento Nuevo Perú (MNP), el Partido Comunista Peruano (PCP) y otras corrientes.

Romper con la burguesía y el gobierno: primer paso para reconstituir el movimiento sindical

El sábado 22 se desarrolló una pequeña, pero significativa mesa-debate impulsada por los compañeros de la revista “La Abeja” en la sede de la Federación de los Textiles, para balancear la jornada de paro del 20J y ver la continuidad para derrotar los ataques patronales. Significativa, porque concurrieron varios dirigentes sindicales que se empeñaron en organizar el paro. La crítica fue general: la CGTP vacío el paro, no lo organizó y transformo la jornada en una “protesta cívica”. Subordinada a los acuerdos que se están trabajando con la ANP, el FA y el MNP.

A pesar de la debilidad del paro se evidenció el esfuerzo de un amplio activismo para garantizarlo. El eje debía estar centrado en el paro obrero, en la convocatoria de Asambleas, Plenarios, Coordinadoras y Congresos de delegados y activistas para organizarlo. La desafiliación campea en el movimiento sindical. Las patronales echan a los afiliados y la CGTP se limita a buscar puntos para un frente de conciliación de clases. No creen en la organización y lucha obrera independiente, sino en la acción colaborativa con el gobierno, las cámaras y los partidos patronales. Hoy en día los “ceses colectivos” (suspensiones masivas sin pago de salario y por tiempo indeterminado que terminan convirtiéndose en despidos) campean por todos lados. Los allí presentes coincidieron en organizarse en una Coordinadora de Lucha contra los ceses colectivos montando actividades de solidaridad. Es necesario reclamar a la CGTP que rompa con el gobierno y los partidos patronales y que se convoque a un Congreso Nacional y Congresos Regionales de todo el movimiento obrero para discutir la continuidad de un plan de lucha independiente con movilizaciones y paros.

Un eje fundamental es la lucha por la derogación del decreto 345 de reforma laboral. El conjunto de las cámaras patronales pide la ejecución de este plan de ataque antiobrero,  para mejorar su ‘competitividad’, bajando los ‘costos laborales’. Esto ante la desaceleración del crecimiento económico nacional. El pronóstico de un aumento del 4% del PBI para este año, ha sido desmentido por un incremento del 2% en el primer semestre.

No es el costo del trabajo obrero, sino la crisis capitalista mundial la que está haciendo caer las exportaciones mineras.

En el Perú esta estratégicamente a la orden del día la necesidad de construir un Partido Obrero Revolucionario que organice la lucha en forma independiente de la burguesía y su estado y tenga por norte la imposición de un Gobierno de Trabajadores.

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