Otro escándalo en Italia: La “izquierda” y el Vaticano liberan a la mafia

Respaldado por el Vaticano y por su “adversario” Silvio Berlusconi, el gobierno “centroizquierdista” de Romano Prodi y Fausto Bertinotti se indultó a sí mismo: aprobó dejar en libertad, mediante un recurso parlamentario de reducción de penas, “a los principales protagonistas de los escándalos de corrupción, financieros y delitos contra la administración pública, además de a los responsables del ‘voto de intercambio’, o sea a los políticos y mafiosos que venden y compran los sufragios en las elecciones” (Clarín, 2/8). En este caso, como se dijo, votaron junto con Forza Italia, el partido de Berlusconi.


Entre otros, quedan en libertad Cesare Previti, abogado de Berlusconi y ex ministro de la Defensa, condenado por haber corrompido a varios jueces en escándalos diversos. El propio Berlusconi está procesado en esa causa, pero este indulto lo libera por anticipado de cualquier pena.


También quedará libre de culpa y cargo Callisto Tanzi, responsable de estafar por 14 mil millones de euros a miles de accionistas que quedaron en la ruina tras la compra de acciones de la multinacional láctea Parmalat. Tanzi adquirió esas acciones a precio vil y las vendió al público cuando en los corrillos financieros ya se conocía que Parmalat estaba en quiebra.


En la sesión parlamentaria que aprobó esta canallada, resultó un espectáculo educativo ver las manos alzadas al mismo tiempo de los diputados de Forza Italia, de los demócratas “de izquierda” del ex primer ministro Massimo D’Alema, de la Margherita de Romano Prodi, de Refundación Comunista de Fausto Bertinotti y de los radicales. Sólo votaron en contra los fascistas de la Liga del Norte, conducida por Umberto Bossi.