22/05/2017

Estados Unidos: huelga de 40.000 trabajadores de AT&T

Operarios de call center, instaladores de cable, empleados de ventas protestan contra despidos y pérdidas salariales, mientras la firma no deja de multiplicar sus ganancias.
@tomaseps


Cerca de 40.000 trabajadores del gigante de telecomunicaciones AT&T protagonizaron en Estados Unidos una huelga de tres días este fin de semana, en reclamo contra un tendal de despidos, la reducción de comisiones de venta, los crecientes costos del seguro médico y el empeoramiento de las condiciones de trabajo.


 


Se trata de la primera huelga de esta magnitud en el monopolio, cuyo capital ha crecido exponencialmente en las últimas décadas mediante adquisiciones de diversas corporaciones dentro y fuera de Estados Unidos.


 


La protesta, que comprende a cerca de un quinto del personal de la empresa, se extendió a 36 estados, incorporando a cerca de veinte mil trabajadores de locales, call centers y técnicos de la división “Mobility”, así como a los trabajadores de cable y de DirecTV de California, Nevada y Connecticut. Fue antecedida por una medida de un día en marzo –cuando trabajadores de cable que habían estado un año sin contrato protestaron contra la creciente polifuncionalidad–  y confluye ahora con otra huelga del área: la de 1800 obreros de Time Warner Cable Spectrum, que cumple siete semanas.


 


Los trabajadores contrastan el empeoramiento de sus ingresos y condiciones de trabajo –incluidos una vigilancia atroz por parte de la patronal y el avance de la tercerización– con las ganancias billonarias de la empresa en los años recientes. Un derrotero que contó con la venia del gobierno Obama y con años de pasividad cómplice de sindicatos como la CWA (que convoca la presente huelga), y que se completa con el deterioro de los servicios para millones de usuarios.


 


Trumping


 


La CWA estima que cerca de 12.000 puestos de call center se han perdido desde 2011, siendo relocalizados hacia otros países con trabajadores peor remunerados y con menos derechos.


 


Los dirigentes sindicales, de simpatías demócratas, buscan alinear la bronca frente a este desguace en torno a una legislación impulsada por un acuerdo republicano-demócrata, que penalizaría la deslocalización de call centers hacia otros países. La ley se coloca en la órbita del proteccionismo reaccionario de Donald Trump, que con el cuento de la “protección de la industria nacional” y el “First América” busca avanzar aún más en la explotación de los trabajadores norteamericanos.


 


Por su parte, Trump trabaja en numerosos beneficios para AT&T. Luego de declararse en su campaña contra la adquisición de Time Warner por parte del monopolio, arguyendo inspiraciones “antimonopólicas”, ahora ha dado gestos favorables a la compra, que finalmente se llevaría a cabo. A su turno, el gobierno avanza en dos medidas en favor de AT&T, Verizon y otros pulpos del área: un cuantioso recorte de impuestos, y una reforma que “permitiría a los proveedores del servicio de Internet ralentizar y bloquear el contenido de sus competidores” (Hipertextual, 27/04).


 


La defensa de las condiciones y puestos de trabajo plantea a los trabajadores la necesidad de nuevas direcciones sindicales y de un programa de independencia frente a las empresas y sus partidos.

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