07/07/2015 | 1371

La batalla por el referendo en Grecia

Día 5 - Día 6


 


Día 5


 


Viernes, 3 de julio 2015


 


La manifestación masiva más grande que Atenas ha conocido desde la caída de la dictadura en 1974, ha tenido lugar hoy, el último día de la campaña política para el referendo del 5 de julio, en defensa del NO al ultimatum de la troika. Fue comparable, si no mayor, a la masiva concentración del 12 de febrero de 2012. Ese acto anterior fue convocado en contra de la PSP, la denominada «Participación del Sector Privado» (PSI, Private Sector Involvement) -el «recorte» de la deuda externa, en particular a los prestamistas privados, combinado con nuevas medidas draconianas de austeridad- llevado a cabo por el gobierno extraparlamentario de Papadimos que había sido impuesto arbitrariamente en Grecia por la UE en noviembre de 2011.


 


En 2012, alrededor de un millón de personas se reunieron en la plaza Syntagma y todas las calles que conducen a ella, pero se dispersó temprano, alrededor de las 6:00 pm, como consecuencia de una ofensiva sin precedentes de las fuerzas represivas de la policía antidisturbios y el brutal uso de una cantidad gigantesca de productos químicos (gases lacrimógenos). Esta vez las nuevas masas de personas, jóvenes la gran mayoría, continuó llegando casi hasta la medianoche. Como dato elocuente de la magnitud, para pasar de la salida de la estación del metro en Syntagma hasta el punto en la Plaza en el que se reunió el contingente del EEK, una distancia de no más de cien metros, se tomó alrededor de una hora. Al mismo tiempo, la reunión de las fuerzas reaccionarias pro-UE del «EuroMaidán» griego en el Estadio, fue al menos 15 veces menor, un hecho que incluso la estación de radio Deutsche Welle del Estado alemán tuvo que admitir. Fue un enorme golpe al gran «frente unido» contrarrevolucionario construido por la troika imperialista, todos los principales medios internacionales privados, y casi todas las fuerzas burguesas en la propia Grecia, incluidos todos los fallidos primeros ministros de los últimos 20 años (Kostas Mitsotakis, Kostas Simitis, Kostas Karamanlis, George Papandreu, Papadimos). Recursos gigantescos estuvieron siendo utilizados en una campaña de propaganda para la victoria del SI y el derrocamiento del actual gobierno, para ser reemplazado por otro de «unidad nacional» de serviles títeres.


 


Varias razones me impidieron ir a Patras hoy a otra reunión de la EEK en defensa del NO (otro compañero me reemplazó como ponente). Por lo tanto, pude participar personalmente en una experiencia histórica única en las décadas de mi participación personal en el movimiento obrero y la izquierda, incluyendo mis 45 años con el EEK.


No sólo fue impresionante la magnitud de la manifestación, sino, sobre todo, su calidad política, que muestra su importancia en la batalla por el referendo, y por sus consecuencias, sea cual fuese el resultado.


 


Hasta ayer por la noche todo el mundo pensaba que la campaña nacional e internacional sin precedentes de intimidación y desinformación, finalmente había logrado su objetivo: una mayoría para el SI, al menos según las encuestas. Incluso dentro de Syriza y los Independientes griegos de derecha hubo movimientos de renegados queriendo imponer la cancelación del referéndum, ya que todos los líderes del capital financiero mundial así lo exigían. ¿Por qué tienen tanto miedo de un procedimiento electoral que ocurre muy a menudo en una moribunda democracia parlamentaria europea?


 


Ellos no tenían miedo del siempre vacilante y débil gobierno Tsipras, que, hasta el último momento, está pidiendo un acuerdo sobre los términos de austeridad. A lo que las instituciones imperialistas y las clases dominantes en Europa y en Grecia sí temen es que este particular referendo, en abierto desafío a la troika, pueda iniciar, por sí misma, una renovada irrupción de las masas populares griegas en el escenario de la historia. De todos modos, sólo una semana antes, Tsipras había declarado que él se había opuesto a un referendo o elecciones anticipadas. El referendo no era sólo toda una maniobra desde arriba, sino el resultado de la presión desde abajo; que se impuso, no por la llamada ala izquierda en el comité central de Syriza, sino por el descontento popular y la ira contra las continuas concesiones del gobierno griego y la creciente arrogancia del FMI, el BCE y la UE.


 


El gobierno griego, por supuesto, dice que utilizará una victoria del NO para nuevas negociaciones que ya son rechazadas de plano por la troika. El factor impredecible fue, de nuevo, las masas que luchan como protagonistas del cambio histórico.


 


Desde los tiempos de Baruch Spinoza sabemos que el miedo es un método esencial indispensable de la dominación de clase. Pero este método tiene sus propios límites, como muchos dictadores se dieron cuenta, sobre todo el zar Romanov. La primera y más poderosa arma de intimidación fue el cierre de los bancos después de la decisión contundente del BCE de cortar la línea de vida a los bancos griegos (el ELA), una decisión que fue directamente responsable de las largas colas de pensionistas frente a los cajeros automáticos.


 


Todavía hay algunos estratos pequeñoburgueses que están asustados de perder lo poco que aún les queda y mantienen una fe supersticiosa en los dioses caídos de la UE y el euro. Están siendo abusados por las clases dominantes, que han revivido todo el viejo anticomunismo y los fantasmas de la guerra civil, mientras se preparan para una nueva. Ellos culpan a los «comunistas» en el gobierno, a la par que pretenden estar tratando de evitar una nueva guerra civil y garantizar la paz social y la «unidad nacional», entre los carniceros y sus víctimas.


