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4 de abril de 2020

Residente entrevista a Mujica: “Por lo que fue y por lo que pudo ser…”

Un ex presidente desmemoriado.

René Pérez, el ex cantante de Calle 13, continúa su ciclo de entrevistas a gobernantes latinoamericanos por Instagram, ligado a la temática del coronavirus. El viernes 3 fue el turno de José Mujica, presidente de Uruguay entre 2010 y 2015. El interés, además de lo novedoso del formato, está en lo que el ex mandatario dijo… y en lo que no dijo.

Ocurre que la entrevista a Mujica contrasta con las de Alberto Fernández y Nayib Bukele, presidentes de Argentina y El Salvador. Mujica no preside ningún gobierno y su espacio político, el Frente Amplio, perdió las elecciones en diciembre pasado contra la derecha tradicional, que volvió al poder luego de 15 años.

Mujica estaba ante una oportunidad inmejorable para denunciar las limitadísimas medidas para combatir el coronavirus del actual presidente uruguayo Luis Lacalle Pou. Pero no sólo de eso: a pesar de la catástrofe social en ciernes, la coalición “macrista” que gobierna Uruguay mantiene su intención de aplicar la Ley de Urgente Consideración (LUC), un paquetazo de reformas reaccionarias contra los trabajadores. Es la línea de subordinación al FMI que siguen todos los gobiernos de la región. Una fuerte delimitación, desde una plataforma con llegada a toda Latinoamérica, hubiera sido una señal para los trabajadores uruguayos y de todo el continente de enfrentar las políticas anti obreras. Nada de esto ocurrió.

“Lo que no dicen lo digo yo…”

Mujica optó por un discurso sumamente moderado, dejando traslucir su aval general a las políticas gubernamentales que están terminando de empujar a los uruguayos a una miseria inaudita. Además, le dio su apoyo a la propuesta oficialista de reducir las dietas de ministros y legisladores. Pero Mujica no puede ignorar que no es más que una gota en el océano. Una respuesta en defensa de los trabajadores debería haber abogado por la prohibición de despidos y suspensiones (incluyendo las amplias áreas rurales y de trabajo informal), la entrega pública de alimentos y medicamentos, la nacionalización del sistema de salud, la cuarentena obligatoria en todos los ámbitos que no sean esenciales, la ruptura con el FMI.

En este sentido, una de las preguntas más filosas que hizo René fue sobre la posibilidad de rechazar el pago de la deuda en Ecuador-que tiene por delante un desembolso similar al del gobierno argentino- y utilizar ese dinero para terminar con la pandemia y reforzar el sistema de salud, tal como reclaman múltiples organizaciones populares. Mujica, que dejó el gobierno con una deuda pública superior al 60% del PBI, optó por esquivar la respuesta.

Donde sí se extendió fue en su apreciación sobre las consecuencias morales del capitalismo. Criticó la codicia de los ricos y la pérdida de los lazos sociales. Sin embargo, estuvo desmemoriado: los tres gobiernos del Frente Amplio, incluyendo el suyo, contribuyeron decididamente a perpetuar en Uruguay las leyes financieras (propias de un paraíso fiscal) que permiten a los “ricos” burgueses argentinos y brasileños fugar capitales, con grave perjuicio para sus países hermanos. Por otro lado, para reanudar los vínculos y lazos, una orientación obrera haría foco en combatir la tasa de desempleo juvenil (que el Frente Amplio dejó por arriba del 27%) y la crisis habitacional -producto de la especulación inmobiliaria- que asola Montevideo.

Mujica también se refirió a la necesidad de proteger el “sistema ecológico” y, en tono jocoso, habló del alto porcentaje de vacas por habitante en Uruguay. Curiosamente, no hizo mención de la enorme crisis agraria que está llevando a un aumento del desempleo en el campo. Tampoco a los perjuicios ambientales del feedlot (engorde en corral), las semillas transgénicas o el glifosato. En esta oportunidad, prefirió saltarse su férrea defensa de las pasteras de celulosa contaminantes instaladas durante su gobierno.

“Lo que sientes tú lo siento yo…”

Finalizando la entrevista, René mencionó la experiencia de Venezuela y manifestó su desilusión con los políticos “de izquierda y de derecha”. El músico que le puso banda sonora a la lucha por el juicio y castigo a los asesinos de Mariano Ferreyra (y a tantas causas populares), confesó nuevamente su preocupación por embarcarse en nuevos rumbos profesionales y su renovado interés por las problemáticas sociales.

La pregunta de René sobre el futuro  –personal  y colectivo- en medio de la crisis mundial, la pandemia y las guerras, es la misma que aqueja a millones de latinoamericanos.

Su respuesta no podrá ser brindada por la clase social que es responsable del colapso actual, sino retomando el hilo de las rebeliones de 2019 y construyendo herramientas basadas en la independencia política -es decir, tomada en sus manos por militantes obreros y socialistas.
 

 

 

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