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4 de abril de 2020

La pandemia, el sistema de salud en Cuba y el boicot yanqui

Cuba ya registra seis muertos y 288 infectados por el coronavirus. Aunque el país está en ventaja, con respecto a otros países, por la existencia de su sistema de salud centralizado, cabe señalar que el criminal bloqueo norteamericano es un factor agravante en medio de la pandemia, lo cual perjudica también a los pueblos de otras naciones.

Cuba cuenta con una salud estatal y gratuita con una proporción de nueve médicos cada mil habitantes y 22 facultades de medicina en su escaso territorio con once millones de habitantes. También cuenta con laboratorios de productos medicinales centralizados por el Estado que producen 857 fármacos contra la diabetes, el cáncer y otras patologías, que han permitido suplir el boicot comercial del imperialismo norteamericano. 

Sin embargo, existe una dificultad importante en la importación de 269 insumos  que tardan entre sesenta y noventa días en llegar desde países de Europa, China e India. Por otra parte, dedica una importante franja de su actividad económica a la biotecnología. Parte de esta producción se vuelca a la exportación, lo cual implica un ingreso de 1.192.000 millones de pesos cubanos (47.680 millones de dólares), pero la falta de insumos extranjeros ha frenado la misma. 

Cabe destacar que una importante cuota de ingresos fiscales a Cuba es el resultado de la exportación de médicos cubanos que reditúan una suma de 6.000 millones de dólares. Esto explica la presencia actual de 30.000 médicos de la isla caribeña en diversos puntos del planeta con motivo del coronavirus, que por otra parte permite a estos mismos profesionales obtener salarios mayores (en Cuba son muy bajos). Lo ocurrido ahora en ese aspecto es de vieja data, pues la exportación redituable en divisas tiene origen en el cambio de médicos por petróleo con Venezuela. Esto ha reducido la cantidad de médicos en el país para atacar la pandemia a nueve mil.

Crisis económica y diferenciación social 

El boicot del imperialismo norteamericano al comercio con Cuba, el aislamiento del país caribeño, y el burocratismo y restauracionismo del Partido Comunista cubano,  han llevado a la isla a su crisis actual. La economía se encuentra estrangulada y el país cuenta con una deuda con el Club de París, imposible de saldar. Asimismo, Cuba se halla en este momento en medio de una crisis energética debido al bloqueo yanqui al ingreso de crudo de Venezuela.

Aunque el coronavirus ha sido un factor que impacta en la situación cubana en términos económicos y financieros, por la disminución del turismo, este ya había comenzado a mermar poco antes por la acción de bloqueo de Trump. Estos dos factores combinados han significado la disminución de divisas por la reducción de turistas en un 19,6% (95.856 turistas) provenientes de Estados Unidos, Italia, Alemania y Francia.

Lo dicho sobre el turismo incluye a la salud: existe en Cuba la “Comercializadora de servicios médicos cubanos S.A” (promovido por Servimed en la web) que cuenta con clínicas de primer nivel que abarca todas las especialidades y una hotelería cinco estrellas, destinada a turistas extranjeros, los altos funcionarios del Estado cubano (la burocracia del Partido Comunista) y el servicio diplomático extranjero, que tiene un alto costo para los habitantes de la isla, pero que es más bajo que en los países de los cuales provienen los pacientes. Este turismo también ha sufrido una caída, y por lo tanto, también los ingresos de divisas al fisco cubano. Por otro lado, los hospitales de la isla han sido abandonados en su infraestructura y en su atención, como resultado de esta política, que constituye una suerte de privatización de la salud, y expresa una clara diferenciación social en Cuba. Este cuadro nos permite explicar el llamado clamoroso de la directora de Mercadotecnia del Ministerio de Turismo, Bárbara Cruz, a la afluencia del mismo, algo contraindicado en medio de una pandemia, y al mismo tiempo improvisado (característico de la casta burocrática). Aunque la existencia de turistas italianos en la ciudad de Trinidad llevaron a movilizar a miles de médicos y enfermeras a ese lugar para detectar casa por casa la existencia de algún infectado, se trata de una rémora saludable del pasado basada en la centralización estatal de la salud pública, hoy en franco deterioro.

Unidad socialista

Debe ser una bandera de los trabajadores a escala planetaria la ruptura del bloqueo contra Cuba, una cuestión que recobra actualidad a la luz de la pandemia. No obstante, esto no debe impedirnos la denuncia de una burocracia estatal que ataca los derechos laborales y que va pavimentando el retorno al capitalismo. 

Todo esto plantea la construcción de un partido obrero revolucionario en Cuba, que plantee la revolución política en la isla como parte de la lucha por la unidad socialista de América  Latina.

 

 


                                   
                        

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