14/04/1994 | 416

El 3er. Congreso del PT de Uruguay

Los debates realizados en este tercer Congreso confirmaron plenamente una conclusión sacada por Prensa Obrera en oportunidad de la reunión del Foro de San Pablo en la ciudad de México, en el sentido de que la llamada izquierda democratizante del continente “se preparaba para ser gobierno”.


Estos preparativos se manifiestan en el violentísimo desplazamiento a la derecha del Frente Amplio (FA), que ya totalmente despojado de “prejuicios” izquierdistas, se postula como candidato número uno a la tarea política de “menemizar” el Uruguay.


La figura política que recibió el visto bueno del imperialismo para llevar adelante este sucio trabajo, es el actual intendente de Montevideo, Tabaré Vázquez, que en sus cuatro años de gestión, ha llevado adelante la privatización masiva de empresas públicas y el avance abierto en materia de “flexibilidad” laboral y de “jubilación privada”.


Ante el brutal empantanamiento del gobierno de Lacalle, que no pudo imponer uno de los objetivos fundamentales del imperialismo, que es la transformación de Uruguay en un nuevo mercado “emergente” a la Argentina, se está gestando pacientemente una llamada macro-coalición integrada por el FA, el Partido Demócrata Cristiano y el llamado Polo Progresista (una escisión de los propios blancos), que tiene como primer objetivo la presentación de un programa de gobierno que se adapte a estos objetivos.


Esta coalición está socavando las bases de los partidos tradicionales, señal clara de que está en condiciones de llegar al gobierno.


La primera conclusión a que arribó el Congreso del PT es que vamos a asistir, en el próximo período, a un proceso de entrega del país pergeñado por los partidos centro-izquierdistas, el PC y los Tupas.


Ya el semanario británico The Economist había señalado a Vázquez como “El hombre capaz de sacudir al Uruguay al estilo de Felipe González de España o Carlos Menem de Argentina”. Esto constituye una clara señal de que para los grandes capitales internacionales Vázquez ya pasó la prueba de confianza, a diferencia de Lula en Brasil, que debe rendir examen casi diariamente sobre su estrategia política.


Esta violenta derechización deberá provocar una gran crisis en vastos sectores del FA. Ya existen, aún sin haber caracterizado acabadamente a Vázquez, procesos de ruptura de dirigentes medios fabriles y barriales. Ante ello, el Congreso del PT votó impulsar la conformación de comités de base por el frente de izquierda y los trabajadores en las agrupaciones combativas, centros de estudios y centros barriales, llamando a romper con el FA y levantando, en las actuales luchas y en el mismo terreno electoral, una alternativa política revolucionaria. La personería del PT será puesta al servicio de esta política para ayudar en una tarea frentista a centenares de activistas en este proceso de ruptura  política.


Las próximas tareas


Una de las conclusiones importantes del Congreso estuvo referida al informe de actividades, en el cual ocupó un lugar destacado el balance de la histórica huelga de la construcción que sacudió los cimientos de toda la estructura del movimiento obrero uruguayo. El PT jugó un papel central en esa huelga y se constituyó en uno de los intentos más serios realizados para quebrar definitivamente los tradicionales métodos con que el stalinismo dirigió las luchas en decenas de años. En los piquetes de huelga, en los fogones, las camionadas, y los métodos de la democracia sindical, el PT tuvo su bautismo de fuego en una lucha de masas donde se pudo verificar su orientación como la única correcta a lo largo del gran conflicto.


Aun cuando la huelga fue llevada a la derrota, las enseñanzas de la misma han permitido ir frenando la ofensiva que lanzaron las patronales luego del levantamiento de la huelga, y hoy existe una sorda resistencia, obra por obra, donde el común denominador es el repudio profundo a la burocracia.


El Congreso elaboró una resolución especial sobre el trabajo en el SUNCA (sindicato de la construcción) y una línea de intervención para dos instancias fundamentales que vivirá el gremio en los próximos meses, su Congreso y posterior llamado a elecciones generales.


El PT votó realizar una gran campaña por un Congreso de bases del gremio (un delegado cada diez), retomando la tradición de la huelga y levantó un programa de reivindicaciones contra la flexibilidad laboral, por mejoras salariales y defensa de las condiciones de trabajo, que permitan crear una corriente de opinión de masas en el SUNCA para disputarle las elecciones a la dirección burocrática. El Congreso del PT votó que esta campaña sea patrimonio del conjunto del partido para llegar hasta la última obra, pues una destacada intervención en este gremio clave del movimiento obrero uruguayo va a mostrar al PT como una alternativa política en la propias elecciones generales.


También ocupó un lugar importante en las discusiones del Congreso la lucha contra las “privatizaciones”, en especial la de PLUNA (empresa de aviación),  donde hará una campaña tomando como referencia lo que ha pasado con Aerolíneas, sacando boletines que expliquen la estafa y la situación actual de los trabajadores luego de la venta a Iberia.


Todo un desafío


La elección de la dirección reflejó la participación del partido en la huelga de la construcción, donde se incorporaron dirigentes destacados de la misma; algo similar ocurrió con la juventud del PT, que ha tenido un importante desarrollo reflejado en la elección de un compañero muy joven a la dirección con casi todos los votos de los delegados al Congreso.


Para el PT está planteado un gran desafío político, pues se está implantando en sectores claves del proletariado, y política, organizativa y financieramente debe abordar compromisos como los de intervenir en la próxima campaña levantando las posiciones del trotskismo, como única voz ante el derrumbe y desaparición de las corrientes morenistas en el Uruguay.


El derrumbe inevitable del FA puede llevar a que se desarrolle en el Uruguay, en un período relativamente corto, una fuerte organización revolucionaria. Están planteadas las tareas, manos a la obra.