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19 de julio de 2007 | #1001

Precisiones acerca de un artículo sobre Italia

Queridos compañeros:

El artículo del compañero Oviedo “La plaza vacía de Bertinotti”, aparecido en el número 996 de Prensa Obrera, necesita, a mi juicio, de algunas precisiones importantes.

Es evidente que, como afirma el artículo, el contraste entre una manifestación antigubernamental y antiimperialista que ha contado con la participación de decenas de miles de manifestantes y una plaza, convocada por la izquierda gubernamental, en primer lugar, Refundación Comunista, prácticamente vacía, señala un salto cualitativo en la situación de la izquierda en Italia. No porque la base de masa de los partidos reformistas se haya desplazado ya a la extrema izquierda (si no, las cifras reales de la manifestación antigubernamental hubiesen sido todavía más elevadas), sino porque lo que ha sucedido muestra con claridad la desilusión cada vez más grande de dicha base con respecto a sus propios grupos dirigentes.

Y es también cierto que, en gran medida, la manifestación antigubernamental expresaba la ruptura actual de Refundación con aquel “movimiento” que pocos años atrás había tomado en forma instrumental como base formal de su propio accionar.

Dicho esto, es importante precisar que la manifestación no ha sido solamente la expresión de una oposición al gobierno, social y de movimientos o de sectores críticos de Refundación, sino también político-partidaria.

La manifestación, en realidad, ha sido promovida por un colectivo de once organizaciones: coordinadoras nacionales de centros sociales, sindicatos de izquierda, la corriente de izquierda de la CGIL (Confederación General del Trabajo Italiana) y algunas fuerzas políticas. Entre ellas, la más importante es nuestro Partido Comunista de los Trabajadores, que ha participado en la manifestación con una combativa columna de varios centenares de compañeros (quienes estén interesados pueden verlo en Youtube.com, buscando "Partito Comunista dei Lavoratori").

Es más, se puede decir que el frente único constituido para el 9 de junio es el producto de la ampliación del precedente que, desde el nacimiento del gobierno de Prodi hace un año, se ha movilizado en particular en el terreno antiimperialista (por Palestina, contra la guerra sionista, contra el envío de tropas italianas al Líbano, etc.) y que se centraba en tres fuerzas: dos sindicatos de izquierda (Cobas y Representación de Base) y el PCL. A estas fuerzas, en los últimos tiempos, se había agregado el Partido Humanista (equivalente del que existe en la Argentina y del que es “casa matriz”).

En este cuadro se inserta, con todas sus ambigüedades, también la presencia de “Sinistra Critica” (Izquierda Crítica). El artículo correctamente señala la contradicción entre la actual polémica de SC con Bertinotti y las posiciones anteriores, pero contiene un error de información que torna confusa la comprensión de la miseria política de estos oportunistas. Se dice de hecho que el PRC ha expulsado “al senador Franco Turigliatto (de los partidarios italianos el Secretariado Unificado) por votar contra las órdenes del gobierno”. Turigliatto, en realidad, no ha votado jamás contra el gobierno de Prodi, ni siquiera sobre el envío de tropas a Afganistán. Luego de once votos consecutivos de confianza al gobierno sobre repugnantes maniobras antiobreras (regalos millonarios a los patrones y recortes indirectos del salario para los proletarios) e imperialistas (financiamiento de las misiones militares en Afganistán y el Líbano), en febrero Turigliatto, junto con otro disidente (del PdCI), simplemente no ha participado del voto al refinanciamiento de las tropas en Afganistán.

Para ser más precisos, como ha informado toda la prensa italiana, Turigliatto se había declarado dispuesto a votar a favor de la resolución del gobierno (y por lo tanto, en los hechos, nuevamente a favor de la guerra) si solamente el ministro de Relaciones Exteriores, D'Alema, en su réplica en el debate parlamentario, hubiese mostrado algún indicio de apertura a la verificación de un futuro camino de salida de Afganistán. No demasiado, ni siquiera para un moderado como Turigliatto; pero D'Alema, seguro de tener una mayoría, si bien limitada, se ha cerrado a tal requerimiento de manera tajante, ante lo cual el pobre Turigliatto se ha visto obligado… a abandonar la sala sin votar, convencido, como todos, de que el gobierno habría obtenido en cualquier caso la mayoría.

El punto es que, por el contrario, le han votado en contra dos senadores independientes del centro. En realidad, como ha declarado uno de ellos, el famoso ex premier demócrata cristiano Giulio Andreotti, por motivos distintos de la cuestión afgana. Un asustado Turigliatto, una vez informado de lo sucedido, declaró rápidamente que la responsabilidad de la crisis de gobierno no era suya, sino del sector centrista de la coalición, justamente por el voto contrario de dos senadores.

Esto no evitó que fuera expulsado del PRC.

Sin embargo, a pesar de ello, Turigliatto no ha pasado a la oposición al gobierno; al contrario. Ahora que es independiente, y por lo tanto sin siquiera la eventual excusa de una disciplina de partido, le ha dado el voto de confianza al gobierno de Prodi, volviéndose a presentar en el parlamento con un programa formal todavía más abiertamente reaccionario que el precedente. Turigliatto ha declarado allí que manifiesta/expresa un “apoyo externo” al gobierno. Y así se ha comportado sucesivamente.

Los hechos tienen una dinámica propia. Y es posible que en el futuro, y a lo mejor incluso dentro de poco, Turigliatto se vea obligado por la situación a votar finalmente contra el gobierno. Pero por el momento los “partidarios italianos del Secretariado Unificado”, no obstante su participación en la organización de la manifestación antigubernamental del l9 de junio, en el plano parlamentario continúan, contradictoriamente y más allá de las falsificaciones propagandísticas del SU en el plano internacional, siendo parte de la mayoría que sostiene un gobierno burgués antiobrero e imperialista.

Finalmente, el artículo concluye afirmando: “La clase obrera italiana necesita un partido propio, independiente de la burguesía y el gobierno”. Palabras absolutamente correctas. Creo que es justo recordar a los lectores de Prensa Obrera que desde hace exactamente un año existe una fuerza política que lucha por ese objetivo y que además, a pesar de su modestia organizativa, se considera el núcleo de tal partido y que, al día de hoy, es de hecho la fuerza política más significativa a la izquierda de la izquierda gubernamental. Es el Partido Comunista de los Trabajadores, fraternalmente unido en la lucha internacional al Partido Obrero y a las otras organizaciones de la Coordinadora para la Refundación de la IV Internacional.

Con un gran abrazo revolucionario,

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