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9 de abril de 2020 | #1588

Un planteo continental frente al coronavirus y la crisis capitalista

La declaración conjunta de organizaciones de Argentina, Brasil, Chile y Perú

El Partido Obrero, Luta Pelo Socialismo de Brasil, la Fuerza 18 de Octubre y el Grupo Vilcapaza de Perú han emitido una declaración conjunta titulada “La Latinoamérica obrera y campesina debe ponerse de pie”. Esta presenta un programa frente a los estragos del coronavirus y ofrece una caracterización de la situación política y económica de “uno de los continentes más vulnerables para poder enfrentar las consecuencias de la pandemia”.

En primer lugar, el texto denuncia que “la orientación capitalista de los gobiernos latinoamericanos es lo que los ha llevado a demorar, o ni siquiera tomar, las medidas necesarias para evitar una mayor propagación del virus”. Esto se pone de manifiesto en el desfinanciamiento de los sistemas de salud, que ha llevado a situaciones extremas como la de los cadáveres pudriéndose en las calles de Guayaquil, Ecuador.

A su vez, la declaración explica que “la crisis capitalista mundial, que ya se venía desarrollando en el continente, está agravando el cuadro de la situación. Las economías nacionales sufren el desplome de los precios de las materias primas (cobre, soja, etc.), la caída de las exportaciones, las devaluaciones monetarias y las fugas de capitales (…) El parate de la economía amenaza no ya solo con una recesión, sino con una depresión mundial”. Uno de los ejemplos de la crisis es el hundimiento de la Bolsa en Brasil, que tuvo (enero-marzo) el peor trimestre de su historia (Folha de São Paulo, 1/4). El real se devaluó casi un 37% en lo que va del año.

“La pandemia -dice la declaración- ha puesto al rojo vivo la incompatibilidad que existe entre una organización social basada en el lucro capitalista y las necesidades sociales, la salud y la vida de los trabajadores y del conjunto de la población, lo cual coloca dramáticamente a la orden del día la necesidad de un reorganización integral de la sociedad sobre nuevas bases sociales, a escala continental y planetaria”.

Crisis políticas

El texto da cuenta también de la agudización de los choques políticos y sociales. “Todas las contradicciones sociales, que antes del desembarco del coronavirus en América Latina desataron enormes rebeliones populares, lejos de borrarse, se están agravando sensiblemente”.

En el documento se examina la crisis política en Brasil, donde el pésimo manejo de la pandemia ha agudizado la crisis del gobierno de Bolsonaro, sumido en una profunda crisis interna. En los últimos días, los diarios señalaron reuniones informales de las Fuerzas Armadas con el vicepresidente Hamilton Mourão, ante una posible destitución del mandatario. Pero también se ha agravado la crisis política en Ecuador. Y, en mayor o menor medida, todos los países sienten el impacto.

El imperialismo, en tanto, ha aprovechado la crisis para acentuar sus ataques contra Venezuela, con el enésimo llamado a una salida de Maduro y el despliegue de buques y tropas frente a las costas del país hermano. Los bloqueos contra Cuba y Venezuela muestran su naturaleza criminal a la luz de la crisis actual, dificultando el acceso de la población a medicinas y productos de primera necesidad.
El documento denuncia también la instrumentación de las cuarentenas para reforzar el aparato represivo del Estado. En Perú, por ejemplo, se ha aprobado una ley que ampara a las fuerzas policiales ante el uso de armas, al estilo de la “doctrina Chocobar” de la ex ministra Patricia Bullrich en Argentina.

El texto ofrece una batería de reivindicaciones frente a la pandemia que incluye la cuarentena en todas las actividades no esenciales, la prohibición de despidos, la triplicación del presupuesto de salud, la centralización de todo el sistema sanitario (hospitales públicos, privados, obras sociales, laboratorios) bajo control de trabajadores y profesionales del sector, la nacionalización de la banca y los sectores estratégicos de la economía, y el no pago de la deuda externa. Y llama a impulsar congresos de delegados con mandatos de base “como método para superar la entrega de las burocracias sindicales integradas de una u otra forma al Estado”.

El coronavirus, con su monumental impacto político, económico y social en la región, reactualiza el planteo de una conferencia latinoamericana de la izquierda revolucionaria y el movimiento obrero combativo, como la que han acordado los partidos que integran el Frente de Izquierda-Unidad. Si bien la pandemia dificulta actualmente su realización, está planteado continuar su preparación por todos los medios posibles para llevarla adelante una vez que las condiciones lo permitan.
 

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