24/01/2017

«Lujuria»: un libro sobre la Iglesia Católica con severos cuestionamientos a Francisco


Emiliano Fittipaldi lanzó un nuevo libro titulado "Lujuria" que desarrolla la investigación que realizó este periodista sobre la complicidad del Vaticano frente a los casos de abuso sexual dentro de la Iglesia Católica. Esta presentación le sigue a "Avaricia" de 2015 que aportaba pruebas respecto de la corrupción al interior del Banco Vaticano: fraudes millonarios, beneficios impositivos, inversiones en empresas, fundaciones destinadas a la asistencia de niños enfermos que terminaron pagando las reformas del domicilio del ex Secretario del Estado Vaticano, entre otros negociados.


 


Cuando se lanzó "Avaricia", el Papa Francisco admitió a medias lo expuesto (debemos "afrontar el problema") y creó una comisión de control. Sin embargo, el ex contador de la oficina de bienes de la Iglesia, Nunzio Scarano, procesado por contrabando y lavado de dinero (intentó repatriar 20 millones de euros desde Suiza a Italia en un avión privado) fue separado de la administración un mes antes de ser procesado. Actualmente se encuentra en libertad y tampoco fue juzgado por el Estado Vaticano. El prelado vivía en un departamento con 19 habitaciones en plena Roma y tenía en su haber 9 millones de euros. 


 


En "Lujuria", Fittipaldi, muestra los múltiples casos de abuso por parte de sacerdotes de todo el mundo a niños y adolescentes. Entre estos, figura el del sacerdote Nicola Corradi, denunciado recientemente en Mendoza y La Plata por haber abusado de niños sordomudos en el Instituto Próvolo, y que había sido  trasladado de Verona a la Argentina precisamente por haber abusado de niños en aquella ciudad italiana en el mismo instituto. Hoy, Corradi  goza de prisión domiciliaria. La complicidad del clero para con los abusadores se revela, entre otros datos, en que en Italia de la veintena de casos de curas condenados en 2016 ninguno tuvo como contrapartida en una acción canónica que los separara  de la Iglesia. Lo mismo sucede en la Argentina: Grassi sigue habilitado a dar misa y otros rituales católicos gracias a la protección de la curia, especialmente del ex cardenal Bergoglio.


 


La vaticanista de La Nación, Elisabetta Piqué, dice con respecto al libro: "Fittipaldi denuncia que, en vez de castigar a prelados pedófilos o encubridores, el Papa promovió a tres de ellos en el denominado C-9, el grupo de cardenales consultores que lo aconseja en la reforma de la curia y el gobierno universal de la Iglesia. Los tres purpurados son el australiano George Pell, prefecto de la Secretaría de Economía; el chileno Francisco Errázuriz Ossa, y el hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga" (17/1). Pell fue ungido por Francisco como el zar de las finanzas de la Iglesia. 


 


El autor revela algunos de los eslabones del encubrimiento de las autoridades eclesiásticas a los curas pedófilos. En su libro publica la carta que el Cardenal Calcáneo (a quien caracteriza como uno de los hombres más poderosos del Vaticano) envió a Benedicto XVI una carta en defensa de un cura pedófilo: "Eminencia, el sacerdote tiene la intención de seguir el compromiso pastoral. En la medida de lo posible, quiero evitar que haya responsabilidad que lo pongan en contacto de niños y adolescentes". El traslado de un lugar a otro en la marca de la impunidad y el modus operandi del encubrimiento sobre los curas abusadores, en ese caso ni Ratiznger ni Calcáneo dieron parte a la familia del niño abusado ni al poder judicial:  dos años después el cura atacó de nuevo a un niño menor de edad. "Calcáneo  (…) maneja todo el patrimonio millonario de la Santa Sede. Como hobby, colecciona armas y armas de combate de fabricación rusa y americana" (Facebook Fittipaldi) "Monseñor Rambo", como lo llaman, fue confirmado en su puesto por Francisco. El libro establece que tres de los nueve Cardenales consejeros del Papa Francisco encubrieron a curas abusadores.


 


Fittipaldi fue acusado por el Vaticano por realizar esta investigación. El periodista, junto con su colega de profesión Gianluigi Nuzzi, "destapó en  2015 lo que se conoció como el caso Vatileaks2, un escándalo sobre información clasificada de carácter financiero de la Santa Sede por el que ambos fueron juzgados y absueltos en julio de 2016. Hablando con The Guardian, recordó: "Fue irónico estar allí, durante el juicio. Pensaba que muchos sacerdotes y obispos y cardenales estaban involucrados en abuso sexual y el Vaticano no hacía nada. Prefieren perseguir a periodistas". Sí fueron condenados un sacerdote español  y su ex colaboradora por filtrar los documentos publicados (Infobae, 16/01).


 


Las filtraciones recogidas por sucesivos libros sobre el Vaticano pusieron de relieve también las intrigas y los agudos enfrentamientos de camarillas que caracterizan a la Iglesia Católica.


 


La jerarquía católica apunta con su accionar al encubrimiento, por ello es elemental que las investigaciones se realicen en el fuero civil y avancen con total independencia de las autoridades religiosas cuya supervivencia depende de que se perpetúe la impunidad. 


 


Por justicia para las víctimas de abuso eclesiástico


 


Juicio y castigo a los abusadores y sus cómplices


 


Separación de la Iglesia del Estado

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