 


 


 


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Día 6


 


El triunfo del NO


 


Domingo 5 de julio de 2015


 


Viernes, 3 de julio 2015


 


Es un gran momento para el pueblo griego, para todos los oprimidos de toda Europa, en todo el mundo. OXI, un desafiante, orgulloso, masivo y popular NO ha triunfado contra el ultimátum arrogante por la austeridad brutal permanente planteada por las instituciones imperialistas del FMI y la UE.


 


Alrededor del 62 por ciento de los votantes apoyó el NO. Sólo el 38 por ciento votó SI. ¡En las zonas de clase trabajadora la votación ha alcanzado un increíble 70 a 80 por ciento! El líder infame de la oposición oficial de derecha, Samaras, de la Nueva Democracia, tuvo que dimitir.


 


Hemos experimentado una campaña sin precedentes de intimidación al pueblo griego, internacionalmente orquestada por los centros del capital global. El cierre de los bancos impuesto por la decisión del Banco Central Europeo en reducir la liquidez la semana previa al referéndum produjo enormes presiones y miedo. El chantaje imperialista fue totalmente compatible con todos los partidos griegos de la oposición burguesa, todos los medios de comunicación burgueses, la SEV (Confederación de Industriales griegos), los banqueros, los burócratas sindicales de la GSEE (Confederación del Trabajo) y Adedy (la Federación de Servidores Públicos), por los obispos reaccionarios de la Iglesia, y un reaccionario «movimiento de la sociedad civil» pro-Unión Europea organizado desde arriba bajo el patrón del euro-Maidán, en Kiev. Todos los enemigos de la clase obrera y de los pueblos empobrecidos combinaron sus fuerzas para asegurar la victoria del SI.


 


Entre la izquierda, el Partido Comunista estalinista boicoteó el NO, pidiendo el voto nulo o la abstención.


Esta impía alianza fracasó miserablemente en lograr sus objetivos reaccionarios. Ellos subestimaron la fuerza, el coraje, la resistencia, la capacidad de lucha de sus víctimas: de los trabajadores, de los millones de personas pauperizadas y sin trabajo, y en primer lugar de la generación más joven sin empleo y sin futuro.


 


El punto de inflexión político que demostró lo que estaba hirviendo bajo la superficie se llevó a cabo el último día de la campaña pública por el referendo, con la extraordinaria movilización popular en Syntagma, el pasado viernes 3 de julio. La fuerza social real del cambio histórico entró en la arena de la lucha de clases como el verdadero protagonista. Una nueva fase de radicalización revolucionaria ha comenzado y, con él, una nueva transición hacia una confrontación decisiva.


 


Vangelis Meimarakis, el ex presidente del Parlamento y presidente interino ahora de Nueva Democracia, amenaza, en su primer comentario sobre los resultados, en términos abiertamente de clase al pueblo victorioso: «La clase burguesa que apoyó el SI dará su propia respuesta en caso de que un acuerdo con la UE no se logre».


 


El peligro no viene tanto del campo de la derecha derrotada sino de los líderes de la izquierda victoriosa. El gobierno de Syriza hizo llamadas repetitivas de «unidad nacional» y de «ninguna ruptura con la UE». Tsipras pidió al presidente de la República llamar a una reunión de todos los partidos en el parlamento para elaborar una posición común en las futuras negociaciones por un «acuerdo razonable» con la UE. Syriza exige paz entre las clases y colaboración de clases, en condiciones de una guerra de clases abierta.


 


Como en el comunicado del buró político del EEK por la victoria del NO insiste en decir: «¡Nada de concesiones, nada de retractarse de nuevo ante el enemigo de clase, la troika imperialista y la burguesía griega! ¡Hemos ganado una batalla, pero la guerra de clases continúa hasta la victoria final, el poder para los trabajadores y el socialismo en Grecia y toda Europa!».


 


Un nuevo capítulo en la historia de la crisis capitalista mundial y la revolución social se ha abierto. En estas nuevas condiciones, el EEK se prepara para acoger la tercera Conferencia Euromediterránea de los movimientos sociales y las organizaciones revolucionarias de Europa, los Balcanes y de la región mediterránea, a efectuarse en Atenas del 18 al 20 de julio, para elaborar colectivamente un análisis de la situación actual, una perspectiva de lucha y un plan de acción en común.


 


  (4 de julio de 2015)


 


 


 


Pero hay una gran parte del pauperizado pueblo griego que no tiene nada más que perder. No es por accidente que, ayer, nuestros compañeros del EEK en Larissa organizaran una poderosa y fuerte marcha de 5.000 personas en las calles. Trabajando en conjunto con otros compañeros de la Caravana de Lucha y Solidaridad (una organización iniciada por los trabajadores de la fábrica Viome y la radio y canal de televisión ERT 3, ambos ocupados durante dos años y bajo el control de los trabajadores) marcharon con una pancarta del EEK al frente cuya consigna principal decía «TODA LA PRODUCCIÓN Y TODO EL PODER A LOS TRABAJADORES», y también donde se leía la famosa frase de Walter Benjamin: «La esperanza nos ha sido dada a todos aquellos que perdimos la esperanza» (Hope was given to us for all those who lost hope).


 


El miedo cultivado por los gobernantes a veces puede transformarse y actuar como un boomerang en su contra. Después de cinco años de descenso al infierno, las capas más oprimidas y más combativas de los trabajadores, tanto ocupados como desocupados, y sobre todo la generación joven, están entrando en un camino de nuevas rebeliones, una transición hacia la revolución social.


 


La gran mayoría de los que asistieron al gran mitin de hoy en Syntagma eran jóvenes, en general sin trabajo y sin esperanza de encontrar uno. Un signo de un futuro revolucionario que llega siempre inesperado.


¡La luta continua!*


(6 de julio de 2015)


 

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