29/11/2016

Marcelo Ramal: “La revolución cubana sacó al país de la opresión, pero las masas fueron apartadas del poder político”

El legislador del PO-FIT analizó en televisión el panorama político y económico de Cuba tras la muerte de Fidel Castro.


El legislador del Partido Obrero-Frente de Izquierda, Marcelo Ramal, analizó anoche el escenario político y económico de Cuba tras la muerte, a los 90 años, de Fidel Castro. Entre otras definiciones, Ramal enfatizó que “el bloqueo significó un inmenso estrangulamiento económico”, que la revolución cubana “sacó al país del atraso, la opresión y la miseria”, pero que las masas, luego del proceso revolucionario, “fueron apartadas del poder político”, lo cual provocó “un factor de debilitamiento de la revolución”.


"Al ser un movimiento independentista tardío tuvo que combinar prácticamente en un mismo acto, en un mismo episodio, esas tareas, esas necesidades democráticas nacionales con una transformación social, porque, en definitiva, los mismos que oprimían al país desde el punto de vista de su soberanía, lo oprimían socialmente a través de los monopolios petroleros, azucareros y demás”, comenzó Ramal en el programa Tercera Posición (América 24).


Ramal rememoró que “esa opresión, en las primeras medidas de la revolución, se transformó en chantaje, por lo que Fidel y aquellos revolucionarios decidieron seguir adelante y decir: 'No aceptamos el chantaje'”. También hizo una reflexión sobre Cuba y la dirección del estalinismo: “La Unión Soviética y sus gobernantes llevaron una suerte de anexión o de inclusión de Cuba dentro del bloque socialista como un apéndice menor”.


 



 


Continuó: “Fidel y su todo elenco constituyeron un poder personal: esa revolución debió haberse fundado luego en la energía y en el protagonismo de las masas, pero esas masas fueron apartadas del poder político; y de alguna manera se ejerció un gobierno que tuvo a Fidel como gran árbitro. Eso fue un gran factor de debilitamiento de la revolución cubana”.


También, en referencia a ese debilitamiento, apuntó que la “política de la propia dirección de la revolución cubana no buscó desenvolver su perspectiva en América Latina por medios políticos”, en referencia crítica a las fallidas experiencias foquistas exportadas desde la isla. Y añadió: “Fidel llevó adelante una suerte de convivencia diplomática con regímenes y gobiernos que no tenían ningún interés, más allá de retoricas nacionalistas, de llevar una experiencia revolucionaria en América Latina”.


“Hay que hacer un balance respecto de lo que han sido otras experiencias en América Latina —planteó en otro tramo el legislador del PO-FIT, en sentido reivindicativo—: cuando ubicás hoy a Cuba respecto de Haití o respecto de Puerto Rico, que está quebrado, está en default y ha sido mil veces expoliado por EEUU que lo tiene como protectorado… Eso hubiera sido Cuba”.


Ramal indicó, en ese sentido, que “con todo este balance contradictorio que indudablemente hay que hacer, es indudable que la revolución cubana sacó al país del atraso, de la completa opresión y la miseria”.


Concluyó: “¿A dónde va Cuba? Vamos a tomar una cosa de la Argentina: Por lo menos hace dos años que Cuba está esperando la lluvia de inversiones, que no viene. Ocurre que la condición que le ponen para esas inversiones es barrer con las conquistas sociales y laborales que tienen los trabajadores cubanos y los trabajadores cubanos no lo van a admitir. Frente a esas inversiones es muy importante que el pueblo cubano tenga derecho a la libertad de organización sindical y política para defender sus conquistas y no ser avasallados”.