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10 de octubre de 2019 | #1568

El apoyo internacional al Frente de Izquierda-Unidad

La Declaración Internacional en apoyo al Frente de Izquierda-Unidad, consensuada por sus cuatro partidos integrantes, ha recogido en pocos días numerosos pronunciamientos. Fue suscripta por organizaciones como el Partido Revolucionario de los Trabajadores de Turquía (DIP), el Grupo Vilcapaza y el comité editorial de la revista La Abeja de Perú, compañeras de la Agrupación clasista de Mujeres Revolución o Barbarie (Bolivia), corrientes internas del PSOL de Brasil y del NPA de Francia, así como por Lucha Obrera (Lutte Ouvrière), Socialist Core y el Central Ohio Revolutionary Socialists (Estados Unidos), entre muchísimas otras. A su vez, lo firman figuras como José Bodas, secretario general de la FUTPV (Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela), Alex Callinicos (Gran Bretaña), Louis Proyect (del consejo editorial de la revista Counterpunch de Estados Unidos), etc. La Candidatura de Unidad Popular (CUP) de Cataluña envió, por su parte, un texto de apoyo al FIT-U a fines de septiembre (un contraste con Podemos, que apoya la fórmula Fernández-Fernández).

El pronunciamiento en apoyo al FIT-U, que en el plano nacional denuncia las políticas de ajuste del macrismo, los gobernadores y el FMI, y rechaza el “pacto social” de disciplinamiento del movimiento obrero que preparan Alberto Fernández, las patronales y la burocracia, caracteriza que “transitadas casi dos décadas de este nuevo milenio, la situación internacional está atravesada por la crisis del sistema capitalista imperialista, mostrando su decadencia tanto en los países imperialistas como en los semicoloniales y coloniales”.

Denuncia que “el sistema capitalista para superar su crisis y aumentar las ganancias de las grandes multinacionales, ataca los derechos de la clase trabajadora y democráticos, agita masacres étnicas y religiosas e intervenciones armadas, con guerras imperialistas y de opresión nacional”. Y puntualiza que “hoy, a más de diez años de aquella crisis [de 2007-2008], los capitalistas nos están llevando aceleradamente hacia una nueva catástrofe”.

Es decir, señala las tendencias a la bancarrota capitalista, al mismo tiempo que recoge la respuesta de las masas ante el ajuste. “La Primavera Arabe, levantamientos como los de Argelia y Sudán, la irrupción de los "chalecos amarillos" en Francia, y más recientemente las movilizaciones masivas en Puerto Rico que tiraron al gobierno de Roselló, son síntomas de que en el próximo período las batallas de la lucha de clases se expandirán y serán más duras”, dice la declaración.

Incluye una delimitación explícita de los frentes de colaboración de clases a los que se ha integrado la izquierda a nivel internacional. “Syriza prometió un gobierno anti-austeridad y terminó siendo el aplicador serial de los planes de la troika, y por eso mismo terminó abriendo el camino para el retorno de la derecha. Y Podemos en el Estado Español negocia su participación en el gobierno con el PSOE.

El fracaso de estas fuerzas centroizquierdistas, se enmarca en el fracaso más general de los Estados integrantes de la Unión Europea en dar una salida progresiva a las masas trabajadoras del viejo continente. Por esto, cobra una renovada actualidad la pelea estratégica por la unidad socialista de Europa”, contrapone.

También critica a los nacionalismos latinoamericanos. “Tampoco resultaron ser una salida para los trabajadores los gobiernos latinoamericanos como el mal llamado ‘socialismo del siglo 21’ con Chávez/Maduro, ni los de Lula/Dilma, los Kirchner, Evo Morales y Correa quienes mostraron su impotencia para poner en pie una unidad latinoamericana, emancipar a los países del subcontinente del yugo imperialista y desarrollar las fuerzas productivas de sus respectivos países”. 

“En oposición a la política de colaboración de clases que promueven -señala el documento- reivindicamos la lucha de la clase obrera contra el capital y sus estados y la pelea por la unidad socialista de América Latina. Por eso, más que nunca es necesario fortalecer una alternativa de izquierda, anticapitalista, obrera y socialista que luche por la independencia política de la clase trabajadora, por la unidad de todos los explotados y oprimidos del continente y del mundo en lucha contra el capital, y por gobiernos de trabajadores”.

Todo esto marca una clara contraposición en el plano internacional entre el FIT y los frentes de colaboración de clases. Los compañeros del DIP desenvuelven una idea similar en un texto de apoyo al FIT-U que enviaron el 3/10. “Argentina, de hecho, es quizás el único país del mundo donde la llamada ‘oposición radical’ al dominio incuestionable del capital no aboga por un proyecto abiertamente reformista, sino que se declara revolucionaria, a diferencia de muchos casos, desde los traidores de Syriza hasta los renegados de la Demócratas Socialistas de Estados Unidos. Cualesquiera que sean nuestras diferencias sobre muchos temas, naturales en la tradición histórica del socialismo revolucionario, apoyamos el esfuerzo del FIT-U por lograr la independencia política de clase del proletariado argentino, que es el único camino para superar el sufrimiento infligido a las masas trabajadoras de todos los países, porque es la única forma de llegar a un poder obrero real, funcional y efectivo”.

Llamamos a las organizaciones de izquierda y los luchadores de todos los países a apoyar el pronunciamiento en apoyo al FIT-U y a sus candidatos para las elecciones del 27 de octubre.

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