26/12/2002 | 773

Huelga General

Contra la represion, el crimen y para que se vayan todos - Por una Asamblea Constituyente Soberana

Un joven del Bajo Flores ahogado por la policía en el Riachuelo; el atentado de muerte contra Estela Carlotto; la salvaje represión contra los piqueteros en Jujuy.


Estos métodos desnudan a un gobierno que no puede sobrevivir sin represión, pero por sobre todo a un régimen en descomposición que ha perdido el control de sus propias fuerzas.


Los capitalistas sabotean su propio barco porque no ven otra forma de ahogar a los pasajeros de tercera clase.


La consigna que reclamaba liberar a las rutas de piqueteros sigue en pie.


En Jujuy no solamente hay más de doscientos detenidos; hay casi treinta compañeros con paradero desconocido, cuando ya han pasado más de cinco días desde las manifestaciones del 20 pasado para que «se vayan todos».


Los compinches de Duhalde en el noroeste argentino han reeditado lo que puede ser una versión agravada del Puente Pueyrredón.


«Un documento elaborado por funcionarios de la administración de Felipe Solá, magistrados, legisladores y representantes de derechos humanos…denuncia que las fuerzas de seguridad de la provincia utilizan prácticas de terrorismo de Estado ‘que recuerdan métodos que caracterizaron a la última dictadura militar’…» (La Nación, 20/9).


Después de entrevistar al director gerente del FMI, la corresponsal de Clarín concluyó: «…el Fondo está pidiendo que Argentina vuelva a un régimen militar o de excepción, para poder tomar medidas económicamente beneficiosas…» (24/9).


Después del Jagüel y de Munro; con las razzias que no cesan en gran parte de los barrios, el asesinato de Ezequiel, el atentado a Carlotto y el crimen contra los piqueteros jujeños han provocado una inmensa conmoción popular.


Una conmoción popular que se ha reflejado en el cacerolazo de hace díez días y en el protagonizado el martes contra el tarifazo.


Las cosas son muy claras y el Bloque Piquetero lo ha discutido con vistas a la Asamblea del próximo fin de semana: es necesaria la huelga general para repudiar los crímenes, condenar a los asesinos y poner fin al gobierno y al régimen político que lo apadrina o lo encubre.


Que la CTA y la CCC se pronuncien. Que Moyano diga si la continuidad de un régimen de muertes contra el pueblo forma parte de la salvación nacional que busca de la mano de Rodríguez Saá.


Huelga general contra la represión.


Huelga general para «que se vayan todos».


Huelga general por una Asamblea Constituyente soberana.