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9 de agosto de 2019

Puerto Rico: la crisis política tras la caída de “Ricky” Roselló

 

Ayer asumió la segunda persona en la gobernación de Puerto Rico en un lapso de menos de una semana, luego de la caída del repudiado gobernador “Ricky” Roselló (del Partido Nuevo Progresista, PNP) por la rebelión de once días del pueblo boricua.

La llegada al Ejecutivo de Wanda Vázquez es toda una muestra de las enormes dificultades de la clase dominante para desanudar una crisis política que tiene como base la catástrofe social de la isla. Llega al poder tras la caída del fugaz Pedro Pierluisi, designado por Roselló como sucesor, pero que fue impugnado por el Tribunal Supremo.

“#Wandarenuncia”

La hasta ahora titular de Justicia era la tercera en la línea sucesoria, pero el segundo –el Secretario de Estado- debió renunciar por estar en el mismo chat de corruptelas y misoginia que detonó la furia popular contra Roselló. El anuncio original de que iba a ocupar La Fortaleza, sede de la gobernación, fue recibido con el amistoso hashtag de #WandaRenuncia, mientras aparecían nuevas revelaciones de su accionar encubridor de corruptelas oficiales, y la propia Vázquez declaraba no estar conforme con su destino de mandataria.

En ese escenario, Roselló había designado de apuro –solo con el apoyo de la cámara baja- a un Secretario de Estado para que lo reemplace tras su partida, Pedro Pierluisi, lobista empresarial y asesor de la Junta de Supervisión Fiscal, el organismo impuesto a Puerto Rico por Estados Unidos para garantizarse el ajuste sobre el pueblo y el pago de la monumental deuda externa. El Senado, con el también integrante del PNP Thomas Rivera Schatz -otrora pretendiente a la gobernación- a la cabeza, impugnó su llegada y la Corte Suprema dio lugar al pedido.

Así fue como llegó Vázquez, sin que nadie –ni ella misma- quisiese. En estas horas, los medios multiplican las alertas sobre una reanimación de las protestas masivas, que está a la orden del día. El #WandaRenuncia volvió a moverse y ya hay nuevas convocatorias.

Este escenario de agitación popular explica los desesperados pedidos de los medios de la burguesía local y norteamericana de “calma y estabilidad” en la isla. A esta tentativa de contención de las protestas se sumó la opositora alcaldesa de la capital Carmen Yulín Cruz, socia política del demócrata Bernie Sanders, tuiteando ayer que “No, Wanda tampoco es la persona, pero ese fue el poder que el pueblo le dio al PNP. Ese poder se lo vamos a quitar con votos, votos y más votos en el 2020”.

El New York Times apunta que “si la Sra. Vázquez no desea seguir siendo gobernadora, podría nombrar un nuevo secretario de estado y luego renunciar. Si eso ocurriera, una posible candidata sería Jenniffer González-Colón, comisionada residente de Puerto Rico en el Congreso, de quien se ha hablado que se postulará para el escaño en 2020” (7/8) y preside la coalición latina de apoyo a Donald Trump.

Rivera Schatz presiona por esta opción, argumentando que tiene buena imagen y que su cercanía a Trump sería beneficiosa para Puerto Rico. Toda una impostura, ya que el magnate norteamericano se ha montado (¿y estimulado?) en el escándalo de corrupción para profundizar su política de recorte a los fondos estatales que se envían a la isla. La labor de González-Colón lamiendo botas al imperialismo no ha reportado siquiera progresos para el planteo del PNP de que Puerto Rico sea incorporado como el Estado 51 de Estados Unidos.

Fuera la Junta

Ante todo, la capacidad de contención de las protestas por parte de cualquier sucesor/a de Roselló se encuentra limitada por la orientación del capital financiero: la Junta viene de acordar con los bonistas una avanzada más a fondo contra las condiciones de vida de las masas, en una isla donde la pobreza alcanza el 60%, emigran centenares de miles por año y muchas casas continúan sin techo luego de los huracanes.

La rebelión de Puerto Rico se suma a otros grandes procesos de movilización en la región (Haití, Honduras, Nicaragua, Costa Rica). Se inscriben en la crisis capitalista mundial que amenaza con caer en un nuevo abismo de recesión y que intenta perpetuarse aumentando la explotación de los trabajadores.

Ante los grandes problemas que enfrenta el imperialismo para garantizar la estabilidad de sus títeres, se ve con más claridad la importancia del planteo de Fuera la Junta, que fuera colocado en las manifestaciones junto al Fuera Ricky. Es menester desenvolver a partir de allí un programa para estructurar una organización independiente de los explotados, todavía ausente, por la independencia de Puerto Rico y por su desarrollo nacional de la mano de un gobierno de trabajadores y de la unidad socialista de América Latina.

 

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