“Hemos dado pasos concretos para construir el partido revolucionario mundial”

La Liga Marxista de Trabajadores de Turquía se ha sumado a comienzos de 1999 a la lucha por la refundación de la IV Internacional. Y lo ha hecho con energía: organizó, junto con el Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK, de Grecia) la primera Conferencia Socialista Anti-Otan de los Balcanes y lucha en común con los revolucionarios socialistas kurdos contra la opresión nacional de ese pueblo por el estado turco. En el acto de La Boca, Ender Coskun habló en representación de la LMT. A continuación, algunos tramos de su intervención.


“Después de la caída de la URSS y del llamado ‘bloque socialista’, Turquía es el principal ariete del imperialismo norteamericano en toda el área ex soviética. En la guerra de la Otan contra Yugoslavia, las burguesías de Grecia y Turquía estuvieron muy cerca en un frente contra el pueblo balcánico. Contra este internacionalismo burgués, nosotros la Liga Marxista de Trabajadores de Turquía y el EEK de Grecia, dimos una respuesta: organizamos el Centro Christian Rakovsky, una organización internacional de revolucionarios de los Balcanes, contra la guerra de la Otan y contra la política restauracionista y colonialista del imperialismo en los Balcanes. Ahora estamos tratando de dar una respuesta todos juntos.


“Una década de restauración capitalista mostró que la lucha de clases es, y deber ser, internacional. Pero al mismo tiempo, vemos a grandes sectores de la izquierda, incluidos algunos que se denominan trotskistas, transformarse en ‘revolucionarios democráticos de la reina’. Comenzando con su colaboración con la burocracia restauracionista de Gorbachov, pasaron a colaborar con la Otan en Yugoslavia, y con el imperialismo norteamericano en Timor Oriental. Y vemos a la misma gente participando en el gobierno burgués en Brasil, luchando directamente contra los trabajadores.


“Por otro lado, vemos que las masas trabajadoras de Europa Oriental y de Rusia, de Corea del sur, Indonesia, Ecuador, Bolivia, Zimbabwe están luchando por pan, tierra y libertad, contra el imperialismo, el FMI y el Banco Mundial. No tienen tiempo para esperarnos. Estan luchando sin tener una dirección revolucionaria. Si no intervenimos, la mayoría de estas luchas puede ser derrotadas.


En las últimas dos semanas, nos reunimos para desarrollar nuestras bases programáticas y organizativas para desarrollar la IV Internacional. Hemos dado pasos concretos para construir el partido revolucionario mundial, la IV Internacional para escribir en una única bandera, ‘trabajadores del mundo, uníos’…”.